sábado, 17 de octubre de 2015

EL HOMBRE POSMODERNO: CONSUMO, LUEGO EXISTO


La posmodernidad nace como respuesta a la modernidad, que proponía la consecución de metas de una manera lógica y racional a través de valores como la libertad, igualdad, justicia, fraternidad….

El hombre posmoderno valora el sentimiento por encima de la razón, la libertad por encima de la necesidad, la experiencia por encima de la creencia, el caos por encima de la coacción.

El posmoderno vive una vida dura que no acepta, un mundo injusto que no soporta, pero no alberga esperanza ni deseo algunos de cambiarlos, por lo que decide disfrutar del hoy (carpe diem) con una actitud despreocupada.

La posmodernidad es el tiempo del yodel "yoísmo", “de el yo, antes que el de todos”, y del intimismo. Tras la pérdida de la confianza en transformar la sociedad, concentra todas sus fuerzas en la realización personal.

Los grandes principios éticos y los valores morales de la modernidad no tienen ya un carácter universal: es la ética de “la situación”, “todo depende”.

El hombre posmoderno es un hombre superficial, liviano, “light”: ya no sostiene grandes valores en su vida, ni defiende grandes ideales, ni mantiene creencias propias, no se compromete con nada ni con nadie.

Es un hombre libre pero vive perdido, sin brújula, sin saber hacia dónde va.

El posmoderno se basa en el “amor líquido”: es el deseo de consumir, el anhelo de devorar, la ansiedad de usar y tirar.

CARACTERISTICAS
  • Materialismo: lo que importa es poseer, tener cosas, amigos...
  • Hedonismo: Pasarlo bien a costa de lo que sea o de quien sea.
  • Secularismo: Experiencia frente a moralidad, vivencia frente a creencia.
  • Relativismo: Todo es relativo. Nada es absoluto.
  • Consumismo: fórmula de la libertad y referencialidad.
  • Pensamiento débil: Indiferencia, neutralidad.
  • Vacío espiritual: Falta de convicciones firmes y de compromiso.
  • Escepticismo: no cree a "pies juntillas" en nada. 
  • Pasividad: Desinterés y descreimiento por y de lo ajeno.
  • Pragmatismo: lo que te vale a ti, puede valerme a mí, o no.
  • Fundamento estadístico: si muchos lo dicen, será bueno.
  • Amoralidad: falta de creencias, valores o grandes ideales.
  • Tecnodependencia: Viven y mueren por la tecnología.
  • Desamor: Lo difícil no es amar, sino encontrar a quien amar.
  • Carpe diem: vivir el momento, al día.
La posmodernidad y el consumo están estrechamente unidos. Se trata de un consumo existencial, no solo se consume para cubrir las necesidades básicas; es un consumo de placer y ocio.

El consumidor posmoderno es adictivo: no compra racionalmente (razón) sino compra por impulso (sentimiento), “por tener más”.

El consumidor posmoderno da muchísima importancia a la individualidad: consume bienes y servicios adaptados a su individualidad, a sus gustos y necesidades propias.

Su forma de consumir, ya sea eligiendo marcas/productos de preciso altos o bajos, de calidad alta o baja, afianza su identidad, refleja su personalidad y su forma de vivir.

Es un consumidor narcisista que necesita proyectar en la realidad, la imagen que ha soñado de sí mismo.

El cliente posmoderno manda y por ellos los productos deben ajustarse y personalizarse, es un “vivir a la carta”. Antes el consumo era en “unidades familiares”, ahora cada miembro consume lo que quiere, es un consumo diferenciado.

Al consumidor posmoderno no le basta con comprar, él mismo es un bien de consumo. Aquí es donde aparecen las redes sociales: Facebook, Twiter, Linkedin, etc. son portales de “autorretrato” donde se “vende” a sí mismo.

El consumidor posmoderno es hedonista, busca la diversión individual, la propia satisfacción: entretenimiento y placer. Consume lo que desea, lo que quiere y no lo que debe. El consumo está orientado al placer.

“Consumo, luego existo” es su ley fundamental. El tiempo libre no se vive, se consume. No se trata solo de vender servicios, hay que ofrecer vivencias inesperadas y extraordinarias, que generen emociones, provocaciones, afectos y sensaciones.

El consumidor posmoderno es indiferente a la durabilidad. La experiencia de la idea soñada se convierte en inmortal con independencia de su duración temporal. La instantaneidad de cada momento susurra un espacio infinito de deleite. Es el “consumo zapping”.

Para el consumidor posmoderno ni existe ni interesa el “largo plazo” sino que se trata de manipular lo transitorio, lo efímero en detrimento de lo permanente, de lo duradero. Consumir, aquí y ahora.

El consumidor posmoderno es “hiperconsumista”: más allá del largo plazo o de la fecha de caducidad está interesado en las actualizaciones continuas, en los cambios nuevos y mejores y si no lo consigue, la sensación que se genera es de carencia.

El tiempo del posmoderno no entiende de horarios: el día no se divide en 8 horas para trabajar, 8 para ocio y 8 para descansar, sino que todo se mezcla en un caos: se puede estar trabajando o estudiando, y a la vez, comprando y viceversa.

Antaño, el espacio sobre el que giraba todo en las ciudades eran los ayuntamientos, las catedrales o las plazas mayores; ahora son los centros comerciales o “templos del consumo”.

Antes, cuando se necesitaba comprar algo, se buscaba el momento, el día y la hora para ir, dependiendo de los horarios de las tiendas y también de nuestros quehaceres. Ahora, no es necesario ir a las tiendas, basta con acceder a su web (espacio) ni tampoco esperar a su apertura, podemos comprar en el momento que queramos (tiempo).

Los restaurantes de comida rápida (fast food) representan toda  una filosofía de vida. La prisa ha invadido nuestro estilo de vida y el tiempo nos parece un bien muy escaso.

La moda también representa esa filosofía de lo efímero: todo lo producido ha de ser consumido y las necesidades son artificiales debido a la tendencia al cambio permanente.

El modelo de vida de la sociedad multimedia posmoderna exige una juventud eterna y un cuerpo de diseño. Nada debe envejecer. Es el complejo “Peter Pan”.

La comunicación determina la vida del posmoderno tanto cuantitativa como cualitativamente, condiciona su conducta, que es una exteriorización de un mito, es decir, que lo superficial prima sobre el contenido mismo.

Hoy no se comunican las características del producto (objeto o persona), sino sus valores y sus símbolos. Es lo que se llama la “cultura del simulacro”: las cosas se adquieren o las relaciones se estrechan, no solo para usarse sino para exhibirlas como identificadores de ciertas identidades sociales.

Así, los productos o las personas se convierten en vehículos de comunicación posmoderna: la necesidad se ha convertido en deseabilidad social. El medio se impone al propio mensaje, la viralidad a la verdad.

Hoy, la comunicación es creadora de valores y pautas de conducta que modelan la vida en sociedad, llena el vacío dejado por la desaparición de las ideologías y su función es totalmente social: vivifica a las cosas y cosifica a las personas.

Hoy, cualquier posmoderno puede ser famoso, aunque sean 15 minutos. Es lo que observamos en los “realities”, la prensa amarilla o las redes sociales: El arte o la popularidad no es algo racional, medido ni exacto. Se trata de plasmar y percibir.

La sociedad posmoderna se ha transformado de tal forma que ha dado lugar a una composición social híbrida, donde todo está mezclado: cultura, clases sociales, opiniones, gustos, etc. El posmoderno es, también un ser ecléctico.


El hombre posmoderno va….pero ¿hacia dónde?



jueves, 15 de octubre de 2015

I. EL MODELO DEPORTIVO DEL REAL MADRID: GESTIÓN DEL TALENTO








Tradicionalmente, el negocio del fútbol se ha basado en la explotación del espectáculo deportivo pero en la actualidad, la generación de los ingresos procedentes de este concepto ha perdido importancia y valor iniciales, en detrimento de los ingresos por los derechos televisivos, de imagen, esponsorización y merchandising de los clubes.

Por ello, conceptos empresariales como estrategia y liderazgo tienen una importancia significativa en el mundo del fútbol y como consecuencia de ello, podemos afirmar que el modelo del Real Madrid se asienta fundamentalmente sobre tres grandes estrategias: deportiva, social y empresarial y sobre un único liderazgo real: la figura del presidente.

A lo largo de los siguientes artículos, argumentaremos la necesidad de configurar una simbiosis entre el tradicional modelo deportivo y social del club, por el que el Real Madrid ha sido reconocido como el mejor club del siglo XX, y el actual modelo, casi exclusivamente centrado en la gestión empresarial o de marketing.

También desarrollaremos la necesidad de limitar el liderazgo unipersonal en la figura del presidente, dada la propia estructura jurídica del club y sus estatutos.

Para comenzar, hoy hablaremos del modelo deportivo del Real Madrid, cuyos dos objetivos principales dependen de la gestión del talento de los jugadores y de la plantilla:
  • Gestión externa: contratación de futbolistas y entrenadores de notable impacto mediático ya sean nacionales o internacionales.
  • Gestión interna: potenciación de la cantera y cuerpo técnico del club. 
Si los analizamos en profundidad, comprobaremos que, actualmente, ambas gestiones presentan una dicotomía y un antagonismo que los hace difícilmente compatibles.

El talento de los jugadores, dado que es valioso, escaso y difícil de imitar, es el principal recurso para conseguir ventajas competitivas frente al resto de equipos y debe estar encaminado a la formación de un equipo cohesionado, motivado y dirigido por un buen líder que obtenga ventajas sobre los que no presentan estas capacidades. Esto se realiza a través de cuatro fases principales:

1. Atracción. 

Tradicionalmente, la gestión del talento en el Real Madrid estaba basada en la captación temprana de jugadores con un alto potencial y su desarrollo posterior, para formar parte del primer equipo a largo plazo, a través de la perfecta armonía entre la gestión interna y externa.

El desarrollo de los valores "madridistas" identificaba al club con un sentimiento y personalidad particulares: exigencia, humildad, caballerosidad, nobleza, espíritu de equipo, sacrificio, etc. lo que le confería un carácter altamente atractivo para cualquier jugador.

Actualmente, la desaparición los valores madridistas, la desmotivación de los jugadores de la cantera por la escandalosa falta de promoción y la paulatina pérdida de prestigio y reputación, hacen que pocos jugadores y/o entrenadores deseen realmente permanecer o llegar a pertenecer al primer equipo, a pesar de su historia.

2. Identificación, selección y captación.

Tradicionalmente, la identificación y captación del talento se efectuaba, por un lado, a través de la "fábrica", término con el que se conoce a la cantera del Real Madrid; y por otro, a través de ojeadores que identificaban y presentaban informes sobre jugadores de gran talento, tanto nacionales como internacionales, para su captación y consiguiente incorporación. Los jugadores eran considerados como personas.

Actualmente, la cantera está prácticamente olvidada por la dirección del club y apenas "suben" jugadores al primer equipo desde hace años; y si lo hacen, es para permanecer en el banquillo hasta que, indefectiblemente, toman la decisión de probar fortuna en otros equipos, ante la falta de oportunidades. 

Fundamentalmente, la fase de captación actual se realiza a través de la contratación directa por parte del presidente de futbolistas de gran impacto mediático para, así conseguir, además de calidad deportiva y ventaja competitiva sobre el resto de los equipos, una importante proyección y explotación publicitaria. Los jugadores son considerados como mercancía.

3. Desarrollo y progresión.

Tradicionalmente, el desarrollo de los jugadores del equipo se producía en la Ciudad Deportiva, donde se forjaba la personalidad de los jugadores; o también, al ser captados muy jóvenes de otros equipos, los jugadores alcanzaban su máxima madurez deportiva dentro del Real Madrid.

Actualmente y aunque el club dispone del mismo sistema de desarrollo de jugadores jóvenes en la "fábrica" de las categorías inferiores, dada la estrategia mediática en la búsqueda de grandes estrellas, son muy pocos los jugadores que logran llegar al primer equipo. 

Los jugadores alcanzan su máxima madurez deportiva fuera del Real Madrid.

4. Retención.

Tradicionalmente, la orientación al largo plazo, la formación en valores y la conciencia de equipo, propiciaban la creación de vínculos emocionales entre los jugadores y el club.

Estos vínculos emocionales producían un fuerte efecto de retención del talento puesto que la vida laboral de los jugadores era larga: se incorporaban muy jóvenes al equipo y todos acababan su carrera deportiva en el club y tenían un homenaje al final de sus carreras.

Actualmente, muchos tenemos la sensación de que los jugadores se han convertido en trabajadores (algunos los llaman despectivamente mercenarios) cuya lealtad no depende de unos valores sino de la continua revisión de sus contratos laborales, por lo que su vinculación con el club no está garantizada a largo plazo. Los jugadores ya no acaban su carrera deportiva en el club y casi ninguno tiene un homenaje al final de sus carreras. 

Hoy, el Real Madrid CF no se caracteriza por retener el talento. Sus plantillas (jugadores y técnicos) cambian de equipo temporada tras temporada, con lo que se destruye completamente cualquier ápice de apego emocional con la marca Real Madrid. No obstante, las altas remuneraciones de sus jugadores estrellas son, hoy por hoy, el único elemento de retención. La retención del talento se consigue exclusivamente a base de talonario.


Conclusiones



  1. El modelo deportivo del Real Madrid consigue una alta atracción del talento, mediante una fuerte imagen de marca y un alto nivel ingresos que le sitúan como el club deportivo más importante del mundo. 
  2. El modelo deportivo del Real Madrid realiza una captación tardía del talento, cuando éste es una realidad constatada y ya ha sido demostrado, teniendo una evidente orientación hacia el corto plazo y obteniéndolo a cambio de altas remuneraciones. 
  3. El modelo deportivo del Real Madrid plantea el desarrollo del talento no como una cuestión primordial, ni a largo plazo, ni educacional, ni deportivo o en valores cuyo eje central sea la cantera, sino que está enfocado en el aspecto individual más que en el colectivo.
  4. El modelo deportivo del Real Madrid, más allá de la alta remuneración y de la consecución de títulos, no establece ningún tipo de lazos emocionales con sus jugadores, ni establece equipos cohesionados, ni diferenciados por un estilo de juego específico, ni por valores diferenciales, y como consecuencia de todo ello, no es capaz de conseguir una alta fuerza de retención del talento.
  5. El modelo deportivo del Real Madrid es poco menos que eficiente, pues de los 36 títulos disputados con la actual junta directiva, sólo se han ganado siete, lo que supone apenas un 19,5%. Las estadisticas indican que "Forbes no nos lleva a la Cibeles"


Un madridista




martes, 13 de octubre de 2015

EL OBSESIVO EMPEÑO DE REESCRIBIR EL PASADO







 

Creo sinceramente que nuestro país padece un mal endémico: la absurda división de las "dos Españas". Esto se fragua, fundamentalmente, gracias a la exacerbada obsesión de un "bando" por escrutar el pasado con la intención de intentar reescribirlo, haciendo que el "otro bando" se avergüence de no se sabe qué.

Mi reflexión de hoy incide en algunas consideraciones sobre cuáles son las razones que impulsan a personas resentidas e intolerantes a culpar de forma continua y reiterada a los "otros” por un pasado del que no son, en absoluto, responsables.

Primera, el instinto natural de "algunos" de culpar siempre a los que difieren de su único “pensamiento válido” no puede ni debe hacer cargar a los hijos con los pecados de los padres, como tampoco se puede culpar a un país entero de los errores o barbaridades que cometieron sus abuelos hace 70 años o sus tatara-tatarabuelos hace 500 años. 

Es como si culpáramos a los italianos por los actos del Imperio Romano o a los alemanes por los del Tercer Reich. 

Segunda, la fatigosa y cansina praxis de hurgar en el pasado como adalides de una justicia histórico-arqueológica, así como el inviable propósito de reescribir la biografía española, no puede ni debe obstruir el planteamiento de una inmediata búsqueda de soluciones a los problemas, tanto presentes como futuros, y anclarse en aquellos a los que no hay retorno. 

Es como si se pretendiese argumentar que en una guerra hubiera, por un lado, soldados y por otro, asesinos, o que sólo existieran bajas en un solo bando.

Tercera, el anacrónico intento de perpetuarse en los hechos acaecidos en el pasado junto a la apropiación indebida de una pretendida tolerancia universal y el resentimiento por la búsqueda incesante de culpables, no pueden ni debe orientar al establecimiento de una sociedad excluyente, de pensamiento único, de ortodoxia progresista, anti-tradicional y anti-patriota, cristiano-fóbica, hetero-fóbica y con una limitación de la libertad de expresión según para qué o para quién.

Es como velar por evitar el maltrato y la muerte de los animales por humanidad, y por otro lado, promover y apoyar el aborto y la eutanasia por animalidad.

Cuarta, la hilarante preocupación de "algunos" por la clasificación y el etiquetado de los ciudadanos, la estigmatización ideológica y el enfrentamiento social no puede ni debe seguir dividiendo a España en dos mitades: una buena, a la que todo se la perdona y otra mala, a la que por todo se la condena.

Es como preguntarle a un hijo a quién quiere más, si a papá o a mamá, como si fuera mensurable o si tuviese que elegir.

Quinta, el mensaje demagogo, oportunista y populista, la lucha sectaria ante posiciones o convicciones diferentes y la re-activación del odio ideológico no puede ni debe confundirnos a la hora de aprender unos de otros para sumar, ni desviarnos de la idea común de construir una España moderna y justa. 

Es como empecinarse hasta la crispación en negar que una persona de Lepe pueda ser inteligente porque así lo demuestran los tópicos y lo confirman los chistes.

Sexta, la dialéctica destructiva, la falta de respeto moral al rival y autorreferencialidad no pueden ni deben confundir tolerancia con permisividad, libertad con condescendencia, pluralismo con anarquía.

Es como tratar de imponer respeto a la fuerza (apología) por una condición sexual distinta a la heterosexual y a la vez, intentar doblegar a la fuerza (tiranía) una creencia religiosa ante una posición laicista. 

Séptima, la sustracción sistemática de la verdad ideológica absoluta, la apropiación intransferible de la cultura como bien exclusivo y la atribución posesiva de las políticas sociales no pueden ni deben caer en el error nuestra identidad plural, nuestra tradición singular y nuestra cultura común.

Es como apoderarse del agua de un río que transcurre y desemboca en una determinada comunidad autónoma, obviando el hecho de nace y discurre también por otras comunidades autónomas distintas.

¿Por qué algunos se empeñan en reescribir el pasado?


10 TIPOS DE PERSONAS TÓXICAS: VIRUS Y VACUNAS




¿Alguna vez te has sentido fatal después de mantener una conversación con un amigo? ¿te has sentido desanimado y triste después de hablar con él? ¿has dejado de contestar el teléfono a sabiendas de que era esa persona "mono-tema" y tóxica? o acaso has pensado: “¡Madre mía, otra vez éste con su negatividad y pesimismo, con sus desgracias y sus quejas!”. 

La pregunta que uno se plantea siempre después de pasar un rato con las personas tóxicas es: “¿Y yo qué necesidad tengo de aguantar esto?”.

Las personas tóxicas son las que nos contagian cualquier tipo de emoción negativa: pesimismo, negatividad, mal humor, miedo, tristeza, egoísmo, desconfianza, mal genio, envidia, ira, etc. Son como virus que llegan, se expanden, te hacen sentir mal y cuando se alejan, poco a poco, recobras tu estado natural y, con suerte, lo olvidas.
El mundo está lleno de personas tóxicas de diferentes tipos:
Manipuladores
Son difíciles de detectar y pueden pasar desapercibidos. Se muestran amables y afables pero juegan sucio, enredan y mienten, dan la vuelta a las situaciones y te hacen sentir culpable. Contaminan todo lo que está a su alrededor.

Aunque seas consciente de que no tiene razón o que te miente, acabarás cediendo siempre para no sentirte mal. Tu problema siempre será mejor que el suyo.

Virus: contagian remordimiento y culpabilidad.

Vacuna: Corta de raíz sus mentiras, no les dejes salirse con la suya, ni te dejes embaucar o pensarás que eres una presa fácil y sin carácter.

Victimistas
Son los que nunca son responsables de lo malo que les pasa. Siempre echan la culpa de todo a los demás o a las circunstancias.

Si les tratas, llegarás a sentirte mal por tener lo que ellos no tienen.

No hacen más que justificarse a través de la queja. Se sienten maltratados por la vida y abandonados de la suerte.
Virus: contagian tristeza, frustración, pesimismo y apatía.

Vacuna: Ayúdales a buscar soluciones pero evita ser el pañuelo en el que ahogan sus penas. Siempre quieren llamar la atención con sus desgracias, pero son incapaces de actuar o de comprometerse porque es mucho más fácil llorar y lamentarse.

Envidiosos

Siempre buscan aliados para envenenar a otros con sus palabras y sus malos pensamientos. Nunca serán felices. Siempre desean lo que los demás tienen o consiguen e intentarán boicotearlo.

Virus: contagian envidia  e insatisfacción.

Vacuna: Intenta ignorarlos, no seas su aliado, no dejes que contamine tu percepción de las cosas o las personas.

Caraduras

Son los que siempre te están pidiendo favores, pero jamás son capaces de estar atentos a tus necesidades, ni de tan siquiera preocuparse por ti. No mantienen relaciones bi-direccionales en las que entregan y reciben, sólo pretenden recibir.
Siempre hablan de sí mismos, porque egoístas y egocéntricos, y en el momento en el que se deja de satisfacer sus necesidades comienza la crítica y el chantaje emocional.

Virus: producen abuso, atropello, despotismo y contagian resignación.

Vacuna: Ante el vicio de pedir, la virtud de no dar. Debes hacer prevalecer tus necesidades y prioridades sobre las suyas. Una cosa es ser solidario y otra muy distinta estar a disposición de todos y no estar nunca para uno mismo. Aprende a decir NO.

Tiranos

Son personas muy inseguras de sí mismas y, por eso, incitan miedo para dar sensación de que ejercen control y poder. 

Abusan de su superioridad, de su fuerza o de su poder en su relación con los demás

Tratan de someter a todos, humillando, amenazando y disfrutan imponiendo su voluntad. 

Virus: producen acosomiedo y sometimiento y contagian inseguridad.

Vacuna: No te dejes acosar. Haz prevalecer tu autoestima y tu forma de pensar. Denuncia y huye de ellos. Nadie puede limitar tu libertad.

Chismosos

Viven la vida de otros porque no les vale con la suya. Critican a todos. Su vida es demasiado gris, aburrida o frustrante como para hablar de ella, así que destrozan todo lo que les rodea. 

No esperes palabras de reconocimiento hacia los demás ni que hablen de forma positiva de nadie, porque el que a los demás les vaya bien, les frustra como personas. 

No saben competir si no es destruyendo al otro.
Virus: contagian desesperanza, vergüenza, incluso culpa si participas en la crítica. Y la culpa luego arrastra al remordimiento.

Vacuna: No permitas que juzgue o critique a otras personas que no estén presentes. Si lo critica a otros, también te criticará a ti, cuando tú no estés. No entres en su juego ni te identifiques con esa conducta. Dile que no te gusta hablar de personas que no están presentes. No alientes la critica gratuita.

Resentidos
"Piensa el ladrón que todos son de su condición". Todo lo interpretan de forma negativa, a todo el mundo le ven una mala intención.
Viven en un constante ataque de ira, como si el mundo les debiera algo.

Se sienten maltratados injustamente por la vida y por ello, sienten un resentimiento hacia todo y hacia todos.

No soportan que otros tengan éxito, esfuerzo y fuerza de voluntad, porque estas actitude
s de superación les ningunean todavía más.

Virus: producen indefensión, inseguridad, impotencia y contagian ansiedad y negatividad.

Vacuna: Aléjate todo lo que puedas de ellos. Están resentidos con la vida, ya sea porque no han sido capaces de gestionar la suya o porque creen que la suerte no les ha acompañado.
Injuriadores

Disfrutan menospreciando, insultando y desestabilizando emocionalmente a los demás. Siempre son hirientes y buscan dañar a los demás.

Virus: producen dañoinseguridad y pérdida de autoestima y contagian mal carácter, odio y menosprecio.

Vacuna: No permitas las injurias ni las palabras malsonantes o hirientes hacia ti o hacia otros. Intenta hablar con dulzura pero si no surte efecto, evitálos.

Histéricos
Son inseguros, irritables e impredecibles. Siempre se auto-imponen objetivos de difícil cumplimiento, debido a su perfeccionismo. No soportan que nadie sepa más que ellos por lo que buscan el conflicto permanente. 

Sus cambios de humor les lleva a conductas infantiles y a intentar siempre llamar la atención, por lo que son difíciles para la convivencia.

Virus: producen nerviosismoinquietud e irritabilidad y contagian mal rollo, disputas y conflictos.

Vacuna: No "entres al trapo" con ellos. Busca tener paz aunque sea a costa de otorgarles la razón. No caigas en la trampa de hacerles caso.

Psicópatas
No hace falta ser asesino en serie para ser un psicópata. El psicópata es aquel que inflige dolor a los demás sin sentir la menor culpabilidad, remordimiento y sin pasarlo mal.

Parecen encantadores, te dicen todo lo que quieres oír, se interesan por ti haciéndote muchas preguntas para recabar información que utilizarán luego contra ti. 

Mentirán y engañarán para lograr lo que quieren. Fingirán sentimientos que no sienten.
Son los que humillan, faltan al respeto a propósito, pegan, amenazan y provocan que te sientas ridículo, menospreciado, y se cargan la autoestima. Y lo hacen siempre.

Son incapaces de disculparse o de decir “lo siento”.

Virus: producen miedo, humillación y contagian ira y odio.

Vacuna: no permitas que nadie te falte al respeto ni te maltrate ni psicológica ni físicamente. Como personas, todos merecemos un trato digno. Hazte valer.

El que te daña no te quiere; no trates de justificarlo porque nada autoriza en ningún ámbito, la falta de respeto y el maltrato físico y psicológico.
Conclusión

Rodéate de personas de bien, que te quieran y que te lo demuestren, que te hagan feliz, que te aporten positividad y con las que salgas con las pilas recargadas, con las que te hagan feliz y disfrutar, con las que te ayuden y te apoyen. 

Búscalas, porque también existen.












lunes, 5 de octubre de 2015

¿Y SI DAMOS UN PUÑETAZO EN LA MESA Y NOS SALIMOS DEL EURO?





Trece años han pasado ya desde que la moneda única europea, el euro (€) entró en circulación, el 1 de enero de 2002. Desde entonces, la utilizamos más de 337 millones de europeos, en 19 de los 28 Estados miembros de la Unión Europea. 

Pero ¡cuánto echamos de menos a nuestra querida y olvidada peseta! 

La implantación del euro como moneda única de la Unión Europea provocó un aumento solapado (encubierto) de la inflación, especialmente en las capas de rentas medias y bajas, muy superior al registrado por los índices de inflación oficiales publicados por los estados miembros. 

Este incremento se comenzó a percibir poco después de la desaparición del periodo de doble circulación del euro con las monedas nacionales, y perdura hasta nuestros días.

Es lo que se denomina como el "efecto psicológico" del cambio de moneda sobre los precios, que, básicamente, significa que los precios de los productos con un coste de entre 1 y 10 euros, subieron hasta alcanzar una equivalencia de 100 pesetas=1 Euro, es decir, que la vida nos subió de golpe casi un 66% más o que nuestro dinero valía un 66% menos.

Esto es especialmente significativo en el hecho de que a partir de enero de 2002:
  • En el sector inmobiliario, la compra de vivienda habitual subió de golpe un 10% de su valor.
  • En el sector hostelero y de ocio, los precios aumentaron cerca de un 70%, de un día para otro.
  • En el sector energético, los carburantes han ido subido una media de un 4% anual.
  • En el sector alimenticio, los productos básicos ha duplicado sus precios en los primeros 6 años.
  • En los sectores textil, electrónico y automovilístico los precios se han venido manteniendo.
Veamos dos sencillos pero claros ejemplos de cómo la incorporación al euro nos ha supuesto un evidente empobrecimiento de nuestro poder adquisitivo:
  • En el año 2001, degustar una cerveza en un bar o desayunar un café con bollería nos costaba cien pesetas, es decir, 0.60€. Hoy, en 2015, consumir lo mismo nos cuesta 1,80€, como mínimo. Un 333,3€ más, es decir, más del triple.
  • En el año 2001 proliferaron los negocios denominados "todo a cien", que en 2002 no pasaron a denominarse "todo a 0.60€" sino "todo a un euro".
Cada euro representaba menos valor de nuestros antiguos sueldos del finiquitado siglo veinte, pero gracias al endeudamiento familiar de todos los españoles, transferimos este desajuste hacia el futuro. ¡Qué listos fuimos!

Y como dice una canción ochentera de Radio Futura: "el futuro ya está aquí, y yo caí......" y ha llegado más pronto que tarde, y de la peor manera. Es el momento de equilibrar el desajuste, de descubrir que somos bastante más pobres de lo que pensábamos. ¿Cómo? A base de cierre de empresas y recortes de plantillas, de asfixia y recortes en las administraciones públicas, de paro y de vivir peor que hace veinte años. 

Cuando se produce inflación, el poder adquisitivo de todos los salarios menguan y ahorros pierden valor. Cuando la inflación se esconde de la forma en que se ha hecho, los sueldos pagan menos cosas y los ahorros se han devaluado mucho.

Esta pérdida de poder adquisitivo incide de manera significativa en el consumo de las clases medias y bajas, por lo que muchas empresas ha reaccionado provocando un fenómeno denominado "shrinkflation", un neologismo formado por las palabras shrink (encoger) y inflation (inflación). 

Básicamente, las empresas mantienen los precios de venta de los productos, pero a cambio disminuyen el producto o el servicio bien cuantitativamente o cualitativamente, o lo que es lo mismo, mismo precio, menos producto, tal y como pasó en los años 70 justo antes de que la inflación se disparara. 

¡Pero qué listos somos! De nuevo, otro engaño que pagaremos los de siempre, las clases medias y bajas españolas. Vamos de mal en peor, confiando en esta casta política que nos lleva por un camino de destrucción de todo lo que somos.

¿Y si damos un puñetazo en la mesa y nos salimos del euro?



sábado, 3 de octubre de 2015

AMIGOS DE VERDAD





"El verdadero amigo es aquel que te quiere, a pesar de saber como eres."


Amigos de verdad, no hay muchos. Todo el mundo lo sabe, aunque Facebook haya desvirtuado la definición de amigo.

Los amigos verdaderos son esa gente extraña que se acercan a nosotros, nos preguntan cómo estamos y se esperan a escuchar la contestación. 

No tratan de impresionarnos, ríen y lloran contigo, aprecian tus buenas cualidades y olvidan las malas, se interesan de verdad por ti, están siempre en las buenas y sobre todo, en las malas, no te juzgan aunque te rectifiquen, no te condenan aunque te aconsejen, son leales a tu esencia, te dejan espacio propio, te quieren "hasta el infinito y más allá".

Algunos creen que para ser buenos amigos basta sólo con querer, como si para estar sano bastara con desear la salud. 

La verdadera amistad es como una planta que no se mide por lo alta o ancha que sea, ni tampoco por las flores que muestre sino por la profundidad de sus raíces. 

Es necesario "regar la planta", es decir, mantener contacto continuo, compartir vivencias de ayer y de hoy, hacer planes de futuro, mostrarse apoyo mutuo, realizar juntos hechos concretos, divertirse y reír. Pero sobre todo, perdonar mucho.

¿Quien no ha oído el dicho "dime con quien andas y te diré quien eres"?. Si, los amigos nos definen, son la imagen de lo que somos, de lo que queremos ser y a veces son la combinación de nuestras virtudes y deseos.

Los amigos son el arco iris de nuestra vida: nos la alegran después de la tormenta.


Un amigo de verdad se preocupa altruistamente, no espera nada a cambio. Demuestra su cariño y sus sentimientos, llora y ríe, no se oculta, siempre escucha y aconseja, ayuda y apoya sin pedírselo, es fiable y leal, acepta al otro como es, pide perdón y perdona, siempre está cuando el resto desaparece.

Y tú...¿eres un amigo de verdad?