Mostrando entradas con la etiqueta las dos Españas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta las dos Españas. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de mayo de 2019

MUERTE POR SOBREDOSIS

Resultado de imagen de RIP PP

Tras los resultados de las pasadas elecciones generales 2019, el PP ha pasado de ganar los pasados comicios de hace cuatro años a perderlos, de tener mayoría absoluta en el Congreso y el Senado, a perder ambas, de contar con más de 10 millones de votantes, a poco más de 4 millones, hoy.

Es una agonía que veníamos padeciendo en los últimos años provocada por sus numerosas adicciones y cuyo desenlace es una segura muerte por sobredosis.

Sobredosis de soberbia, orgullo y ambición por conseguir más apoyos, al escorarse a la izquierda y menospreciar los que ya tenía.

Resultado de imagen de debacle ppSobredosis de complejo de partido derecha (como si fuera malo) que ha propiciado una vergonzosa pérdida de principios y valores (como si eso fuera bueno).

Sobredosis de actitud "buenista y relativista", que ha motivado hacer continuos y estériles "guiños" a personas que jamás le darían su apoyo.

Resultado de imagen de debacle ppSobredosis de corrección y corrupción política, que ha generado una errónea intención de "quedar bien con todos", de creer y, hasta interiorizar que el dinero público no es de nadie (o mejor dicho, es suyo), de crear leyes para su propio beneficio electoral( Ley D'hondt) o decretos para blindar sus jubilaciones sin apenas cotizar como el resto de los ciudadanos.

Resultado de imagen de debacle ppSobredosis de inacción cobarde para "no mojarse" en las cuestiones importantes de España, que han dejado a sus votantes en una situación de orfandad ideológica.

Imagen relacionadaSobredosis de incoherencia y permisividad para luchar contra los enemigos de España, que ha generado cada día más división y enfrentamiento (referéndum ilegal, aplicación de un artículo 155 de "quita y pon", aumento de la violencia y odio por todo lo español en Cataluña, etc.).

Resultado de imagen de debacle ppSobredosis de renuncia e incapacidad para la defensa de valores y derechos fundamentales (vida, vivienda, educación, confesión, etc.) que han sido vilipendiados y destruidos por el pensamiento único y las leyes de la dictadura progresista (aborto, memoria histórica, ideología de género, etc.).

Sobredosis de contradicción al hablar en favor de la vida de los desprotegidos y al mismo tiempo, decir que mantendría la actual ley del aborto, de hablar de la defensa de los valores de la patria y permitir el constante ataque de los separatistas y enemigos de España, de criticar los lobbys de género y seguir permitiendo su financiación electoralista. 

La soberbia e inacción del PP, junto a su vanidosa presunción de un "voto útil", sus complejos y contradicciones, su actitud buenista y relativista, su corrección y corrupción políticas, su cobardía e incoherencia, su permisividad e incapacidad para gobernar España, intentando agradar a gente dispar y difícilmente reconciliable, les ha llevado a la muerte política. Porque la gente no es tonta...ni eternamente paciente...
¡Estos han sido los resultados de las elecciones generales de 2019!

Resultado de imagen de debacle ppLejos de frenar la sangría electoral, la ha acentuado, favoreciendo y motivando el éxodo masivo de votos (por otra parte, más que previsible y que han incapaces de ver), lo ha acentuado, favoreciendo y motivando la sangría de votos a Cs de sus votantes de centro, y propiciando la aparición meteórica de Vox, que ha recogido el descontento general del electorado más firme en sus convicciones conservadoras, que ya no le ven como un partido insignificante.

Hoy, casi 6 millones de votantes han (hemos) abandonado el PP. Y en mi caso, para no volver.

Pablo Casado ha tratado de frenar esa hemorragia con tiritas, de atajar ese infarto con caricias en la cara, de contrarrestar esa sobredosis con palabras de amor, ha tratado de nadar y guardar la ropa, de reaccionar porque en un mes, los españoles les responderán en unas nuevas elecciones. Esta vez, europeas, municipales y autonómicas.

Pero, vuestra soberbia continúa e, incluso seguís viviendo a espaldas del pueblo y, en ocasiones, al margen de la ley.

Resultado de imagen de debacle ppCreyéndoos amos esclavistas de nuestras voluntades y propietarios morales de nuestros votos, reclamáis nuestra vuelta, apelando al miedo o a la utilidad. Sois como las personas que sufren la amputación de un miembro, y durante un tiempo aún lo sienten.

No, Casado. No Partido Popular. No, derechita cobarde...Habéis perdido definitivamente vuestros brazos y vuestras piernas. Y dentro de poco, hasta la cabeza...

Y encima tenéis la desfachatez y el descaro de seguir mirándoos el ombligo y decir que la culpa de la desintegración de la derecha es nuestra, de los 6 millones de personas a las que habéis decepcionado y abandonado!!!! 
Resultado de imagen de debacle pp
Menos soberbia, más humildad y auto crítica no os vendría mal. Seis millones de españoles, que hacen lo mismo al mismo tiempo, no pueden estar equivocados. Deben tener unas cuantas sólidas razones para hacerlo. 

Seis millones de personas, que hacen lo que les dicta sus conciencias, no pueden ser culpables. Deben tener unos cuantos principios y valores para hacerlo.
Sólo hay un culpable, vosotros...el propio PP. Aunque os declaréis inocente, como siempre hacéis hasta que la evidencia o la justicia, os quita la razón y los argumentos.

En todo caso, la culpa no es, como decís, por causa de  la desintegración de la derecha. La izquierda, la que ha ganado, está infinitamente más dividida que la derecha: PSOE, Unidas podemos, Bildu, Compromís, Avanza, ERC, En comú podem, Pacma, PCPE, CUP, y un montón de siglas más. 

Resultado de imagen de debacle ppNo, la culpa no es de la desintegración de la derecha, sino de una injusta ley electoral que premia injustamente los localismos y minorías, en detrimento de las mayorías nacionales, y que jamás habéis tenido el interés ni  la valentía (por no decir otra palabra) de modificarla cuando habéis disfrutado de un amplio apoyo popular, gozando de mayoría absoluta. 

No nos señaléis con el dedo... No nos culpéis de lo que habéis provocado con vuestra soberbia, inacción y cobardía. ¡No cuela! ¡No somos marionetas! ¡No estamos locos, sabemos lo que queremos!

Os habéis convertido en un partido "zombi" por la mordedura de la izquierda "chupa sangre", que os ha vaciado de principios, inculcado ideas "progres" y acomplejado con vuestras contradicciones. 

Os habéis convertido en un partido anciano y enfermo. Vuestros votantes han pasado de tener una edad media de 57 años a una cercana los 62 años. Y eso os aboca a la jubilación. 

Os habéis convertido en un "cuerpo de autopsia". Vuestra obsesión de lograr el voto dispar os ha dejado vacíos de ideología y de valores.  Y eso os aboca a la desintegración.

Os habéis convertido en un partido "desahuciado". Teníais miles de cargos electos y unas cuentas saneadas. En un mes, la debacle electoral os va a suponer pérdidas millonarias, os van a echar de muchos de vuestros "sillones" y tanto "político profesional" vais a tener que dejar vuestros chiringuitos, y vais a tener ¡por fin!, que poneros a trabajar de verdad en la calle, como todos nosotros. Y eso os aboca a la desaparición.

Os quedan días, semanas, o unos pocos meses. Ya es tarde para refundaciones y jugarretas dialécticas varias. Asumidlo, si es que vuestra soberbia os lo permite. Ya es tarde para tratar de "convencernos" de una cosa y de la contraria. Ya es tarde para apelar a España con nuestro voto. No representáis a casi nadie. Y eso os aboca a la muerte.

Quizás pensáis que vuestra educación en colegios privados, vuestra vida en barrios acomodados y vuestra vestimenta con trajes ajustados y corbatas de Hermés os convierte en partido de derechas. ¡Pero no!

Puede que alguno de vosotros, con vuestra postura blandita y de rendición ante la dictadura progre", pretenda convertirse en partido de izquierdas. ¡Pero no!

Queréis ser un partido de centro. ¿Qué significa el centro? ¿El "sí pero no"? ¿El "a lo mejor"? ¿El "alguien va a matar a alguien"?

Izáis la bandera de neutralidad con toda naturalidad, con toda impunidad como si fueráis inocentes de las posiciones encontradas. Por desgracia, en España, no se puede ser neutral. Ni siquiera después de 80 años del fin de la guerra fracticida porque el pensamiento único se empeña en resucitar a Franco y la acompejada y cobarde derechita mira para otro lado y "silba".

Resultado de imagen de debacle ppNo sois "ni fríos ni calientes", "ni chicha ni limoná", ni derecha ni izquierda, ni españoles ni antiespañoles, ni provida ni abortistas, ni "homos" ni "heteros"... ¿Qué sois? los zombis culpables de la realidad de España. Los culpables del sentimiento antiespañol que ha arraigado en nuestra sociedad. Los culpables del odio por nuestras tradiciones, costumbres y creencias.

Hoy no se puede ser neutral. Hay una guerra declarada: a favor de España o en contra de España. 

¡TOMA PARTIDO!

martes, 13 de octubre de 2015

EL OBSESIVO EMPEÑO DE REESCRIBIR EL PASADO







 

Creo sinceramente que nuestro país padece un mal endémico: la absurda división de las "dos Españas". Esto se fragua, fundamentalmente, gracias a la exacerbada obsesión de un "bando" por escrutar el pasado con la intención de intentar reescribirlo, haciendo que el "otro bando" se avergüence de no se sabe qué.

Mi reflexión de hoy incide en algunas consideraciones sobre cuáles son las razones que impulsan a personas resentidas e intolerantes a culpar de forma continua y reiterada a los "otros” por un pasado del que no son, en absoluto, responsables.

Primera, el instinto natural de "algunos" de culpar siempre a los que difieren de su único “pensamiento válido” no puede ni debe hacer cargar a los hijos con los pecados de los padres, como tampoco se puede culpar a un país entero de los errores o barbaridades que cometieron sus abuelos hace 70 años o sus tatara-tatarabuelos hace 500 años. 

Es como si culpáramos a los italianos por los actos del Imperio Romano o a los alemanes por los del Tercer Reich. 

Segunda, la fatigosa y cansina praxis de hurgar en el pasado como adalides de una justicia histórico-arqueológica, así como el inviable propósito de reescribir la biografía española, no puede ni debe obstruir el planteamiento de una inmediata búsqueda de soluciones a los problemas, tanto presentes como futuros, y anclarse en aquellos a los que no hay retorno. 

Es como si se pretendiese argumentar que en una guerra hubiera, por un lado, soldados y por otro, asesinos, o que sólo existieran bajas en un solo bando.

Tercera, el anacrónico intento de perpetuarse en los hechos acaecidos en el pasado junto a la apropiación indebida de una pretendida tolerancia universal y el resentimiento por la búsqueda incesante de culpables, no pueden ni debe orientar al establecimiento de una sociedad excluyente, de pensamiento único, de ortodoxia progresista, anti-tradicional y anti-patriota, cristiano-fóbica, hetero-fóbica y con una limitación de la libertad de expresión según para qué o para quién.

Es como velar por evitar el maltrato y la muerte de los animales por humanidad, y por otro lado, promover y apoyar el aborto y la eutanasia por animalidad.

Cuarta, la hilarante preocupación de "algunos" por la clasificación y el etiquetado de los ciudadanos, la estigmatización ideológica y el enfrentamiento social no puede ni debe seguir dividiendo a España en dos mitades: una buena, a la que todo se la perdona y otra mala, a la que por todo se la condena.

Es como preguntarle a un hijo a quién quiere más, si a papá o a mamá, como si fuera mensurable o si tuviese que elegir.

Quinta, el mensaje demagogo, oportunista y populista, la lucha sectaria ante posiciones o convicciones diferentes y la re-activación del odio ideológico no puede ni debe confundirnos a la hora de aprender unos de otros para sumar, ni desviarnos de la idea común de construir una España moderna y justa. 

Es como empecinarse hasta la crispación en negar que una persona de Lepe pueda ser inteligente porque así lo demuestran los tópicos y lo confirman los chistes.

Sexta, la dialéctica destructiva, la falta de respeto moral al rival y autorreferencialidad no pueden ni deben confundir tolerancia con permisividad, libertad con condescendencia, pluralismo con anarquía.

Es como tratar de imponer respeto a la fuerza (apología) por una condición sexual distinta a la heterosexual y a la vez, intentar doblegar a la fuerza (tiranía) una creencia religiosa ante una posición laicista. 

Séptima, la sustracción sistemática de la verdad ideológica absoluta, la apropiación intransferible de la cultura como bien exclusivo y la atribución posesiva de las políticas sociales no pueden ni deben caer en el error nuestra identidad plural, nuestra tradición singular y nuestra cultura común.

Es como apoderarse del agua de un río que transcurre y desemboca en una determinada comunidad autónoma, obviando el hecho de nace y discurre también por otras comunidades autónomas distintas.

¿Por qué algunos se empeñan en reescribir el pasado?