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lunes, 8 de septiembre de 2014

TRAJES DE NOVIO: EL ESMOQUIN COBRA PROTAGONISMO EN OTOÑO






A menudo, escucho perplejo, la osada afirmación de que todos los trajes de novio son iguales, algo que discutiré siempre puesto que esta aseveración indica una absoluta ignorancia y desconocimiento de la moda masculina en general y de la nupcial, en particular.

Además, pone en evidencia la escasa importancia que se le otorga en nuestro país al novio y que se traduce en una falta de consideración generalizada a la hora de elegir vestuario para la boda, puesto que al restarle la importancia que merece, se pretende justificar el "todo vale" o, peor aún, que no importa lo que el novio se ponga.   


El traje de novio puede tener un estilo conservador o moderno, formal o informal, de mejor o peor calidad, propio o alquilado, hecho a medida o comprado en un outlet, negro o de color, etc. pero es imprescindible que sea elegido conforme a la personalidad y estilo propio del novio, a la hora de la boda, a la formalidad elegida para el evento, y nunca debe estar subordinado al vestido de la novia ni tampoco supeditado a tener que coordinar con los colores de la boda. 

El novio tiene muchas opciones a la hora de elegir como vestir en su boda: desde el impecable y tradicional chaqué matutino, pasando por el versátil traje sartorial, válido para cualquier ocasión, el joven y fresco esmoquin para la noche o el frac, distintivo de la máxima solemnidad nocturna.

Con la cercana llegada del otoño, el escenario de los trajes de novio se tranforma y ofrece un abanico con más posibilidades: los tejidos ligeros coloridos que se utilizan en verano, como el lino y el algodón, dejan paso a tejidos más adecuados para el otoño/invierno, como lanas frías, terciopelos y tartanes, más apropiados a la estación.

Casarse en otoño o en invierno requiere una atención aún mayor a los detalles, debido al hecho de que tanto la ceremonia como la recepción se celebran en un lugar cerrado, perdiendo la frescura y originalidad que, por ejemplo, tiene una ceremonia celebrada en la playa, en el campo o al aire libre.

Ottavio Nuccio Gala, siempre pendiente de ofrecer al novio una forma original y única de vestir, propone un punto de inflexión en la elección del esmoquin como traje de novio, si la boda se celebra por la tarde-noche, y ofrece la más amplia variedad de esmoquins en su colección Black Tie, que se ajustan al gusto, estilo y personalidad de cada cliente, siempre confeccionados con su extraordinario corte “Made in Italy”. 



Chaquetas de un solo botón forrado o cruzadas, con la tradicional solapa chal en satén negro o con solapa a punta, en satén o del mismo tejido del traje; El chaleco es una opción que aporta un paso más original que el clásico fajín: si el novio decide llevar chaleco, podrá ser el clásico modelo 5 botones, cruzado o el modelo con escote profundo y de solapa chal.

Si el novio decide llevar fajín con pajarita, podrá ser negro de satén de seda o de colores, según su gusto y personalidad. 

El pantalón del esmoquin es casi siempre negro, aún si la americana es de colores: el modelo clásico por excelencia está confeccionado con galones en satén negro, pero hoy en día se ha difundido también un modelo liso menos riguroso. 


En cuanto a los zapatos, las posibilidades son varias: modelo Oxford en charol negro, bicolor, slipper en terciopelo o en charol, etc.

El accesorio que, por excelencia, caracteriza a un novio con esmoquin es la camisa: algodón “doppio ritorto”, pechera plissè o piquè, abotonadura cubierta o vista, puño doble para gemelos y cuello diplomático o clásico. Las camisas adecuadas para un esmoquin son muy elegantes y no se pueden utilizar con otro tipo de traje.


Estas son las características generales que describen un esmoquin, pero en este artículo fijaremos nuestra atención sobre un tejido adecuado para un esmoquin invernal: el tartán o cuadro escocés.

Royal Stewart y Black Watch

La Navidad siempre está dotada de una atmósfera siempre mágica, y el tartán es un tejido que combina perfectamente con esos momentos festivos. 

Mario Moreno Moyano, alma creativa de Ottavio Nuccio Gala, utiliza para su colección Black Tie 2015, con dos clanes diferentes, originales y muy elegantes: el “Royal Stewart” y el “Black Watch”. 

Trajes de novio

El Royal Stewart, de base roja, es el tartan personal de la familia real de los Stewart y de la reina Isabel II. Todos los súbditos de la reina tienen que lucir este clan, pero es también el símbolo de los Royal Scots Dragoon Guards, de las famosas Guardias de Escocia, de las bandas de la rein, etc. 

A finales de los años ’70 este clan fue ampliamente utilizado por la moda punk, como símbolo de rebeldía pero, una década antes, se hizo popular porque Jackie Stewart, piloto de Fórmula 1, solía llevar siempre una faja de este cuadro sobre su casco durante las competiciones.




El Black Watch, es el que tiene predominancia de azul y es utilizado por los regimientos militares británicos. 

También se le conoce con otros nombres: Government sett, Hunting Munro y Hunting Grant. 

Muchos clanes militares llevan este tipo de tartan porque descienden todos del primer regimiento Black Watch que dió el nombre a este tejido. 

Trajes de novio






     
Artículo escrito por Alberto Mestre en el blog:" Trajes de Novio CMoyano".













martes, 1 de julio de 2014

UNA BODA: CUÁNTO CUESTA Y QUIÉN PAGA





Una vez que la pareja de novios decide casarse y se compromete el uno al otro, lo primero que tienen que hacer es organizar y planear la boda de sus sueños, dentro de un presupuesto asequible a sus economías o al poder adquisitivo de sus familias. 

Hablar de boda es sinónimo de gran gasto y de nervios. 

Por un lado, es necesario establecer un listado de deseos y gastos (imprescindibles, necesarios y prescindibles) para no arruinarse. 

Por otro, es preciso mantener la calma ante la cantidad de preparativos y problemas que seguro nos surgirán, para no tener que llegar al punto de querer anular la boda.

Algunos consejos para sobrevivir a la organización de una boda


El primer consejo es no buscar la perfección, porque no existe. Una vez que se toma una decisión sobre cualquier aspecto, lo mejor es no dudar ni cambiar.

Tener preparado lo más importante con antelación porque siempre surgen problemas de última hora.

No estresarse, para lucir radiante el día de vuestra boda.

No tratar de complacer a todos: es imposible. Si te arriesgas a escuchar las distintas opiniones que tiene cada persona, enloquecerás.

A la hora de buscar tanto el vestido de novia como el traje de novio, lo importante es que la elección sea del agrado de ambos y no por moda o porque deba ser así. La pareja es la que decide TODO sobre la boda.

Reducir la lista de invitados a lo imprescindible. Invitar sólo a aquellas personas con las que realmente quieres compartir tu gran día.  Las bodas no se recuerdan por el número de invitados sino por lo divertidas que resultan.

Gastos de una boda tipo

    El banquete: Es el gasto principal, ya que supone más de la mitad del desembolso (51% del total). 

    El costo de un banquete promedio (entre 100 y 300 invitados) es de 10,000€ a 25,000€ , es decir, el costo promedio en una boda es de 125€/invitado. 

    A este gasto hay que añadirle la música y la barra libre, unos 775€ de media, aunque muchos establecimientos hoteleros ofertan este servicio sin cargo adicional para conseguir resultar más atractivos.

    Actualmente, muchas parejas optan por otro tipo de banquetes más íntimos como recepciones en el campo o en la playa que resultan más originales y mucho más económicos.

      El vestido de novia: Es otra partida importante del presupuesto y depende mucho de dónde se compre. 

      El vestido de las novias se lleva entre 500 y 3,000€, cantidad que incluye también los zapatos, complementos, maquillaje, peinado y ramo, es decir, un gasto medio de 1,750€. 

      Como promedio, supone casi el 9% del total de los gastos nupciales.



        El traje de novio: El traje de novio oscila desde los 300 a los 1,500€, lo que significa, aproximadamente, unos 800€ de media. 

        Supone el 3% del gasto total y suele ser la tercera parte de lo que cuesta el vestido de novia.

        La opción del alquiler, que rebaja el porcentaje anterior hasta el 2%, es mucho más económica: sobre 200€ pero inadecuada y está muy extendida en nuestro país, demostrando la escasa importancia que se presta al novio en una boda.








        Los detalles nupciales: La crisis ha agudizado el ingenio de los contrayentes, al recurrir al "do it yourself": envío  de invitaciones de boda digitales, ausencia de ceremonia, vídeo y fotografía amateur, etc.

        Si por el contrario, si lo dejamos en manos de profesionales las flores y el reportaje fotográfico suelen costar de media 300€ y 1,000€ respectivamente, (más o menos el 8%). 

        Cuantos más detalles queramos, los gastos se disparan: wedding planner, decoración temática, invitaciones, ceremonia, alianzas, regalos, músicos, etc. (aproximadamente, el 15%)




        El viaje de novios: Su coste varía en función del destino y duración elegidos, aunque es difícil encontrar unos días de descanso por menos de 1.150€/ pareja. (supone el 15%)



        Debido a la gran oscilación de gastos en los que puede derivar una boda, es aconsejable plantear la boda en base a la situación económica de la pareja sin tener en cuenta, en principio, la ayuda de los padres o sin la necesidad de tener que pedir un crédito.




        Si los padres costean parte o toda la boda, evidentemente, se puede incrementar el presupuesto y celebrar una boda con más detalles o invitados.

        Pero cuidado, porque más de la mitad de las parejas gastan más de lo presupuestado, por ello es muy importante elaborar un presupuesto, comparar precios y calidades, concretar los detalles y cerrar el precio final de cada producto o firmar un contrato fijándose muy bien en la letra pequeña.

        No obstante, para los que quieran seguir al pie de la letra la tradición, cuando los padres se hacen cargo de los gastos de la boda, el reparto es como sigue:


        Gastos de la novia y/o de su familia
        • Fiesta  de compromiso y regalo para el prometido
        • Vestido de la novia, peluquería y ajuar
        • Honorarios del organizador de la boda (si se contrata)
        • Imprenta: anuncios, invitaciones a la boda, notas de agradecimiento, etc.
        • Iglesia o sitio donde se celebrará la ceremonia y su decoración
        • Honorarios de los músicos contratados
        • Transporte de la novia a la ceremonia y al banquete
        • Fotografía y vídeo, incluyendo las fotografías de compromiso.
        • Hospedaje para familiares de la novia que vengan de fuera.
        • Regalos para los invitados
        • Flores, salvo aquellas que llevarán la novia, el novio, los padrinos, los padres, y los abuelos de ambos novios.

        Gastos del novio y/o de su familia 
        • Las alianzas y el anillo de compromiso
        • Licencia y registro del matrimonio
        • Costos del registro legal de matrimonio y/o costos del oficiante religioso
        • El ramo de la novia.
        • El viaje de novios o luna de miel
        • El banquete.
        • Hospedaje para familiares del novio que vengan de fuera.
        • Y en algunos manuales antiguos, también se indica que el mobiliario básico esencial de la casa donde van a vivir.
        Despedida de soltero
        • Los amigos del novio 
        Despedida de soltera
        • Las amigas del novia
        Algunas costumbres van cambiando y otras se van perdiendo y actualmente, el reparto de los gastos es más una "negociación" que una tradición.

        En el caso de que los padres paguen la totalidad de los gastos y dependiendo del hecho de que las familias de los novios tengan posibilidades económicas semejantes, "pactan" el reparto de gastos al 50%. 

        En cuanto a los invitados al banquete, lo habitual es que cada familia "pague" sus invitados.

        Si el pago de los gastos es conjunto entre la pareja y ambas familias, se dividen en tres tercios.

        Según el dicho de "quien paga, manda", al ofrecerse esta posibilidad, se les brinda a cada uno de los que intervienen a participar en la elección de todos los elementos necesarios de una boda, así como resolver los compromisos de cada parte a la hora de confeccionar la lista de invitados.







        Artículo escrito por Alberto Mestre en el blog:" Trajes de Novio CMoyano".






        martes, 17 de junio de 2014

        NOTICIAS: 86 PITTI UOMO 2014




        Desde hoy, día 17 hasta el próximo 20  de junio se celebra la 86ª edición de Pitti Imagine Uomo en Florencia, la plataforma más importante del mundo de la moda masculina para la primavera 2015, donde estarán representadas unas 1.030 colecciones.

        Pitti es la ocasión idónea para presentar los proyectos especiales y nuevas colecciones, pero también para poner en marcha nuevas estrategias globales aprovechando la presencia de muchos compradores y profesionales internacionales del sector.

        Punto de referencia mundial para la moda y escaparate de tendencias y del estilo de vida contemporáneo de los hombres, Pitti anuncia como tema central el deporte y, en particular, el tenis de mesa.









        Artículo escrito por Alberto Mestre en el blog:" Trajes de Novio CMoyano".






        sábado, 14 de junio de 2014

        EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LAS BODAS





        El matrimonio es una de las prácticas más antiguas de la humanidad para formalizar y legalizar la unión entre dos personas, desde la versión bíblica de Adán y Eva, pasando por las distintas épocas históricas hasta nuestros días.

        Rico en tradiciones y rituales que no solo afectan los trajes de novio, los vestidos de novia, la celebración, etc.; Se trata de encontrar el justo equilibrio entre magia, amor, normas y tradición. Es el sacramento que une dos almas para siempre (al menos, en teoría).




        La celebración de las bodas ha evolucionado sustancialmente a lo largo de la historia, tanto por cambios en los gustos y las necesidades de la pareja, como por la transformación de las sociedades desde los primeros pueblos socialmente organizados de la antiguedad.






        Civilizaciones antiguas



        En la mayoría de las civilizaciones antiguas como la de los sumerios, el matrimonio era simplemente un contrato privado entre el padre de la novia y el novio. Este podía rechazar y dar por finalizado el contrato cuando se le antojase y de forma unilateral… ellas no tenían ni voz ni voto. 


        La mayor parte de las sociedades de Oriente Medio no consideraban a la mujer como un adulto jurídicamente hablando, sino que eran dependientes de sus padres y más tarde de sus esposos. 

        Los antiguos judíos practicaban la poligamia de forma natural, hasta la Biblia habla de Abraham, Sara y su concubina Agar; Isaac y Rebecca, Jacob y Raquel…



        Antigua Grecia


        El matrimonio griego se caracterizaba fundamentalmente por su aspecto religioso: La diosa del matrimonio y protectora de las mujeres casadas era Hera, pero la boda no era oficiada por sacerdotes. 

        La principal finalidad de los matrimonios era tener hijos varones que dieran continuidad al linaje, celebrasen el funeral del padre y continuaran los ritos familiares tras su muerte, necesario para la felicidad de los muertos en el otro mundo. 

        El vínculo matrimonial no tenía en cuenta el amor, sino que era una forma de establecer alianzas. Los contrayentes no se eligen mutuamente, sino que son los padres de ambos los encargados de decidir quién es la persona más adecuada para sus hijos. 

        El novio ofrece al padre de la novia regalos, que reciben el nombre de hedna. Es lo que se conoce como matrimonio por compra. La mujer en realidad no se casa, sino que es tomada por esposa. Los hedna permitían al esposo pasar a la mujer del oikós paterno al suyo propio, y con eso se sellaba la alianza entre ambas familias. 

        Otra forma de establecer alianzas es a través de los meilia o dones de reparación, en virtud de los cuales la familia del ofensor ofrece una hija como regalo al ofendido.

        La boda debía celebrarse en el mes de enero y durante la luna llena. Las celebraciones duraban tres días, llamados praílía, gámoi y epaílía.

        El praílía se dedicaba a la preparación de la novia en la casa de su padre. Se empezaba con un sacrificio: 

        Se cortaban mechones del cabello de la novia como signo del abandono de la infancia y la sumisión al esposo, y se ofrecía su cinturón, que simbolizaba la entrega de la virginidad. También el novio se cortaba el cabello y hacía sacrificios a los dioses del matrimonio.

        Tenía lugar el baño ritual de la novia en una fuente o río sagrado que simbolizaba la purificación de la novia y el deseo de hacerla fértil.

        El gámoi comenzaba un banquete celebrado en casa del padre de la novia. El novio se reunía con todos sus amigos, mientras que ella se sentaba con las suyas en una mesa aparte. 



        Tras la comida se quitaba el velo a la novia en una ceremonia que se llamaba anakalipteria, y durante la cual se procedía a la entrega de los regalos del novio.



        Al caer la noche, los recién casados iban hasta la casa del novio, donde eran coronados y adornados. La madre de la novia, los esclavos y otras mujeres seguían a la comitiva portando antorchas, símbolo que legitima la boda. Después, los recién casados se reúnen en el thálamos, que el novio ha adornado también con guirnaldas, y comen el membrillo que simboliza la consumación.

        Y el tercer día, el epaílía, tras la noche de bodas, se hacía la ofrenda de regalos y la entrega de la dote acordada, en una comida en casa del padre del novio o del propio novio donde se excluía a las mujeres. 

        En la antigua Grecia las mujeres comenzaban a contar su edad a partir del momento en que se casaban. Mientras aún no tenía un heredero, a la mujer se la llamaba nymfe, que equivalía a recién casada. Después de tener un hijo era gyné, palabra que significaba plenamente esposa.

        Antigua Roma
        Con la llegada del Imperio Romano cambian no sólo las normas sociales, sino también las relativas a la celebración del matrimonio. 


        Al principio, como en Grecia, era suficiente la convivencia para garantizar y dar fe de la boda, pero con la creación del Derecho Romano se estableció la necesidad de un rito de notoriedad pública yen el cual, el matrimonio debía cumplir una serie de requisitos: la capacidad jurídica matrimonial o conubium, que sólo la tenían los ciudadanos romanos sin consanguinidad, la edad legal (14 años para el novio y 12, para la novia)   y el consentimiento (pater familias).

        Y su principal objetivo generar hijos legítimos que heredasen la propiedad y la situación de sus padres. Entre los patricios, su finalidad también era sellar alianzas políticas o económicas.


        En el Derecho Romano existían tres tipos de matrimonio legítimo (entre ciudadanos romanos):


        Confarreatio

        La más antigua y solemne forma de matrimonio en la Roma Antigua, practicada por los patricios.



        La ceremonia se celebraba en presencia de diez testigos, ya que los novios estaban con la cabeza cubierta uno al lado del otro en bancos cubiertos con piel de oveja ofrecida en un sacrificio. 

        Después continuaba con un acto solemne en el que el novio daba una vuelta a la derecha del altar, tomaba un poco de sal y una bola de espelta, el panis farreus, con lo cual juraba amar a su esposa, quedando ambos elementos depositados en las manos de los contrayentes.

        Coemptio

        Fue una restauración simbólica de los tiempos remotos en los que los hombres compraban a las mujeres para poder casarse. 

        Requería únicamente cinco testigos, ante los cuales el novio pagaba al padre de la novia una moneda de plata y una de bronce, lo que colocaba al hombre en un equilibrio seguro (el libripens).

        Usus

        Para poder llevar a cabo esta forma de matrimonio la novia debía haber estado un año con su novio. Para disolver el matrimonio era necesario que la novia durmiera durante tres noches seguidas fuera de su casa (trinoctio).


        Por otra parte, los tipos de uniones ilegítimas (con ciudadanos no romanos) eran dos:



        Concubinatus



        El concubinatus era la unión entre dos personas libres a quienes les era impedido casarse, como por ejemplo, el gobernador de una provincia y una mujer de otra región (el matrimonio en la Roma Antigua no estaba permitido entre extranjeros), los soldados (no podían casarse antes de los veinticinco años de servicio por los cuales recibirían, quienes no la tenían, como recompensa la ciudadanía romana).

        Los requisitos eran la edad legal y el consentimiento, y no era necesaria una dote. Los hijos de estas uniones no estaban sujetos a la autoridad del padre y se quedaban con la nomenclatura de la madre.

        Contubernium

        El contubernium era la unión (sin reconocimiento legal) entre dos esclavos o entre un esclavo y una persona libre que vivían juntos como marido y mujer (contubernales). El consentimiento para la unión tenía que ser concedido por un amo, que en cualquier momento podría disolver.


        Algunos de los rituales y tradiciones actuales provienen de la Antigua Roma, como la existencia de un anillo de compromiso, el consentimiento de los padres, un velo para la novia, la unión de las manos de los contrayentes o el acto del beso con la novia después de que quien dirigía la ceremonia de matrimonio los declarase legalmente casados.

        La fórmula “Ubi tu Gaius, ego Gaia” colocaba a la mujer bajo la sujeción de su marido y los hijos nacidos de la unión se consideraban legítimos. La novia vestía de blanco con un velo de color naranja, mientras que los trajes de novio no habían adquirido una especial notoriedad

        Debido a la mitología romana, elegir la fecha de la boda dependía de las supersticiones, los presagios y la aceptación de ésta por parte de los dioses. El mes más adecuado era junio, relacionado con el solsticio de verano, momento del apogeo del mundo natural. 


        Edad Media


        En la Edad Media, la cristianización del mundo había establecido la monogamia como fundamento del matrimonio y el Código de Justiniano se convirtió en la base de la ley.


        La boda se celebraba en forma privada a la casa de la novia y tenía el valor de contrato, firmado por ambos cónyuges, en presencia de un sacerdote. 

        Con el declive del Imperio Romano desapareció la costumbre de firmar una escritura, pero se incrementaron los secuestros de las novias, el divorcio y el matrimonio en secreto.

        La Edad Media se caracterizó por el IV Concilio Lateranense, que oficialmente estableció normas para la celebración del matrimonio cristiano. A partir de ese momento, el matrimonio entre los cristianos se convirtió en un sacramento, hecho indisoluble incluso bajo los efectos civiles, factible sólo después del consentimiento pùblico de los esposos (para evitar los secuestros o los matrimonios forzados).

        Se impuso una edad mínima que impedía el matrimonio de las niñas, y la nulidad de matrimonio en caso de violencia, secuestro o no consumación.

        Edad Moderna

        La Reforma Protestante en el siglo XVI rechazó el matrimonio como sacramento, anuló el celibato y confió al Estado el registro matrimonial y la regulación de las bodas en los países de fe protestante. 

        Mientras que en los países con fe cristiana y a raíz del Concilio de Trento, la celebración era válida solamente en la presencia de un sacerdote y de los testigos, el matrimonio debía ser inscrito en un registro de la parroquia y la convivencia no estaba permitida fuera de la boda, para evitar los hijos ilegítimos.

        Manual del juego de mandar
        A las mujeres se las educaba para ser esposas de su marido o de Cristo, es decir, el matrimonio o el convento.  

        Entre las clases privilegiadas era considerado un error casarse por amor, y es que en la época amor y matrimonio eran conceptos separados. 

        El matrimonio era un contrato de conveniencia en el que no intervenían los protagonistas. Eran los padres los que lo concertaban. La meta de la mujer era conseguir un buen matrimonio.

        Edad contemporánea

        El canciller alemán Otto von Bismarck instituyó en Alemania el matrimonio civil en 1875, acontecimiento que marcó la separación definitiva entre Iglesia y Estado, prevaleciendo las uniones civiles y relegando los matrimonios cristianos a ceremonias privadas más sencillas.

        Después de la Primera Guerra Mundial, el mundo cambió, y por ende, las bodas. Aumentaron los divorcios, los niños nacidos fuera del matrimonio, la cohabitación y el adulterio.

        El matrimonio se convirtió en un contrato que puede ser rescindido por cualquiera de las partes que lo soliciten y dejó de ser un vínculo inquebrantable.

        Con las innovaciones del siglo pasado, la igualdad entre hombres y mujeres, los derechos asignados a los hijos ilegítimos nacidos fuera del matrimonio, el castigo del marido en el caso de violencia contra la mujer y el hecho de que los bienes adquiridos después del matrimonio se convierten en propiedad marital, y no sólo del marido.

        Características comunes en el mundo occidental moderno son la monogamia, el divorcio y la eliminación de los matrimonios concertados. 

        En Oriente sin embargo, la poligamia todavía estaba permitida en algunos estados y la situación de la mujer sigue siendo hoy día, la de una persona sometida a la voluntad del hombre, aunque con un progreso significativo comparado con el pasado.

        Época actual

        Las diferencias en la celebración, la importancia y originalidad de las bodas y la vestimenta han variado paulatinamente generación tras generación.

        Los vestidos de novia del siglo pasado eran siempre blancos y muy ostentosos, pero hoy día, las novias prefieren vestidos sencillos de cualquier color, aunque sigue prevaleciendo el blanco.
        trajes de novio
        Los trajes de novio del pasado eran casi siempre chaqués, también de alquiler, que eran usado incluso cuando las ceremonias se celebraban por la tarde (un tipo de traje sólo adecuado para las ceremonias de mañana). 

        Ahora los novios eligen diferentes tipos de traje (chaqué, esmoquin, frac, levita, traje …), siguiendo sólo su personalidad y su gusto personal.

        Las bodas actuales tratan de reinventar las reglas, reducir la etiqueta y de ser alegres, llenas de color y diversión en una unión basada únicamente en el amor y la sencillez .









        Artículo escrito por Alberto Mestre en el blog:" Trajes de Novio CMoyano".