lunes, 8 de septiembre de 2014

TRAJES DE NOVIO: EL ESMOQUIN COBRA PROTAGONISMO EN OTOÑO






A menudo, escucho perplejo, la osada afirmación de que todos los trajes de novio son iguales, algo que discutiré siempre puesto que esta aseveración indica una absoluta ignorancia y desconocimiento de la moda masculina en general y de la nupcial, en particular.

Además, pone en evidencia la escasa importancia que se le otorga en nuestro país al novio y que se traduce en una falta de consideración generalizada a la hora de elegir vestuario para la boda, puesto que al restarle la importancia que merece, se pretende justificar el "todo vale" o, peor aún, que no importa lo que el novio se ponga.   


El traje de novio puede tener un estilo conservador o moderno, formal o informal, de mejor o peor calidad, propio o alquilado, hecho a medida o comprado en un outlet, negro o de color, etc. pero es imprescindible que sea elegido conforme a la personalidad y estilo propio del novio, a la hora de la boda, a la formalidad elegida para el evento, y nunca debe estar subordinado al vestido de la novia ni tampoco supeditado a tener que coordinar con los colores de la boda. 

El novio tiene muchas opciones a la hora de elegir como vestir en su boda: desde el impecable y tradicional chaqué matutino, pasando por el versátil traje sartorial, válido para cualquier ocasión, el joven y fresco esmoquin para la noche o el frac, distintivo de la máxima solemnidad nocturna.

Con la cercana llegada del otoño, el escenario de los trajes de novio se tranforma y ofrece un abanico con más posibilidades: los tejidos ligeros coloridos que se utilizan en verano, como el lino y el algodón, dejan paso a tejidos más adecuados para el otoño/invierno, como lanas frías, terciopelos y tartanes, más apropiados a la estación.

Casarse en otoño o en invierno requiere una atención aún mayor a los detalles, debido al hecho de que tanto la ceremonia como la recepción se celebran en un lugar cerrado, perdiendo la frescura y originalidad que, por ejemplo, tiene una ceremonia celebrada en la playa, en el campo o al aire libre.

Ottavio Nuccio Gala, siempre pendiente de ofrecer al novio una forma original y única de vestir, propone un punto de inflexión en la elección del esmoquin como traje de novio, si la boda se celebra por la tarde-noche, y ofrece la más amplia variedad de esmoquins en su colección Black Tie, que se ajustan al gusto, estilo y personalidad de cada cliente, siempre confeccionados con su extraordinario corte “Made in Italy”. 



Chaquetas de un solo botón forrado o cruzadas, con la tradicional solapa chal en satén negro o con solapa a punta, en satén o del mismo tejido del traje; El chaleco es una opción que aporta un paso más original que el clásico fajín: si el novio decide llevar chaleco, podrá ser el clásico modelo 5 botones, cruzado o el modelo con escote profundo y de solapa chal.

Si el novio decide llevar fajín con pajarita, podrá ser negro de satén de seda o de colores, según su gusto y personalidad. 

El pantalón del esmoquin es casi siempre negro, aún si la americana es de colores: el modelo clásico por excelencia está confeccionado con galones en satén negro, pero hoy en día se ha difundido también un modelo liso menos riguroso. 


En cuanto a los zapatos, las posibilidades son varias: modelo Oxford en charol negro, bicolor, slipper en terciopelo o en charol, etc.

El accesorio que, por excelencia, caracteriza a un novio con esmoquin es la camisa: algodón “doppio ritorto”, pechera plissè o piquè, abotonadura cubierta o vista, puño doble para gemelos y cuello diplomático o clásico. Las camisas adecuadas para un esmoquin son muy elegantes y no se pueden utilizar con otro tipo de traje.


Estas son las características generales que describen un esmoquin, pero en este artículo fijaremos nuestra atención sobre un tejido adecuado para un esmoquin invernal: el tartán o cuadro escocés.

Royal Stewart y Black Watch

La Navidad siempre está dotada de una atmósfera siempre mágica, y el tartán es un tejido que combina perfectamente con esos momentos festivos. 

Mario Moreno Moyano, alma creativa de Ottavio Nuccio Gala, utiliza para su colección Black Tie 2015, con dos clanes diferentes, originales y muy elegantes: el “Royal Stewart” y el “Black Watch”. 

Trajes de novio

El Royal Stewart, de base roja, es el tartan personal de la familia real de los Stewart y de la reina Isabel II. Todos los súbditos de la reina tienen que lucir este clan, pero es también el símbolo de los Royal Scots Dragoon Guards, de las famosas Guardias de Escocia, de las bandas de la rein, etc. 

A finales de los años ’70 este clan fue ampliamente utilizado por la moda punk, como símbolo de rebeldía pero, una década antes, se hizo popular porque Jackie Stewart, piloto de Fórmula 1, solía llevar siempre una faja de este cuadro sobre su casco durante las competiciones.




El Black Watch, es el que tiene predominancia de azul y es utilizado por los regimientos militares británicos. 

También se le conoce con otros nombres: Government sett, Hunting Munro y Hunting Grant. 

Muchos clanes militares llevan este tipo de tartan porque descienden todos del primer regimiento Black Watch que dió el nombre a este tejido. 

Trajes de novio






     
Artículo escrito por Alberto Mestre en el blog:" Trajes de Novio CMoyano".













domingo, 17 de agosto de 2014

RELACIÓN DE PAREJA: SIGNOS SANOS Y SIGNOS TÓXICOS



¿Cómo saber si una relación romántica es buena y potencialmente duradera? 

Todas las relaciones son diferentes, pero existen ciertos signos o patrones que aseguran uniones exitosas, estables y saludables al fomentar la felicidad, el cariño, el amor y la satisfacción mutua y por el contrario, existen también otros signos tóxicos o hábitos muy comunes  y simétricamente opuestos que llevan a las culpas, los celos, los chantajes, la falta de comunicación, etc, y que conducen inexorablemente a la destrucción de una relación de pareja:

SIGNOS SANOS

1.Tener intereses y hábitos en común

Las parejas que tienen intereses conjuntos y realizan actividades en común están mucho más satisfechas que el resto y esto ayuda a una relación mucho más sana.

2.Apoyarse mutuamente

Es evidente que las parejas más satisfechas en sus relaciones son las que se apoyan activamente para nuevos proyectos en común, con las cuales experimentan un crecimiento personal y de pareja, 

3.Compartir emociones y pensamientos íntimos

No es suficiente sólo para hablar con tu compañero: las relaciones prósperas realizan auto-revelaciones emocionales mutuas: la comunicación de pensamientos e ideas con la otra persona. 

A menudo es fácil revelar hechos acerca de uno mismo a los demás, pero compartir pensamientos privados, reacciones y sentimientos implica una conexión más profunda, que solo se alcanza con la propia pareja y por supuesto, genera una gran intimidad, componente importante de las relaciones afectivas saludables. 

4.Mantener contacto afectivo


El contacto físico puede tomar muchas formas, pero la importancia del contacto afectivo fuera de la intimidad sexual a menudo se pasa por alto o se deja en un plano secundario. 

Las parejas que mantienen un contacto físico no-sexual frecuente (abrazos, besos, caricias, etc) son más felices y están más satisfechas con su relación porque, entre otras muchas cosas, construye una complicidad entre ambos que hace más fácil solventar y resolver los conflictos. 


5.Comprometerse con el otro 

Las parejas con relaciones comprometidas prestan menos atención a las alternativas atractivas externas. 

El amor ofrece un sistema de defensa automático que ayuda a mantener a cada uno atento a su pareja romántica actual y evita fijarse en "otras". 

Si la pareja se complementa no surge la necesidad de buscar nada fuera de la relación.


6.Positivizar la relación 

El compromiso romántico de pareja es polifacético, es decir, refleja elementos positivos, negativos y restrictivos, y por ello, el modo en cómo las personas ven su compromiso predice la calidad de su relación romántica. 

Las personas que ven su relación en sentido positivo (alegría, satisfacción, pertenencia) perciben el compromiso menos negativo (preocupación, irritación, herida) y menos restrictivo (sentirse atado, pegado, sofocado) y están mucho más satisfechas en sus relaciones globales. 

Estas personas ven su relación como algo donde quieren estar, no algo donde deben estar. 

Existe un triángulo equilátero, presente a partes iguales, que asegura el éxito en una pareja: INTIMIDAD, COMPROMISO Y PASIÓN.


SIGNOS TÓXICOS

1.Quejarse y chantajear


En una relación tóxica, una de las partes o ambas, siempre mantiene las críticas o las quejas como forma habitual para cumplir sus propios deseos y si no los ve satisfechos, ejerce un chantaje emocional (de tipo sexual, posesivo, de amenaza, controlador, celoso, financiero) a su pareja amenazando con el fin del compromiso o relación.

Se establece entonces una relación de amo-esclavo en la que cada uno cumple un rol individual pero no de pareja, lo que denota que no existen intereses comunes.

2.Sumar lo malo, restar lo bueno

Esto sucede cuando alguno o ambos, de forma manipuladora, culpa y echa en cara aspectos del pasado o malas acciones para justificar alguna situación y nunca reconoce lo bueno del otro. 

Esto provoca que cada uno en la relación se pase la mayor parte del tiempo buscando probar que es menos culpable que el otro: no existe apoyo mutuo.


3.Hablar con indirectas o callar

En lugar de pedir o decir algo abierta y directamente, da pistas para que el otro averigüe lo que quiere decir. 

Las indirectas demuestran que no hay una buena comunicación al no expresar sentimientos y deseos personales e íntimos y que no existe ni intimidad ni complicidad.

Aún peor es el silencio como método ante las posibles necesidades que pueda tener cada uno.


4.Sustituir el contacto afectivo por otras cosas

Algunas parejas, para demostrar su hipotético amor, colman al otro con una vida exclusivamente materialista (status, regalos, lujos, viajes, etc.) pero jamás tienen contacto físico o verbal que demuestre un cariño y un amor necesario día a día.

La relación amorosa se convierte en una relación de interés por ambas partes, donde demostrar el mutuo cariño es signo de debilidad ante la propia pareja o el resto del mundo.


5.Celos

Muy a menudo, los celos y actitudes de desconfianza acarrean comportamientos insanos que pueden producir una psicosis extrema. 

En estos casos, no existe compromiso ni sentido de complementarse mutuamente: uno por temor y el otro, quizás, por indiferencia.

Al final, ocurre lo predecible, es decir, cada uno busca fuera de la relación su propia satisfacción.

6.Culpar al otro de las propias emociones

Culpar a la pareja por las propias emociones o estados momentáneos individuales es una sutil forma de egoísmo. 

Es comprensible que a veces se tiene un mal día o se está molesto porque sí, pero la vida no gira alrededor del propio bienestar emocional. 

Ver solamente los aspectos negativos de la pareja desde nuestras emociones individuales lleva  a la percepción de ver la relación como algo restrictivo, negativo y nos arrastra a un sentimiento extremadamente tóxico de atadura hacia el otro.