sábado, 27 de junio de 2015

WEDDING DRESS CODE FOR MEN: ETIQUETA MASCULINA EN UNA BODA



La mayoría de los hombres, novios o invitados, no tienen claro que traje usar en una boda. Cuando les pregunto por el dress code elegido, me miran extrañados, piensan que soy marciano y no saben qué responder. Por ello, hoy lo explicaremos de una forma clara, para salir de dudas.

El "Dress code", código de vestimenta o etiqueta (o protocolo) es un conjunto de normas que definen los niveles de formalidad y regulan qué prendas se deben vestir, en qué entorno y en qué momento del día.

Los códigos de vestimenta masculina básicamente son tres: Formal, semiformal e informal. Los más formales suelen permanecen invariables en el tiempo (sin cambios durante más de cincuenta años) mientras que las clasificaciones más informales  y los códigos femeninos cambian más rápidamente. 

En la práctica, los códigos de etiqueta se siguen de manera intuitiva o bien por la presión de un grupo, por lo que la gente viste ropa similar en determinados eventos. Un caballero siempre sabe lo que debe ponerse cuando se le invita.


Por otra parte, en los eventos más formales, donde se especifica un código de vestimenta, los invitados están obligados a vestir la ropa del nivel especificado; si se permite alguna variación (por ejemplo, "black tie preferred", es decir, preferiblemente esmoquin), el anfitrión vestirá la opción más formal para evitar que los huéspedes vistan un nivel superior de formalidad que él. 

Debemos tener en cuenta que las definiciones mencionadas a continuación son las más estrictas, rigurosas y tradicionales, que provienen de la cultura anglosajona y que pueden no ser seguidas comúnmente en algún país en concreto, debido a las distintas culturas, sobre todo en relación a las ceremonias.  

Formal o Etiqueta

CÓDIGO: Traje de ceremonia (ceremonial dress) o Traje formal (formal attaire) o Traje de etiqueta o Traje de gala (full formal o full dress).

CUÁNDO: 
DÍA (hasta las 6:00 pm): Chaqué o morning dress o morning suit.
NOCHE (después de las 6:00 pm): Frac (Tailcoat) o white tie.  

DÓNDE: bodas, cenas de gala, bailes, entrega de premios Nobel y recepciones oficiales. 

La diferencia del traje formal de gala para el día o para la noche estriba en que para el primero es una levita (froack coat) y para el segundo, casaca (dress coat). 

Actualmente, el "full dress" o máxima etiqueta, sólo se aplica al "white tie", que se sigue, sobre todo en bodas y recepciones reales y por ejemplo, en la entrega de los premios Nobel.


Hay que tener en cuenta que en algunos países como EEUU y Australia, el código formal o de etiqueta no existe y corresponde al semiformal o media etiqueta.

La máxima etiqueta suele vestirse en bodas religiosas.



Semi-formal o Media etiqueta

CÓDIGO: Traje semiformal (semiformal dress) o media etiqueta (half dress).

CUÁNDO:
DÍA (hasta las 6:00 pm): Stroller (chaqueta y pantalón diplomático).
NOCHE (después de las 6:00 pm): Esmoquin (Tuxedo) o black tie.

DÓNDEEstrenos, entregas de premios sociales, eventos benéficos, presentaciones.

En la media etiqueta, el Stroller sustituye al chaqué por el día y el esmoquin, al frac, por la noche.

La media etiqueta suele vestirse, tradicionalmente, en bodas civiles. 


Informal

CÓDIGO: Traje informal (cocktail) o traje de calle (business attaire).

CUÁNDO: Tanto de día como de noche, Traje y corbata (lounge suit)

Traje informal
Traje de calle


El código de vestimenta informal abarca todos los trajes con o sin corbata, así como los conjuntos de chaqueta y pantalón pero no todos los trajes son considerados apropiados según el tejido, el corte o el color.

DÓNDE: Reuniones de negocios o políticas, eventos de carácter social, funerales, a diario.



El traje informal suele vestirse en bodas alternativas, bodas en la playa o en el campo.

Antes de establecerse los tres tipos de código (formal, semi-formal, e informal) las principales clasificaciones de las prendas de vestir eran gala e informal. 

Por ejemplo, para la noche, "black tie" o esmoquin (originalmente ropa para cenas) fue inicialmente considerado como informal, frente al formal "white tie" o frac, mientras que el "lounge suit," o traje de negocios, se consideraba como ropa casual, frente al "morning suit" o chaqué, puesto que todos los hombres vestían a diario traje.





viernes, 26 de junio de 2015

UN LOOK MASCULINO IMPECABLE



Una exquisita imagen personal es una combinación de sentimientos, actitudes y valores que se plasman en el exterior al elegir nuestra imagen frente a los demás. 

Ir impecable, con exquisito estilo, buen gusto y fuerte personalidad, no significa necesariamente que seas pijo, metrosexual o gay, y aunque lo fueras, no debe ser motivo de crítica despectiva alguna. Es posible que hoy no esté de moda ir impecable, pero por ahí empieza la personalidad de un hombre impecable.

A ninguna mujer (ni a ningún hombre) le atrae un hombre mal vestido o mal aseado. Y diré más... el cuidado de la apariencia NO ES SÓLO COSA DE MUJERES.

Hay pequeños detalles que marcan la diferencia entre un look impecable y el auténtico desastre.

TALLA EQUIVOCADA.

Llevar prendas demasiado ajustadas o demasiado anchas puede echar a perder tu look en un segundo, aunque sea tendencia. 

Chaqueta: Es ridícula y antiestética tanto si nos queda grande como si es estrecha. Siempre tiene que quedar justo en los hombros. La manga de la chaqueta debe comenzar justo donde se marca el hueso del brazo. Vigila también el largo, tanto por exceso, que no se te vean las manos, como por defecto, que enseñes medio brazo. 

Pantalones: Deben quedar en la cintura, y no ser tan largos que ni se vea el zapato. Ni tampoco ser excesivamente anchos. ¡Y nunca piratas!

Camisa: Perfectamente planchada y en su talla. Por supuesto, de manga larga y si es de puño doble, mucho mejor.

Otro detalle erróneo es llevar tus pertenencias en los bolsillos de la chaqueta o del pantalón. No sólo deforman la apariencia del traje sino también tu imagen.

Y, por supuesto, todo ello perfectamente planchado.

CALZADO VIEJO O SUCIO.

Como ya dije en un artículo anterior, un caballero se viste siempre por los pies. 

Por ello, los zapatos siempre deben estar en buen estado y limpios. Lo contrario, denota descuido y dejadez.





JOYERÍA OSTENTOSA.

La única joya permitida en un caballero es el anillo de matrimonio. 

Los pendientes, piercings, esclavas y anillos estrafalarios pueden estar en tendencia en los futbolistas, pero dista mucho de un look impecable. 

ERROR DE BÁSICOS.

No merecen ser olvidadas las camisetas blancas de hilo de Escocia, los calcetines de Pantarella, los calzoncillos de algodón Sea Island o de algodón egipcio. 

Invierte en ropa interior de calidad. No sólo irás perfecto por dentro, también te durará mucho más. Busca tejidos suaves, naturales (las prendas de algodón 100% son las más cómodas) y confortables. Y olvídate de los calzoncillos de Bob Esponja, al menos, si tienes una cita.

ERROR DE 'GROOMING'.

Además de la ropa, el cuidado del hombre también forma parte del vestir masculino: el afeitado, el cuidado facial y las manos de un hombre dicen tanto de él como lo que lleva puesto. Descuidar estas prácticas o cometer errores tales como una depilación de cejas (me da igual cómo sea, porque un hombre nunca se depila las cejas) pueden llevarte al ostracismo social.

No te olvides de los detalles, una manicura te hará ganar puntosuñas cortas y cuadradas, y por supuesto, nunca negras ni mordidas.

Invertir en una buena maquinilla de afeitar y comprar productos que mimen tu piel te asegurarán un afeitado perfecto y una piel cuidada. Y si prefieres llevar barba, dedícale tiempo, será tu complemento perfecto.

Y, por supuesto, preocúpate de tener siempre una boca sana, tu sonrisa es, sin duda, una importante arma de seducción.



lunes, 8 de junio de 2015

BODAS NOCTURNAS: EN DEFENSA DEL ESMOQUIN




En la mayoría de las bodas, los novios visten habitualmente, trajes o chaqués con corbata o ascot y son muchos los que piensan que el esmoquin no es una prenda apropiada para una boda sino para eventos, fiestas y actos nocturnos. 



Incluso ven en él reminiscencias que recuerdan al uniforme de camarero. Nada más lejos de la realidad: El esmoquin no es una prenda de trabajo, es un atuendo que, dependiendo de la sobriedad o transgresión que queramos mostrar, marca una elegancia nocturna difícil de igualar con un traje.



Siempre he defendido y defenderé que, para una fiesta tan espectacular y única como es una boda:

"el traje de novio debe representar el carácter, 
la personalidad y estilo de vida propios, 
debe ser un reflejo de uno mismo en esencia pura, 
con independencia de la formalidad que se quiera dar 
y el momento del día de la celebración”.

Ni se te ocurra vestir un chaqué en una boda después de las 6:00 p.m. y atrévete a vestir un esmoquin para celebraciones nocturnas: recto o cruzado, con solapa chal o de pico, el clásico negro o de color, liso o brocado, pata de gallo, príncipe de gales o tartán, terciopelo o satén, etc.


    

sábado, 6 de junio de 2015

ES UNA VERGÜENZA INTOLERABLE


Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho" (Art. 47 Constitución española).

"Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo". (Art. 35 Constitución española)

El número total de desahucios practicados entre enero y marzo de este año fue de 18.869 lo que supone un 2,1% más que en el mismo periodo de 2014, según el Consejo General del Poder Judicial. 

El número total de parados según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), es de 5,6 millones, de los cuales, menos de la mitad reciben algún tipo de prestación.

No me gustaría caer en la fácil demagogia pues la ley está para cumplirse, pero estas cifras indican que 200 familias al día han sido desalojadas de sus casas, pero su deuda continúa. Las cifras indican que el 25% de la población activa (es decir, la que está en condiciones de trabajar) no encuentra trabajo. Uno de cada 4 españoles, jóvenes o adultos, no tienen garantizado su derecho al trabajo.

En efecto, nuestro gobierno, que se encuentra en el país de las maravillas, dirá que la media diaria de desahucios ha bajado este año (antes pasaban de los 500 al día, se calcula que en torno a 400.000 en toda España desde el inicio de la crisis) o que el paro baja mes tras mes, pero mi denuncia va encaminada hacia la vergonzosa, desmedida y deshumanizada codicia de los bancos que siguen impasibles ante esta cruel realidad, aun habiendo sido rescatados muchos de ellos, y hacia la incapacidad demostrada de los políticos para solucionar el problema. Y eso, sin mencionar la casi veintena de personas que, ante esta terrible situación, han puesto fin a su vida. 

¿Qué queréis que os diga? ¿Para qué nos sirve una constitución que dice garantizarnos unos derechos que en la cruda realidad no son más que papel mojado? ¿Hasta que no nos toque cerca vamos a seguir callados o mirando para otro lado?


ES UNA VERGÜENZA INTOLERABLE, por parte de ellos y, sobre todo, por la nuestra.

miércoles, 3 de junio de 2015

EL HOMBRE POST-MODERNO: SER LIBRE PARA SER FELIZ






El mundo siempre ha experimentado cambios significativos durante los siglos de historia humana. Sin embargo, no hay duda que los cambios más dramáticos y acelerados se iniciaron durante el siglo XX y han aumentado exponencialmente en este siglo XXI que hemos iniciado.


Fue en el año 1999 cuando los hermanos Wachowski revolucionaron el cine de acción con The Matrix, una película que sin duda sería la antesala de la postmodernidad. 

Matrix nos abre las puertas hacia una visión postmoderna del concepto de realidad, nos hace replantearnos si lo que “vivimos” es real. 

La pelicula,  con una estética diferenciadora, muestra cómo en Matrix la ausencia de culpa se une a la percepción de un sin-futuro y una sin-realidad.


"En el mundo postmoderno no hay realidad, sino un simulacro de realidad, 
una realidad virtual" 
(Jean Baudrillard, filósofo, sociólogo postmoderno).


La “época postmoderna” es la época del desencanto, de la renuncia a las utopías y a la idea de progreso.

Se pasa de una economía de producción a una economía de consumo. 

Emerge una re-valorización de la naturaleza y de defensa del medio ambiente.

Se genera una compulsión constante al consumo.

No importa tanto el contenido del mensaje como la forma en la que es transmitido y el grado de convicción o realidad.

Desaparecen las ideologías como formas de elección de los propios líderes y se reemplaza por la imagen.

Los medios de masas y digitales se convierten en transmisoras de la verdad.

Y en esta época nace y se desarrolla el hombre/mujer postmoderno/a:

Un individuo que sólo quiere vivir el presente, que rinde culto al cuerpo y a la liberación personal.

Ha perdido la fe en la razón y la ciencia, pero que rinde culto a la tecnología.

Vuelve a lo místico y a una búsqueda de salvación en nuevas religiones.

Ha perdido la fe en el poder público y no le preocupa lo más mínimo los idealismos.

Ha perdido la ambición personal de la auto superación y de la valoración del esfuerzo.  

En su vida predomina el hedonismo y cultura del ocio, dominio de Internet y de sus consecuencias.


CULTURA “LIGHT”. Al hombre/mujer del siglo XXI (postmoderno/a) ya no le importa la tradición ni la costumbre, ni los patrones, ni los ideales, ni los referentes. 

Desconfía de lo establecido y busca la diversidad, la diferencia, la emancipación individual y la exploración del propio estilo de vida a su manera.

La vida sin referentes se convierte en una actitud indiferente o insensible ante la vida, que se traduce en total falta de compromiso social y político. 

Ya no le interesa el mundo “general” sino su mundo “particular” y nada más.

Prevalece la levedad de ser: pensamiento débil, convicciones sin firmeza, falta de compromiso, indiferencia, curiosidad y relativismo.

Su ideología es el pragmatismo.

Su norma de conducta, la vigencia social, lo que se lleva, lo que está de moda.

Su ética se fundamenta en la estadística, sustituta de la conciencia.

Su moral, repleta de neutralidad, falta de compromiso y subjetividad, queda relegada exclusivamente a la intimidad.

CULTURA “FAST”. El hombre/mujer del siglo XXI no es paciente. Espera un resultado instantáneo que satisfaga su expectativa ya. 

Todo el mundo quiere ver algo concreto palpitando en sus manos en el momento. El hombre y la mujer del siglo XXI son amantes de la velocidad e instantaneidad.

Es un ser instantáneo y espontáneo. Todo se hace en un instante: “fast-food”, “fast-drunk o botellón”, “zapping”, “selfies”, etc. 

El concepto de la temporalidad se ha deteriorado. Ya no existe la temporalidad que permitía establecer la relación intensificada e individualizada entre la gente y la cosa, entre la comida y el reposo, entre la bebida y la diversión, entre la foto y el revelado...



CULTURA DIGITAL. El hombre/mujer postmoderno vive y se desarrolla digitalmente. La televisión, el móvil, el portátil… se convierten en alimentos intelectuales e imprescindibles.

Lo visual juega un papel esencial y fundamental: el conocimiento, la información, los mensajes ya no se dan por escrito ni por el discurso. 

El mundo digital ofrece la posibilidad de aproximarse a los conocimientos sin mucho esfuerzo y aquí y ahora. 

No obstante, la información es llana e incoherente sin provocar ninguna transformación en la vida individual y social del sujeto.


CULTURA “ANTI-SISTEMA”. El hombre/mujer actual muestra un fuerte rechazo hacia lo establecido por el sistema, por lo jerárquico y por lo estructurado, a los cuales considera opresivos. 

No se identifica con las organizaciones existentes que demandan la fuerte adhesión y el vínculo, ni políticas ni religiosas ni de otra índole.

Se caracteriza por la búsqueda de la relación fluida y emocional. 

Por lo tanto, no adquiere importancia la organización tradicional, sino que las comunidades emocionales aparecen como entidades alternativas. 

CULTURA FELICIDAD/LIBERTAD. Con el fracaso de los grandes ideales modernos, hoy en día la gente no se compromete con los proyectos históricos, es decir ha llegado el tiempo del fin de la cultura del compromiso y del sacrificio.

La gente busca estar bien consigo misma y con los demás, pero no en base a convicciones ideológicas. 

Estar bien significa tiempo libre y más capacidad de consumo, lo cual es el requisito para la felicidad.



Sin embargo, en cuanto a la libertad, no se trata de la libertad personal, social y política, sino en la permisividad subjetiva, en la que el único criterio de valor es la felicidad individual. 


La felicidad que consiste en satisfacción material y palpable: dinero, salud, fama, placeres y poder, ya sea material o espiritual.

"Ser libre para ser feliz" es la clave de la vida para el hombre/mujer del siglo XXI. 













viernes, 29 de mayo de 2015

BASTA YA!!!






Estamos hastiados de oír a los líderes del bipartidismo, tanto PP como PSOE, intentando explicarse a sí mismos lo que ha pasado en la elecciones. Todos ellos ganan siempre, y no les falta razón porque ellos siguen en su dimensión particular de estar ahí para ganar, sea lo que sea!. Siguen sin “querer ver” y ya conocemos el dicho de “no hay peor ciego que el que no quiere ver”. 


Los viejos políticos (casta para otros) no ven la realidad (en el mejor de los casos) o no quieren verla (en el peor), no se enteran de lo que pasa en la calle. Viven en una burbuja irreal, rodeados de personas que les asesoran, les sirven, les agasajan y les mantienen al margen de la sociedad.

No captan ni comprenden al español postmoderno, con el que ya no conectan. Siguen teniendo entre sus adictos a los que piensan que "más vale malo conocido….” No son capaces de detectar y procesar los profundos cambios generacionales, de valores, de percepción y de expectativas que se están produciendo en la sociedad española, instalándose en la prepotencia de “llevar toda la vida en política”.

Pero sus maniobras estratégicas tienen fecha de caducidad. Cansados de comportamientos soberbios por una larga y paciente confianza del ciudadano, que les ha otorgado la oportunidad de manejar sus impuestos en pro de una España de bienestar que lejos de haber sido alcanzada, la han convertido en un autentico saqueo.

La ciudadanía ha dictado sentencia, ha promovido su “revolución pacífica”, ha tomado las riendas y ha dicho: Basta!!! 

Basta de confiar en vosotros porque sí, basta de que nos tratéis como si fuéramos niños pequeños o peor aún, como ignorantes.

Basta de que despilfarréis nuestro dinero para enriqueceros y que luego tengamos que pagar nosotros.

Basta de alianzas entre poder político y económico, de rescatar bancos que arruinan y echan a familias a la calle, que engañan a los mayores y que luego tenemos que re-financiar nosotros por culpa de su repugnante codicia y por su nefasta gestión.

Basta de maquillar la realidad diciendo que se está creando empleo cuando nuestros jóvenes tienen que irse de España porque nadie les contrata y muchos mayores de 45 se ven abocados a la penuria. ¿Qué calidad se empleo están creando?

Basta de decir que la economía está creciendo porque en la calle ni se ve, ni se nota, ni tan siquiera, se espera.

Basta de intentar movilizarnos ideológicamente para luego desarrollar idénticas políticas, con independencia de quien nos gobierne. Basta de tantos “que viene el lobo”, de los tan manidos “y tú, más”….

Basta de falsas promesas en campaña, en la que tratáis de convencernos de que trabajáis por nosotros, en mítines fastuosos a los que ya ni vamos. 

Basta de insultar nuestra inteligencia con vuestra “supuesta” vocación pública. Sabemos que la política es vuestra forma de vida, una forma de aseguraros un futuro tranquilo con ganancias y rentas vitalicias millonarias, imposibles de igualar en la empresa privada y en la vida real dada vuestra incapacidad, ineptitud y escasa preparación.

Basta de tener que escucharos pedir nuestro voto sin importar lo que hagáis ni de las promesas o programas que incumpláis. “No somos tontos, sabemos lo que queremos”.

Basta de discursos tecnócratas, ininteligibles y lejanos. Los ciudadanos quieren proximidad y comprensión, que sus impuestos sean administrados con justicia, que las instituciones sean gobernadas y no poseídas.
Basta de intrigas internas, de indecencia generalizada, de corruptos apadrinados que jamás responden por lo “robado”, de impunidad política, de líderes obsoletos que no saben retirarse cuando no tienen nada más que aportar, de leyes de autodefensa tiránica, de menos fidelidad de partido y más méritos, de listas cerradas, de proyectos soberanistas para perpetuarse en el poder, de “vieja política viciada, trasnochada e ineficiente” …


…BASTA YA!!!!!

jueves, 28 de mayo de 2015

ESPAÑA ES UNA INCOHERENCIA





Incoherencia que esté penado el hecho de que unos padres den un cachete a su hijo, pero pueden matarlo antes de que nazca (ley del aborto).

Incoherencia es que el PSOE diga que no pactará jamás con el populismo y que PODEMOS diga que no pactará jamás con la casta y ahora vayan de la manita.

Incoherencia es que Esperanza Aguirre le proponga a Antonio Carmona un pacto para gobernar Madrid cuando lleva años gobernando desde la arrogancia (mayoría absoluta).

Incoherencia es que los bancos desahucien a familias por impago de la hipoteca (paro) y que a ellos tengamos que rescatarlos por su nefasta gestión (saqueo).

Incoherencia es que Rajoy diga que España está creciendo y que se está creando empleo cuando el 27% de la población española (13 millones de españoles) están en serio riesgo de pobreza y la tasa de paro, sin contar los contratos basura, esté en el 23% (en torno a 5 millones de personas).

Incoherencia es que un depredador sexual abuse de 9 menores cuando está esperando "en libertad" dos juicios por los mismos delitos.

Incoherencia es que las administraciones sigan planeando y construyendo AVEs, autopistas de peaje y aeropuertos cuando la gente no puede ni pagar el abono transporte.

Incoherencia es que prohíban la entrada de los coches particulares en Madrid centro y los políticos puedan acceder al mismo en sus coches oficiales (y aparcar donde quieran).

Incoherencia es que la gente diga que no ve tele5 ni "sálvame" y sean lideres en "share" y todos conozcamos a una tal Belén Esteban.

Incoherencia es que plaguen de radares las vías, autovías y autopistas de nuestro país y que lo hagan "por su seguridad". (me voy a comprar un burro, que no pasa de 10 kms/hora).

Incoherencia es que dejemos a los políticos gobernar y manejar nuestros impuestos sin apenas preparación y a mi hija la exijan carrera, master e idiomas para cualquier trabajo de salario mínimo y contrato de duración determinada.

Y seguiría con un millón de incoherencias más... pero incoherencia es que yo diga esto y no vaya al congreso con un lanzallamas.

Os dejo un enlace con algunas "muestras".

Un abrazo, incoherentes míos.

martes, 26 de mayo de 2015

SER AUTÉNTICO EN UN MUNDO SUPERFICIAL


Hoy quiero reflexionar sobre mi aspiración de llegar a ser auténtico. 

Hemos sido creados únicos, originales e irrepetibles, es decir auténticos, y sin embargo, hemos llegado a convertir nuestro mundo en un estado continuo de rebajas en cuanto a autenticidad y de temporada alta en cuanto a superficialidad: tratamos de llevar una doble o triple vida, nos dejamos arrastrar por las modas o por lo "políticamente correcto", nos etiquetamos y nos uniformamos, imitamos a los demás en sus formas, pensamientos, actitudes...

Pues yo quiero ser auténtico, no quiero vivir en lo superficial, en aquello que sacia en apariencia, no quiero “tomar un atajo”, ni llevar careta. 

Porque detrás de todas las apariencias (temor al "qué dirán", al “qué pensarán”, etc.) albergo el miedo a no ser amado, a no ser valorado por mí mismo, por ser como realmente soy. 

La paradoja es que, al no mostrarme auténtico, siento temor, y al sentir temor, arrastro inseguridad, porque tengo que seguir mintiendo para no ser descubierto. Al miedo y a la inseguridad, le sumo la frustración de saber que, en el fondo, soy amado o aceptado por lo que aparento y no por lo que en verdad soy.   
Me niego a ser producto de lo que me rodea, de mi entorno o de mi rutina. Con tal de no esforzarme, me conformo con lo que venga y de dónde venga: es lo "todo el mundo hace”. ¿Puedo ser feliz sintiendo miedo, inseguridad o frustración?

La palabra "auténtico" procede del griego authentés, persona que tiene en sí misma su propio fundamento; que es señor, que es lo que significa el verbo authenteo. 

Ser auténtico consiste en esforzarme en ser coherente, es decir, que entre lo que pienso y hago, hay una estrecha relación, que entre mis ideas y creencias, no hay abismo.

Ser auténtico es ser recto, vivir como pienso, sin doble vida o moral. Es vivir con responsabilidad, ser capaz de ir contracorriente cuando el entorno social permisivo me dice “todo vale”, “haz lo que quieras”, o “vive el momento” (Carpe Diem).

Ser auténtico es ser verdadero. Tener una palabra y un comportamiento y la intención de mantenerlos sólidamente contra viento y marea. Cuando digo algo, es lo que siento, creo y pienso, y lo hago desde la responsabilidad.

Ser auténtico es ser sencillo, sin doblez, sin contradicciones, con un solo lenguaje frente a mí mismo y los demás, manifestarme como realmente soy y no como los demás quieren que sea. 

Ser auténtico es ser natural, una mezcla de espontaneidad, sin complicación ni artificio, estilo propio, sin buscar la aprobación de los demás y siendo una persona capaz de sobreponerme al qué dirán o las críticas injustas.

Ser auténtico es ser equilibrado, tratar de llevar una vida ordenada, armónica, compensada, ecuánime. Evitar la mentira, la crítica despiadada, el juicio injusto, la personalidad múltiple y el cambio de chaqueta.

Ser autentico es ser responsabletener criterio, saber decir que sí y que no, depender lo menos posible de lo de fuera y mucho de lo de dentro, de mis propias convicciones. No quiero ser "masa" que va de aquí para allá según las consignas o modas del momento, sino aquel que sé lo que quiero, aquello en lo que creo. 

Ser auténtico es ser íntegro, de una pieza, de conducta estable, que digo lo que piensa sin ofender y que amo la rectitud. Huir de una apariencia exterior y una distinta interior, saber defender en cualquier lugar o momento mis ideas y mis creencias.

Ser auténtico es no engañar ni engañarme, si fallo, si cometo un error, lo reconozco y pido perdón. No me esfuerzo por buscar el aplauso ni las medallas de los demás, sino llegar a comprender el sentido de mi vida.

Ser autentico es luchar contra los propios defectos de forma correcta, sin rendirme en la fatiga, el esfuerzo o las dificultades, sin lamentaciones y sin quejas inútiles. 

Ser auténtico es aceptar a los demás sin intentar cambiarlos, respetando su forma de ser o pensar y sin imponer a la fuerza nuestras convicciones o voluntades.