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martes, 18 de agosto de 2015

HOUSTON, TENEMOS UN PROBLEMA!!!


Los españoles siempre hemos tenido fama de poseer una "mentalidad de fiesta", de bares y terrazas, de sol y luna, de poco trabajo y mucha siesta, de poco madrugar y mucho trasnochar… que no dejan de ser sino tópicos fomentados torticeramente más allá de los pirineos. 

Los países de nuestro entorno justifican nuestra actual crisis y situación financiera a todos esos tópicos, pero lo cierto es que el problema fundamental de España es nuestro sistema político y económico, hoy en manos de una oligarquía política aliada con la oligarquía económica y financiera, y con escasa o nula participación ciudadana real en las decisiones políticas. 

Para no perpetuar la crisis y endeudar a los españoles durante generaciones, el Gobierno español debe reformar a fondo la administración de las comunidades autónomas y los ayuntamientos, en su mayoría en bancarrota y completamente fuera de control, sometiendo a referéndum el modelo de Estado.

Este tema es la clave del futuro de España, porque las regiones, ayuntamientos y diputaciones son los responsables de los dos tercios del gasto público -234.000 millones frente a 118.000 el Estado en 2011-, excluyendo la Seguridad Social -23.000 millones-, y este gasto se realiza en condiciones de descontrol, despilfarro y corrupción totalmente inaceptables. 


Las razones verdaderas de la crisis del país, en consonancia con lo dicho, nada tienen que ver con que existan salarios demasiado altos (un 60 % de la población ocupada gana menos de 1.000 euros/mes), ni pensiones demasiado altas (la pensión media es de 785 euros), ni las pocas horas de trabajo (40/semana). 

A España tampoco le falta talento, ni capacidad empresarial ni creatividad. Tiene grandes pensadores, creativos, ingenieros, médicos excelentes y gestores de primer nivel.

La razón de la enfermedad de España es un modelo de Estado inviable, fuente de todo nepotismo y de toda corrupción, impuesto por una casta política de partidos en connivencia con las castas financiera y económica, y con el poder judicial y los organismos de control a su servicio. En España no existe separación de poderes, ni independencia del poder judicial, ni los diputados representan a los ciudadanos, solo a los partidos que los ponen en una lista. Todo esto lleva también a una economía sumergida que llega al 20% del PIB y que frena la competencia, la eficacia y el desarrollo del país. Además, detrae recursos con los que podrían financiarse educación y sanidad.

Las ayudas para España, igual que para otros posible candidatos de rescates, no deben ir a bancos ya casi en bancarrota y fuertemente politizados. 

En la CAM, el Gobierno ha comprometido 16.000 millones de dinero público en lugar de cerrarla; en Bankia, 30.000, para cubrir pérdidas en vez de cerrarla, y además de forma tan extraña que despierta todo tipo de recelos. 

¿Por qué se ha utilizado el dinero de los españoles (FROB) en vez de esperar los fondos de la UE? Es lícito suponer que la razón es la siguiente: los bancos españoles no quieren que la UE investigue sus cuentas.

Control estricto y duras condiciones que no pueden solamente representar recortes sociales o subidas brutales de impuestos, como ha hecho el Gobierno de Mariano Rajoy con la excusa de Europa. Se tiene que cambiar más en España que cortar gasto social, que de todos modos es mucho más bajo que en otros países europeos, y hay otros gastos infinitamente más relevantes que se pueden eliminar. Además, los casos de corrupción resultan tan escandalosos, incluso en el propio Gobierno, que uno solamente puede llegar a una conclusión: nuestro dinero no puede ser manejado por personas tan increíblemente corrompidas.

No puede permitirse por más tiempo este nivel de corrupción, y menos aún a 17 regiones funcionando como estados independientes, con todos los organismos multiplicados por 17, desde 17 servicios meteorológicos a 17 defensores del pueblo, con 200 embajadas, 50 canales de TV regionales en pérdida, 30.000 coches oficiales o 4.000 empresas públicas que emplean a 520.000 personas, creadas específicamente para ocultar deuda y colocar a familiares y amigos sin control ni fiscalización alguna. 

En conjunto, unos 120.000 millones, equivalentes al 11,4% del PIB, se despilfarran anualmente en un sistema de nepotismo, corrupción y falta de transparencia .

Y con esto se tiene que acabar, entre otras cosas, porque ya no hay dinero. Pero lo realmente inaudito es que España está gastando el doble de lo que ingresa, y precisamente para poder financiar el despilfarro de regiones y ayuntamientos, que no están en absoluto comprometidos con la consolidación fiscal.

Como dice el Gobierno de Rajoy, “estamos en la senda de convergencia”. Y es verdad… de convergencia hacia Grecia.

Es frustrante que a causa de este sistema oligárquico nepotista y corrupto se destroce talento y creatividad y que ahora muchos jóvenes se vean forzados a trabajar fuera. Esa situación nos ha llevado a una distribución de riqueza que es de las más injustas de la OECD. La antaño fuerte clase media española está siendo (o lo ha sido ya) literalmente aniquilada.

Resumiendo: no es una falta de voluntad de trabajo, ni de una mentalidad de fiesta, como se piensa tal vez en algunos países del norte de Europa, lo que hace que España sufra la peor crisis económica de su Historia. Es un sistema corrupto e ineficiente. 

De continuar así, esta casta política incompetente y corrupta nos arruinará para varias generaciones.

Fuente: 

Artículo supuestamente publicado en varios periódicos económicos alemanes, por Stefanie Claudia Müller, periodista alemana corresponsal en Madrid y economista.

sábado, 25 de julio de 2015

ESPAÑA: ¿DEMOCRACIA O CLEPTOCRACIA?



El término  corrupción (del latín corruptĭo, corruptiōnis, a su vez del prefijo de intensidad con- y rumpere 'romper, hacer pedazos') se refiere a la degradación y/o putrefacción de algo. 

La corrupción política, es decir, el mal uso o el abuso del poder público para conseguir una ventaja ilegítima, generalmente de forma secreta y privada parece ser parte intrínseca y primordial del ADN de nuestros políticos gobernantes.


Para focalizar el "meollo de la cuestión", las formas de corrupción más comunes y, que desgraciadamente oímos cada día en las noticias, son:
  • PREVARICACIÓN. Resolución arbitraria de un cargo público en un asunto administrativo o judicial, a sabiendas de que es injusta.
  • COECHO (SOBORNO). Omisión o intercambio ilegal de servicios o retribuciones monetarias  de un cargo público con terceros, para beneficio mutuo.
  • TRÁFICO DE INFLUENCIAS. Influencia de la autoridad pública en otros cargos públicos para beneficio económico.
  • MALVERSACIÓN. Uso o apropiación indebida de valores o fondos públicos confiados a una persona en razón de su cargo, para un fin distinto al asignado.
  • EXTORSIÓN. Presión con amenazas para obtener un beneficio.
  • NEPOTISMO. Preferencia o discriminación ilícita de personas para el acceso a un cargo público o a las prestaciones del mismo.
  • PECULADO. Apropiación indebida de fondos públicos por parte de la persona que los administra.
  • CLIENTELISMO. Intercambio extraoficial de favores, en el cual los titulares de cargos políticos regulan la concesión de prestaciones, obtenidas a través de su función pública o de contactos relacionados con ella, a cambio de apoyo electoral.
La corrupción indefectiblemente da paso a la cleptocracia (del griego clepto, 'robo'; y cracia, 'fuerza' = dominio de los ladrones),  es decir,  el establecimiento y desarrollo del poder basado en el robo de capital, institucionalizando la corrupción, de forma que las acciones delictivas quedan impunes, debido a que casi todos (o todos) los sectores del poder están corruptos (sistema jurídico, administrativo, político y económico).

Por eso y por mucho que nos cuenten, es imposible que nuestro país  salga del hoyo en el que se encuentra y se reactive la economía, ya que el "dominio de los ladrones" evita la competencia y la libre concurrencia de proveedores en igualdad y se produce el "saqueo" de las arcas públicas en favor de una minoría corrupta.

Aumenta la sensación de injusticia y crea des-afección de los ciudadanos a un sistema que percibe como contrario o inaceptable lo que conduce a la "indignación". 
Aleja a muchas entidades y ciudadanos de condiciones de igualdad social, recortes de derechos en sanidad, educación, etc. 
Lastra la confianza del ciudadano en las instituciones públicas y en los partidos políticos y alienta la aparición en escena de los partidos llamados "populistas".

Mina el desarrollo económico ya que genera ineficiencia y distorsiones considerables al desviarse inversiones públicas a proyectos de capital en los que los sobornos y mordidas son más abundantes. 

Reduce la calidad de los servicios e infraestructura gubernamentales
Incrementa las presiones presupuestarias sobre el gobierno y por tanto, los impuestos.
La corrupción política en España es una realidad y su nivel de tolerancia o de combate evidencia la madurez política de nuestro país: 1.700 casos de corrupción abiertos, 500 implicados y 40.000 millones de impacto.



Mapa de corrupción política PP, PSOE y otros, en España



Gobernantes mediocres, políticos incapaces, cargos públicos poco preparados, funcionarios negligentes, empresarios avariciosos, autónomos anti-iva...en definitiva.. el mejor caldo de cultivo para los comportamientos corruptos y las actitudes individualistas y codiciosas: "sálvese quien pueda, pero yo primero".

Todo el mundo tiene un precio. Ser honrado no está de moda, está incluso, mal visto: " si no lo hago yo, lo hará otro" "No seas tonto, que todos lo hacen". Hacerse rico con la corrupción es motivo de admiración. Se trata de un problema de valores y de educación.

Entonces, ¿España es una democracia?









jueves, 30 de enero de 2014

LA INACEPTABLE SITUACIÓN REAL DE ESPAÑA





Hoy me hago eco de un polémico y criticado artículo publicado, el 6 de septiembre de 2013 por Stefanie Claudia Müller economista y periodista alemana de SCM Communications, colaboradora en 13TV y Gestiona Radio (afín a la COPE)  en el que realiza un análisis de la situación real que vivimos en España. 


"La clave del futuro de España, para no perpetuar la crisis y evitar endeudar a los españoles durante generaciones, pasa por un drástico cambio del sistema político y económico, hoy en manos de una oligarquía de políticos en connivencia con el poder financiero y con el poder judicial y los organismos de control a su servicio; por una reforma a fondo de las administraciones públicas: comunidades, ayuntamientos y diputaciones, en su mayoría, fuera de control y en bancarrota. ¿Cómo? Sometiendo el modelo de Estado a un referéndum popular.

La administraciones son las responsables de dos tercios del total del gasto público en España, en condiciones de descontrol, despilfarro y corrupción totalmente inaceptables.

Las razones de la crisis en España nada tienen que ver con salarios elevados puesto que el 60% de la población activa percibe una media de 1.000€/mes, ni con pensiones altas, ya que la pensión media es de 785€/mes ni tampoco a causa de la baja productividad, ni a la falta de talento, ni a la capacidad empresarial o la creatividad emprendedora. Tenemos grandes pensadores, creativos, ingenieros, médicos excelentes y gestores de primer nivel, que por desgracia están "huyendo" a otros países con más oportunidades.

El diagnóstico es claro y evidente: un modelo de Estado inviable, fuente de corrupción y nepotismo, es decir, la  preferencia que tienen muchos funcionarios públicos para dar empleos a familiares o amigos, sin importar el mérito para ocupar el cargo, sino su lealtad o alianza.

En España no existe separación de poderes, ni independencia del poder judicial, ni los diputados representan a los ciudadanos, solo a los partidos que los ponen en una lista. Todo esto lleva también a una economía sumergida que llega al 20% del PIB y que frena la competencia, la eficacia y el desarrollo del país. Además, detrae recursos con los que podrían financiarse educación y sanidad.

Las ayudas para España, igual que para otros posible candidatos de rescates, no deben ir a bancos ya casi en bancarrota y fuertemente politizados. En la CAM, el Gobierno ha comprometido 16.000 millones de dinero público en lugar de cerrarla; en Bankia, 23.000, y el Ejecutivo acaba de darle 5.000 millones urgentemente para cubrir pérdidas en vez de cerrarla, y además de forma tan extraña que despierta todo tipo de recelos.¿Por qué se ha utilizado el dinero de los españoles (FROB) en vez de esperar los fondos de la UE? Es lícito suponer que la razón es la siguiente: los bancos no quieren que la UE investigue sus cuentas.

Ya el caso de Grecia ha demostrado que las ayudas europeas tienen que estar vinculadas a un control estricto y condiciones duras. Esas condiciones no pueden solamente representar recortes sociales o subidas brutales de impuestos, como hace ahora el Gobierno de Mariano Rajoy con la excusa de Europa. Se tiene que cambiar más en España que cortar gasto social, que de todos modos es mucho más bajo que en Alemania, y hay otros gastos infinitamente más relevantes que se pueden eliminar. Además, los casos de corrupción resultan tan escandalosos, incluso en el propio Gobierno o en la Casa Real, que uno solamente puede llegar a una conclusión: el dinero de Europa no puede ser manejado por personas tan increíblemente corrompidas.

Hace unos meses, el ministro de Industria Soria -imputado también por corrupción urbanística en Canarias- acusó al ministro de Hacienda en el Consejo de Ministros de favorecer descaradamente a la empresa líder de renovables, Abengoa, de la que había sido asesor, en la nueva regulación de estas energías, que reciben más de 7.000 millones de euros de subvenciones anualmente. Y Rajoy, al que entregó una carta probatoria, ni dijo ni hizo absolutamente nada.

No puede permitirse por más tiempo este nivel de corrupción, y menos aún a 17 regiones funcionando como estados independientes, con todos los organismos multiplicados por 17, desde 17 servicios meteorológicos a 17 defensores del pueblo, con 200 embajadas, 50 canales de TV regionales en pérdida, 30.000 coches oficiales o 4.000 empresas públicas que emplean a 520.000 personas, creadas específicamente para ocultar deuda y colocar a familiares y amigos sin control ni fiscalización alguna. En conjunto, unos 120.000 millones, equivalentes al 11,4% del PIB, se despilfarran anualmente en un sistema de nepotismo, corrupción y falta de transparencia.

Y con esto se tiene que acabar, entre otras cosas, porque ya no hay dinero. Los últimos datos de las cuentas públicas conocidos el trimestre pasado son escalofriantes. El déficit del Estado a julio ascendió al 4,62% del PIB, frente a un déficit del 3,5% comprometido con la UE para todo el año (del 6,3% incluyendo regiones y ayuntamientos). Pero lo realmente inaudito es que España está gastando el doble de lo que ingresa. 101.000 millones de gasto a julio frente a 52.000 millones de ingresos, y precisamente para poder financiar el despilfarro de regiones y ayuntamientos, que no están en absoluto comprometidos con la consolidación fiscal.

El tema del déficit público es algo que roza la ciencia ficción, y que ilustra perfectamente la credibilidad de los dos últimos gobiernos de España.

En noviembre de 2011, el anterior Gobierno dijo que el déficit público era del 6% del PIB; a finales de diciembre, el nuevo Gobierno dijo que le habían engañado y que el déficit era superior al 8%, y que se tomaba tres meses para calcularlo con toda precisión. A finales de marzo, se dijo que definitivamente era del 8,5%, y ésta fue la cifra que se envió a Bruselas. Dos semanas después, la Comunidad de Madrid dijo que sus cifras eran erróneas y el Ayuntamiento de la capital igual… el déficit era ya del 8,7%.

Sin embargo, en septiembre el INE dijo que el PIB de 2011 estaba sobrevalorado y, con la nueva cifra, el déficit era del 9,1%; dos días después, Valencia dijo que su déficit era de 3.000 millones más; o sea, que estamos en el 9,4% y las otras 15 CCAA y 8.120 ayuntamientos aún no han corregido sus cifras de 2011. Lo único que sabemos es que están todas infravaloradas. El déficit real de 2011 puede estar por encima del 11% , por lo cual en 2012 se está gastando el doble de lo que se ingresa. Como dice el Gobierno de Rajoy, “estamos en la senda de convergencia”. Y es verdad… de convergencia hacia Grecia.

Claramente, la joven democracia española tiene todavía muchos déficits de representatividad y de democracia que deberían interesar a la canciller Merkel y también a Europa, si queremos evitar una Grecia multiplicada por cinco y salvar el euro. Esto es lo que ha hecho posible el despilfarro masivo de las ayudas europeas, con una asignación disparatada de las mismas, a pesar de que estas ayudas han supuesto una cifra mayor que la del Plan Marshall para toda Europa.

Es frustrante que a causa de este sistema oligárquico, nepotista, corrupto e incapaz se destroce talento y creatividad y que ahora muchos jóvenes se vean forzados a trabajar fuera, muchos en Alemania. Esa situación nos ha llevado a una distribución de riqueza que es de las más injustas de la OECD. La antaño fuerte clase media española está siendo literalmente aniquilada.

Resumiendo: no es una falta de voluntad de trabajo, como se piensa tal vez en algunos países del norte de Europa, lo que hace que España sufra la peor crisis económica de su Historia. Es un sistema corrupto e ineficiente. La crítica del Gobierno alemán y sus condiciones para un rescate de España se deberían concentrar en la solución de esos problemas. En caso contrario, solo conseguirán que una casta política incompetente y corrupta arruine a la nación para varias generaciones".

En cualquier caso, nuestros grandes males no derivan de nuestra mala fama "fiestera", provienen de un sistema electoral que permite que algunos políticos indignos saqueen y desmantelen nuestro país; ellos solos se encargan de legislar en una única dirección: perpetuarse en el poder, con o sin alternancia, protegerse de las posibles acciones del ciudadano en su contra, generar un estado de prohibición absoluta de muchas libertades adquiridas bajo pena de sanción económica y crearnos confusión  mediante la movilización ideológica cada vez que se acercan elecciones. Y me refiero a los dos partidos mayoritarios por igual: PP y PSOE. 

Me he dado cuenta que la única ideología posible es la que me garantice mi bienestar y que en mi mano está la facultad de poder cambiar esta situación. Es absolutamente necesario que los ciudadanos salgamos de nuestro letargo para decirles ¡basta!. Asumo que es difícil y que casi nunca nos movilizamos por alguna causa justa, salvo cuando nos toca de cerca, pero no vamos a "salir de ésta" por arte de magia o por un milagro. 

Y le "doy vueltas" y me pregunto:

¿Volveré a caer en la trampa cuando me lloren y me prometan, pidiéndome el voto? 
¿Por qué el resto de países de nuestro entorno no están en una situación parecida? 
¿Qué papel o parte de culpa he tenido yo para generar esta situación de crisis jamás vista? 
¿Tengo más libertades y beneficios sociales que hace 20 años? 
¿Por qué pago más impuestos?
¿Cuánto se ha encarecido la bolsa de la compra y la vida en general en relación a cuando compraba y pagaba en pesetas?
¿A quién beneficia que España esté dividida en 17 partes?
¿Me ha llegado "algo" del dinero con el que la UE nos ha ayudado?
¿Por qué rescatan bancos y no familias?
¿Por qué he perdido mi trabajo después de casi 20 años?
¿Qué futuro se vislumbra para mis tres hijos?
¿Por qué veo, cada día más, gente pidiendo en la calle, en el metro, en los semáforos?
¿Es lícito que pase por alto la corrupción si el involucrado es mi partido político, o mi sindicato, o mi alcalde, o mi equipo de fútbol, o mi jugador favorito, o mis familiares o amigos?
¿Voy a pagar yo lo que otros han saqueado o despilfarrado?
¿Me creo la falacia de que, según el actual gobierno, estamos saliendo de la crisis, cuando no aporta ninguna cifra que lo justifique? 
¿Me creo la mentira de que, según el actual gobierno, se ha reducido el paro, cuando muchos jóvenes y talentos están marchándose de España? 
¿Me creí la patraña del anterior gobierno sobre los "brotes verdes"?
¿Me creí la falsedad del anterior gobierno cuando hablaba de "desaceleración" en vez de crisis?

Todas me llevan a pensar que, debido a mi condición de "borrego aletargado", no puedo ni planteármelas y mucho menos, responderlas. Como diría el gran Chiquito de la Calzada (a quien recurro para reírme de vez en cuando): "La cosa está mu malita, pecador".

Os animo a reflexionar también sobre un par de artículos, que para algunos resultan "fanáticos y exacerbados", mientras que para otros, resultan "bastante clarificadores". El primero, escrito por Antonio García Trevijano, abogado y escritor y el segundo, por Roberto Centeno, catedrático de Economía de la Universidad Politécnica de Madrid y colaborador de Intereconomía TV, El Mundo, Expansión o el Confidencial.com:



"A día de hoy, el Estado de las autonomías ha destruido la unidad de la conciencia de España; arruinado la economía nacional, destruido la clase media, que lo tiene más que merecido por ser el principal sostén de estos miserables; convertido en mileuristas o menos al 60% de los trabajadores ocupados y llevado a la pobreza y al hambre a mas de tres millones de españoles. Y lo único seguro para 2014 son nuevos recortes - pensiones, salarios y desempleo - y más injusticia social, mientras Gallardón y el ministro del Interior siembran las semillas de un regreso al autoritarismo y de un recorte, esta vez, de las libertades personales".

"Una Constitución para oligarcas" - Blogs de El Disparate Económico



"En un pasado no lejano, toda persona que después de años de esfuerzos y sacrificios, de sus padres y de ella misma, terminaba una carrera, tenía garantizado un empleo seguro para toda la vida, y lo mismo cabe afirmar de los que empeñaban su esfuerzo en una seria preparación en las escuelas profesionales. 
Ahora, por la desastrosa gestión y la corrupción generalizada de los distintos Gobiernos del PSOE y del PP, los nuevos españoles ya no tienen garantizado ni un trabajo ni un futuro. Más de la mitad de la juventud nunca encontrará un empleo y o se resigna a vivir con sus padres o tiene que emigrar. El único porvenir está en las juventudes de partido, es decir, en el nepotismo y en la corrupción.
Y esa es sólo una parte del problema. La otra es el mayor nivel de endeudamiento conocido jamás; sólo la deuda pública supone ya una carga brutal de intereses por familia de 2.500 euros año, o de 5.000 al año durante 30 para amortizarla. España ya no acumula capital, sino deuda. Y como está dominada por una oligarquía financiera, la acumulación permanente de deuda va acompañada de un impresionante enriquecimiento de los señores del dinero. Estos reciben dinero ilimitado del BCE, al 0,25%, con el que financian el despilfarro incontrolado de las Administraciones Públicas con un beneficio del 3%, privando de crédito al mercado de producción y consumo, y los escasos afortunados que llegan a ser deudores tienen que pagar hasta el 16%".

 "PP y PSOE han destruido el futuro de España" - Blogs de El Disparate Económico





Conclusión: ¿Qué vas a hacer tú?




sábado, 7 de septiembre de 2013

ESPAÑA CORRUPTA





Los problemas que más nos preocupan en España siguen estando encabezados por el paro, en el segundo lugar, los problemas económicos, en tercer lugar, la clase política y los partidos, y en cuarto lugar, la corrupción. Y no deja de ser curioso que los cuatro tienen una sorprendente interdependencia.

España está inmersa en una gran crisis moral y ética a causa de la sensación  generalizada de corrupción en la política, aunque también en otros estadios de la sociedad como la economía, las finanzas, el deporte, la cultura, etc.

Los partidos políticos en nuestro país no buscan la excelencia sino la fidelidad, dentro de un sistema opaco de efecto rebote, en el que la ciudadanía no evita ni condena el fraude desde los niveles más cotidianos del día a día hasta los niveles más alto del Estado.


Los países europeos con más altos niveles de corrupción son el grupo de naciones a los que los anglosajones denominan peyorativamente “PIGS” (Portugal, Italia, Grecia y Spain), término que hace referencia a una frase hecha para designar a algo inverosímil: flying pig (cerdo que vuela) y que metafóricamente destaca el hecho de que, una vez dentro de la Unión Europea, sus “economías volaron” y ahora vuelven a caer a la tierra. Actualmente, incorporan Irlanda a este grupo y los denominan “GIPSY” (gitano).


Fidelidad frente a méritos


La mayor parte de los escándalos de corrupción tiene su origen en los  partidos políticos y su financiación. En España, los partidos están  sobreprotegidos mediante el actual e injusto sistema electoral, las abundantes subvenciones públicas, la ausencia de control y las leyes que fomentan la opacidad y evitan la trasparencia (que ellos mismos dictan para su interés y perpetuidad).


Como consecuencia de ello, muchas personas, con nula capacidad, escaso talento y limitada aptitud para el desarrollo de otras actividades distintas a la política, han pasado a formar parte de las huestes profesionalizadas de nuestros partidos políticos. Y lo peor de todo, nunca han trabajado fuera de la política por lo que no saben ni comprenden los problemas de los ciudadanos trabajadores.

La consecuencia es que el nivel medio de la clase política española es posiblemente el más bajo de Europa (muchos ministros y altos cargos no hablan idiomas y/o no tienen estudios superiores).
El reclutamiento de afiliados se basa en la fidelidad, de modo que los partidos están mayoritariamente formados por buscadores de cargos. El resultado es una verdadera oligarquía, es decir, el gobierno de los peores. El poder e influencia políticos se perpetúan por lealtad a un partido, con un compendio de ideas programáticas y organizados jerárquicamente, sin que las cualidades éticas, académicas, etc. sean de mérito reconocido ni de importancia requerida.



Algunas soluciones

Pensábamos que la corrupción y el tráfico de influencias había llegado a su punto álgido con la burbuja inmobiliaria, pero ha continuado creciendo en número y gravedad hasta hoy (caso Gurtel, caso Blanco, caso Bárcenas, caso ERES Andalucía o caso Noos), con la diferencia de que ahora los intermediarios que cobran comisiones son miembros del propio partido o los cargos públicos directamente.  

Muchas de estas vergonzosas situaciones se podrían evitar con la creación de listas abiertas en las elecciones, en las que el ciudadano pueda elegir los cargos políticos con independencia del partido al que pertenezcan.

Asimismo, sería conveniente establecer un control externo y total transparencia en las finanzas de los partidos políticos, incluidas sus organizaciones locales, así como sus ramas juveniles y fundaciones.
Por supuesto, sería necesario priorizar una eficiente gestión profesional de las administraciones públicas –central, autonómica y local– sin partidismos y que los contratos y licencias sean transparentes y de ámbito público.
Para que estas medidas de control fueran efectivas, sería esencial que la Justicia imponga sanciones. Lo que requeriría más medios humanos y menos trámites burocráticos en los organismos judiciales, lo contrario de lo que ahora sucede.

Es muy improbable que los partidos impulsen este tipo de reformas por sí mismos. La reacción de los políticos al escándalo de los sobresueldos muestra que tienen miedo de que se sepa lo que hacen o creen que la gente no los valoraría ni siquiera por lo poco que cobran (en comparación con la mayor parte de los políticos europeos).

De seguir por el camino que vamos, el contexto más probable será el ejemplo griego: un mayor enroque y la consiguiente disgregación de los partidos y, como consecuencia, peor gestión pública y más hundimiento económico, mayor degeneración política y, desde luego, aún mayor corrupción.


Top ten de la España corrupta



Caso Gürtel (Madrid y Valencia)

Supuesta trama de corrupción ligada a varios cargos del Partido Popular (PP), que comenzó a instruir en 2009 el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón (condenado después por ordenar escuchas ilegales en el caso), y que pasó después a ser investigado por los Tribunales Superiores de Justicia de Madrid y de la Comunidad Valenciana, así como por el Tribunal Supremo.


Cerca de 120 personas han estado imputadas en este caso, entre ellas Francisco Correa, presunto cerebro de la trama; el ex-presidente de la Generalitat Valenciana Francisco Camps (absuelto en la 'causa de los trajes'), y el ex-senador y ex-tesorero del PP Luis Bárcenas, que tiene 22 millones de euros en una cuenta bancaria en Suiza, según probó la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales (UDEF), aunque él dijo en sede judicial que llegó a tener unos 38 millones. El cálculo de esta trama estima en 120 los millones de euros robados y 48 los millones blanqueados.


Caso Palma Arena (Baleares)

Iniciado en 2008 para investigar el sobrecoste de 42 millones de euros en la construcción del velódromo Palma Arena durante el gobierno autonómico de Jaume Matas del Partido Popular (2003-2007), ha derivado en 26 piezas distintas, entre las que figuran varias en torno a los incrementos patrimoniales de Matas.En el primer juicio, Matas fue condenado en marzo de 2012 a seis años de prisión por beneficiar con dinero público al periodista que le escribía los discursos.

Esta condena está pendiente de recurso ante el Supremo. Quedan por juzgarse el resto de casos.

Caso Nóos (Baleares)

Es una pieza separada del Palma Arena en la que se investiga desde 2010 el supuesto desvío al Instituto Nóos, que presidía Iñaki Urdangarin, de más de 6,1 millones de euros de los gobiernos regionales de Baleares y la Comunitat Valenciana entre 2004 y 2007 en convenios firmados por el duque de Palma. Según Hacienda, el Instituto Nóos habría facturado en total 16 millones de euros provenientes de 103 administraciones públicas y organizaciones ajenas.
En esta causa, que se investiga en Palma, pero con ramificaciones en Valencia y Barcelona, hay imputadas una veintena de personas. 
La Fiscalía ha reclamado a Urdangarin y a su ex-socio Diego Torres, los dos principales acusados, una fianza de 8.189.448 euros en concepto de responsabilidad civil derivadas de las condenas que les podrían imponer por este caso. El juez ultima la instrucción, que no tiene todavía fecha de juicio.


Caso Palau de la Música (Cataluña)

La causa abierta en 2009 por el saqueo del Palau de la Música a manos de sus ex-responsables Fèlix Millet y Jordi Montull derivó en 2011 en una investigación por el presunto pago de comisiones de la constructora Ferrovial a Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) a través de la institución cultural, a cambio de la adjudicación de obra pública. CDC tiene su sede embargada a la espera de sentencia porque se considera a este partido responsable del desvío de 3,3 millones de euros.

En esa investigación judicial por el presunto desvío de fondos del Palau, ya casi ultimada, permanecen imputadas una veintena de personas, entre ellas los saqueadores confesos del Palau, pero también cargos de CDC, como su ex-tesorero Daniel Osàcar o el ex-secretario de Comunicación de la Generalitat Marc Puig, así como un ex-directivo de la constructora Ferrovial.

Caso ITV (Cataluña)

Un juzgado de Barcelona investiga desde el año pasado una presunta trama empresarial que supuestamente intentó amañar los concursos de concesiones de ITV en Cataluña, en la que está imputado el ex-número 2 de la Diputación de Barcelona Josep Tous, además del subdirector de Seguridad Industrial de la Generalitat, Isidre Masalles, junto a tres empresarios del sector.
A petición de la Fiscalía, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha imputado al secretario general de Convergència, Oriol Pujol, al que un informe de la Agencia Tributaria sitúa como "colaborador necesario" de la red de empresarios. Se estima en cinco millones de euros el dinero movido ilegalmente en esta presunta trama de tráfico de influencias.





Operación Malaya (Marbella)


Investiga una presunta trama de corrupción urbanística y municipal descubierta en el municipio de Marbella, en la que se ha calculado que se robaron 500 millones de euros y se blanquearon otros 680 millones. Supuso por primera vez la disolución del Ayuntamiento en abril de 2006 y la asunción de sus competencias, incluidas las urbanísticas, por una gestora hasta las elecciones de 2007.
En esta operación se juzgó desde septiembre de 2010 a 95 personas supuestamente implicadas en la mayor trama de corrupción en un ayuntamiento español, entre ellas, al ex-alcalde Julián Muñoz y al cerebro de la trama y ex-asesor de Urbanismo Juan Antonio Roca.

En esta operación además se bloquearon mil cuentas y se intervinieron bienes valorados en 3.000 millones de euros. Actualmente está pendiente de sentencia.


Caso de los ERE (Sevilla)


El caso saltó a raíz de los dos ERE de Mercasevilla y permanece abierto desde enero de 2011. Suma 60 imputados y cuatro de ellos llegaron a estar encarcelados, aunque ya se encuentran en libertad bajo fianza. Entre los imputados están el ex-consejero de Empleo Antonio Fernández; un ex-viceconsejero, tres directores generales y dos ex-delegados provinciales de Empleo.

La juez investiga la posible instauración entre 2000 y 2010 en el seno del Gobierno andaluz de un procedimiento para conceder de manera arbitraria ayudas a empresas en crisis y prejubilaciones a trabajadores burlando la ley de subvenciones mediante la creación de lo que un imputado denominó "fondo de reptiles", que habría contado con al menos 695 millones de euros de dinero público. Se estima que el fraude ascendería a 1.400 millones de euros y afectaría a 68 empresas.



Operación Pokémon


Comenzó en un juzgado de Lugo en septiembre de 2012 e investiga la existencia de una supuesta trama para la obtención de concesiones y contratos públicos de manera presuntamente irregular en varios ayuntamientos gallegos.

El número de imputados supera la treintena, muchos de ellos políticos. 






El último, en Santiago de Compostela, el alcalde Ángel Currás (PP), imputado pero sin medidas cautelares, la misma situación que tiene actualmente su homólogo en Lugo, Xosé Clemente López Orozco (PSOE), que además es presidente del PSdeG.





Además figura también acusado el ex-alcalde de Ourense Francisco Rodríguez (PSOE), que dejó el cargo.


Operación Campeón (Lugo)

En esta operación, que se inició en 2011, se investigan presuntos delitos de fraude en subvenciones públicas. La instrucción está a punto de llegar a su fin, después de más de año y medio de diligencias para investigar la existencia de una supuesta trama para obtener subvenciones públicas de forma fraudulenta.
El principal acusado en esta investigación judicial, con un centenar de imputados, es el empresario lucense Jorge Dorribo, propietario de la farmacéutica Nupel.

La investigación ha salpicado a políticos del PP, PSOE y BNG, como el ex-ministro de Fomento José Blanco; el actual alcalde socialista de Lugo, Xosé López Orozco; el ex-diputado autonómico del PP Pablo Cobián y el ex-conselleiro del BNG Fernando Blanco. Se ultima la instrucción.

Caso Cooperación (Comunidad Valenciana)

Se investiga la supuesta malversación, entre 2008 y 2011, de fondos del Gobierno valenciano destinados a proyectos de cooperación internacional a través de una trama de ONG que supuestamente consiguió y desvió las ayudas por unos seis millones de euros concedidas para iniciativas en Guinea, Haití y Nicaragua.
Por este caso está encarcelado el empresario César Augusto Tauroni y hay 33 imputados, entre ellos el ex-consejero de Solidaridad Rafael Blasco. 
Posteriormente, el ex-consejero de Hacienda José Manuel Vela y el ex interventor general de la Generalitat Salvador Hernándiz, fueron imputados por posible revelación de secreto en relación a un informe que encargó el juez sobre estas ayudas y que al parecer podría haber sido facilitado a Blasco.
Orgullosos de defraudar

A menudo, escuchamos: “En España es donde mejor se vive del mundo” o “Spain is different”. Estas afirmaciones, obviamente, no se apoyan en nuestra alta posición en el ranking mundial económico, ni por nuestro radiante sol, nuestra rica gastronomía, nuestra popular siesta ni demás típicos tópicos, sino en el hecho de ser uno de los países donde más leyes se pueden incumplir sin que nada le ocurra al infractor; una curiosa y extendida satisfacción de sentirse a salvo al burlar la norma, tanto por nuestros políticos como por nosotros mismos.
Aprendemos que hay que respetar las reglas del juego, al igual que las maneras de incumplirlas. “Quien hace la ley hace la trampa”. Evitar pagar el IVA al fontanero, o colarse en el metro sin pagar, es tan fraudulento y corrupto como quien ostenta un cargo de responsabilidad y no tiene reparo en cobrar un sobresueldo en dinero negro, o traficar con sus influencias como recompensa a su excelso servicio público.
Tomar conciencia de sociedad íntegra, honrada, solidaria y actuar en consecuencia es posible que sea una utopía, a la vista de nuestras experiencias y vivencias históricas, pero al menos, deberíamos hacer análisis de conciencia sobre hacia dónde nos han conducido nuestros antecedentes picarescos.

Si disponéis de un poco de tiempo podéis ir a este enlace de wikipedia, donde narra la historia de la corrupción en España, caso por caso, desde el reinado de Felipe III hasta hoy. NO TIENE DESPERDICIO:




Vídeo:



Bibliografía:

-La Vanguardia. Josep M. Colomer y Ángel Acuña Delgado.
-Nueva Tribuna.es
-La información.com