miércoles, 22 de julio de 2015

EL COMPLEJO DE LA DERECHA ESPAÑOLA


La opción política de derechas se fundamenta en la defensa de la propiedad y la libertad, de la ley y el Estado de Derecho, la unidad y sus símbolos y las instituciones, el respeto a la tradición y el culto a la historia común, de la libertad religiosa, del derecho a la vida, los fundamentos judeocristianos, culturales y de civilización, libertad económica y guerra a la fiscalidad abusiva, fin del despilfarro y racionalización de la administración y territorialidad, defensa de la libertad de educación y de los derechos inalienables del individuo y un compromiso inequívoco en la defensa occidental. 

Sin embargo, en España nadie quiere o reconoce ser de derechas. Encontrar en nuestro país una persona que reconozca abiertamente ser de derechas es harto complicado. 

Todos dicen identificarse con una posición ideológica de centro, conclusión del todo absurda porque el centro ideológico no existe. Pero ¿por qué?

La primera causa y principal, que no se plantea en ningún otro país del mundo, es el complejo del franquismo, que mantiene paralizada a la derecha, es decir, el tópico de que los de derechas son todos unos "fachas". Quizás por ello, las personas privadas o públicas con ideología "de derechas" creen necesario disculparse por cada defensa de cualquier acción, idea o principios. 

Un complejo derivado del anterior es el del patriotismo. La unidad de España, su bandera y su himno han quedado relegados a las competiciones deportivas. Ser patriota es ser un fascista; ser español, un pecado.

Existe otro muchos complejos de los liberal-conservadores españoles es el de torpeza a la hora de "vender", comunicar o transmitir su ideario y sus principios. La astuta y mediática izquierda ha elaborado el propio ideario programático liberal, sin que la derecha haya sido capaz de reaccionar ni de rebatirlo: dogmáticos y puritanos, anti-demócratas y anti-liberales, reaccionarios y autoritarios, liberales y caciques, totalitarios y contrarrevolucionarios, enemigos del bienestar general y social, serviles al imperialismo, ciegos ante el terrorismo, proclives a la guerra, manipuladores de la justicia, defensores de la educación elitista y religiosa, etc.


Los principios y valores que tradicionalmente han diferenciado a la derecha social en España se han despreciado y aparecen marcados como «rémoras del pasado» para el ideal de postmodernidad actual: la libertad económica, la iniciativa privada, la meritocracia, la justicia social, etc. La izquierda ha expulsado a la derecha del pensamiento liberal y la derecha se "ha dejado expulsar".

Otro complejo es el de la incapacidad de movilización de las bases del centro derecha español: siempre que intenta organizar una manifestación, le sale una procesión; siempre que intenta un cambio de dirección progresista, le sale un "paripé" forzado; siempre que intenta proponer el "voto del miedo", le sale el "tiro por la culata". 

El español de derechas prefiere protestar en la intimidad antes que salir a la calle a defender sus derechos.

Otro es el complejo religioso. A diferencia de la progresiva reconstrucción del lugar político y moral de la Iglesia (católica, ortodoxa, luterana) en el Viejo Continente (Italia, Polonia, Grecia, Alemania, e incluso de la laicista Francia), o de papel genético de la fe en la democracia norteamericana, en España se ha excluido la fe de la vida pública y de la decisión política. El miedo ante el ataque laicista, el olvido de nuestras seculares tradiciones, la aceptación del relativismo moral, la sumisión a la prédica agnóstica, son algunas manifestaciones del actual "horizonte histórico" hispano, que niega el constructivo diálogo entre fe y razón, entre tradición y libertad, entre ateos y creyentes. La fe ha sido encerrada al "espacio interior", a la vida privada, a la mazmorra de las "ideologías" personales.

Y por último el complejo cultural. La izquierda se ha apropiado de la cultura en España: universidad, cine, teatro, televisión, etc., ámbitos donde promulgar sus principios, mientras que a la derecha le ha faltado esa clase media de intelectuales y funcionarios de la cultura que abundan en la izquierda.

La derecha española, con un único representante ideológico en el espectro político nacional hasta ahora, parece haber interiorizado esa falsa superioridad moral y cultural de la izquierda, y se muestra incapaz de hacerla frente, de rebatirla, denunciarla o desenmascararla




domingo, 19 de julio de 2015

IZQUIERDA DE DISEÑO: HOZ Y MARTINI ROJO


"La izquierda es el camino más largo para llegar a la derecha y disfrutarla sin complejos"


La ideología de izquierdas en España está basada en el marxismo cultural y su fin es acabar con las tradiciones, instituciones y corrientes culturales de la sociedad reemplazándolas por anarquía, ceguera intelectual y autocensura.  

Sus fundamentos principales son la desconfianza en los que no piensan como ellos, la entronización de antivalores en la familia y el Estado, la inquina contra la religión tradicional, el cultivo de la irresponsabilidad y el egoísmo, el consumismo, la contracultura de drogas y sexo libre, el "buenismo", la "correción política", la apropiación de la verdad social, moral y cultural, etc.

Cuando hablamos de izquierda política, "rojos" o "progres"  nos referimos principalmente a comunistas, socialistas, colectivistas, «políticamente correctos», feministas, activistas por los homosexuales y los discapacitados, activistas por los derechos de los animales. 

Apropiación de la justicia y moralidad

Predicando "integración", "alianza de civilizaciones", "solidaridad", "convivencia", "tolerancia", "un mundo sin fronteras", "soy ciudadano del mundo", desde sus zonas de confort privilegiadas, estos "nuevos progres ricos" son los dictadores de lo "políticamente correcto" que pretenden dar lecciones de rectitud a los demás y erigirse en moralizadores del resto de la sociedad. 

Si alguien pelea contra la injusticia, el hambre o el dolor, sin duda es una persona de izquierdas, pero si alguien tiene la sinceridad de manifestar su preferencia por la derecha, entonces es un maldito fascista. 

Acusan de "xenófobo" y "racista" a cualquiera que cuestione la conveniencia de tercermundizar Europa. Las élites endogámicas de Occidente están creando una Europa sin europeos, y poco a poco empobreciendola. 

En España, esta iniciativa de multiculturalización ha generado en algunos barrios mafias, delincuencia, droga, atracos, violaciones o bandas callejeras, entre otras. Pero el hecho es que ninguno de los defensores de la hoz y el martini ha sufrido en sus carnes los efectos del multiculturalismo, ya que viven en mansiones de barrios acomodados y son ajenos al mundo real a pie de calle.

La izquierda se atribuye la potestad de convertirse en censor de los demás y, por sistema, descalifica a aquellos cuyas ideas, argumentos o pensamiento político no se ajustan a su recta ortodoxia; por lo visto, está en posesión de la verdad absoluta aunque no parezca que, en la práctica, sus ideas de igualdad, libertad, independencia y solidaridad tengan demasiada influencia en la marcha de la economía del país, sirvan para lograr una mejora en el bienestar del pueblo o ayuden a mejorar las relaciones entre los españoles, notablemente perjudicadas desde la llamada Memoria Histórica y el empeño de quienes nos gobiernan en resucitar viejas cuitas y rencores de épocas pasadas.

La izquierda presume de tolerante, pero es antisemita y  cristianofóba. La izquierda aboga por la libertad de expresión, siempre que esté alineada a sus principios. La izquierda dice buscar el consenso, pero la realidad es que impone su ideario como único y correcto. La izquierda abandera el concepto de libertad, pero siempre según su definición de libertad. La izquierda dice que gobierna para todos, pero lo cierto es que gobierna contra los que no piensan como ellos.

Sentimientos de inferioridad

La izquierda actual nace, crece y se desarrolla a base de "sentimientos de inferioridad". A menudo, estos defensores de los derechos de las minorías interpretan como despectivo casi todo lo que se dice de ellos (o acerca de grupos con quienes se identifican), tanto si pertenecen como si no, a la minoría cuyos derechos defienden.  

Tres millones de euros es el sueldo de Jorge Javier Vázquez.
Su hipersensibilidad sobre términos como "negro", para nombrar a un africano u "oriental" a un asiático, «discapacitado» para definir a una persona imposibilitada, que en sí mismos no tienen una connotación despectiva, raya en la histeria y para ellos son intolerables.

Algunos defensores de los derechos de los animales hasta rechazan la palabra «mascota» y la sustituyen por «animal de compañía». 

No obstante, estos hipersensibles, obsesionados por la terminología "políticamente correcta" no son los negros del "top manta", ni los inmigrantes asiáticos de los bazares ni personas imposibilitadas, sino una minoría de activistas, muchos de los cuales no pertenecen a ningún grupo «oprimido», sino que provienen de estratos sociales privilegiados, con empleo seguro y salarios confortables y, la mayoría de ellos, son varones blancos heterosexuales de familias de clase media.

La defensa de la homoxesualidad forma parte de su estrategia de poner al mundo cabeza abajo. Sin embargo, Marx afirmababa que la alteración de las relaciones humanas fuera de la pareja monógama era una aberración, (...) "la relación de un hombre con una mujer es la relación más natural de un ser humano con un ser humano".

La defensa del derecho de la mujer al aborto antagoniza con la defensa del derecho a la vida de un bebé, a la cual no le dan excesiva importancia. Por su libertad, son capaces de acabar con una vida humana y sin embargo, cuando se trata de un animal (corridas de toros, encierros, etc.), son palabras mayores. Se trata siempre de buscar el enemigo que les interesa.

La izquierda de la hoz y el martini rojo tiene una intensa identificación con los problemas de grupos que tienen una imagen de débiles (mujeres), derrotados (africanos), odiados (homosexuales), o por lo que sea, inferiores. Nunca admitirán en su fuero interno que tienen tales sentimientos, pero es precisamente por su visión de estos grupos como inferiores por lo que se identifican con sus problemas. 

Las feministas están ansiosamente desesperadas por demostrar que las mujeres son tan fuertes y tan capaces como los hombres. Ellas están claramente machacadas por el miedo de que las mujeres puedan no ser tan fuertes y capaces como los hombres.

¿Qué progre izquierdista del siglo XXI ha leído a Karl Marx?
Los izquierdistas de diseño odian todo lo que tenga una imagen fuerte, buena y exitosaOdian a EEUU, odian la civilización occidental, odian a los blancos, odian la racionalidad. 

Y odian occidente porque es guerrero, imperialista, sexista, etnocéntrico, pero cuando las mismas faltas aparecen en países socialistas o culturas primitivas, encuentran excusas  porque la razón principal es la ausencia del enemigo idóneo.

El izquierdismo es antiindividualista, es procolectivista. Quieren a la sociedad para resolver las necesidades de todo el mundo por ellos, para cuidar de ellos. No es la clase de personas que tienen un sentido interior de confianza en sus propias habilidades para resolver sus propios problemas y satisfacer sus propias necesidades. El progre es enemigo del concepto competición porque, interiormente, se siente como un perdedor.

"Sí, tengo 19 inmuebles en Madrid pero hay ricos que son buena gente".
Los sentimientos izquierdistas de inferioridad corren tan profundamente que no pueden tolerar ningún clasificación de algo como exitoso o superior y otra cosa como fracasada o inferior

Prefieren dar a la sociedad el mérito o la culpa sobre una habilidad o carencia individual. 

Así, si una persona es «inferior» no es su culpa, sino de la sociedad, porque no ha sido educada correctamente.

La izquierda progre y beligerante insulta, caricaturiza y menosprecia a los católicos, sin respetar el derecho constitucional a no ser discriminados por razón de creencias religiosas y haciendo gala de su piedra angular: "la tolerancia", que predica hasta la saciedad pero que no practica.

Ninguno de estas personas de "izquierdas de diseño" hace nada para contribuir a sacar a España de la crisis; ninguna de ellas tiene entre sus “vicios” el  ponerse a trabajar en algo útil; ninguno de ellos ayuda a los necesitados para que pueda pagar su alquiler o puedan comer caliente una vez al día (algo que, por cierto, hace Cáritas de la Iglesia católica). 

El progre, por sus sentimientos de inferioridad, no puede concebirse como un individuo fuerte y valioso. De ahí el colectivismo de la izquierda: sólo pueden sentirse fuertes como miembros de una organización grande o un movimiento de masas con el cual identificarse.

Tienen ciertas tendencias masoquistas: protestan tumbándose ante los vehículos, provocan intencionadamente a la policía o a los racistas para que los maltraten, etc. Estas tácticas a menudo pueden ser efectivas, pero muchos las usan, no como medios para un fin, sino porque el odio hacia sí mismo es una característica izquierdista.

Pueden pretender que su activismo está motivado por la compasión o por principios morales pero es la hostilidad su componente más significativo. Además, muchos de los comportamientos de izquierdas no están racionalmente calculados para servir en beneficio de la gente a quienes claman estar ayudando o defendiendo, porque la actitud hostil de los activistas hacia sus enemigos tiende a intensificar el odio mutuo.

Si nuestra sociedad no tuviera ningún problema social, tendrían que inventar problemas con objeto de proporcionarse una excusa para organizar una "movida".

Queridos abanderados de la hoz y el martini, de la pluma y del show, de la apología de la condición homosexual y de la hipersensibilidad lingüística , de la hostilidad y la beligerancia, del canuto y "las rastas", defensores de las minorías (humanas o animales), del feminismo y de la plena libertad para abortar sin beneplácito humano o divino : 

Quiero deciros que yo no tengo porqué avergonzarme de tener una ideología distinta a la vuestra, y mucho menos, de tener una fe que vosotros violentáis con enfermiza vehemencia.

Quiero deciros que no soy ni un friki ni un "pringao de jersey al hombro", ni "amo a Laura"; no soy ni un niño pijo ni un fascista; no soy ni un beato ni un "panolis".  

Quiero deciros que algunos tratamos de ejercer la tolerancia con los demás, aún cuando tener que respetar (que no aceptar) vuestras consignas suponga el tambaleo de mis principios religiosos, mis valores éticos y mis ideales políticos.

Quiero deciros que aún a pesar de todo, yo nunca era actuaré de manera absolutista ni tiránica por defender mis ideas.

Quiero deciros que nunca mantendría una actitud de "predicar" unos principios justos e igualitarios y "actuar" de forma despótica y fascista.


Quiero haceros una sugerencia... activemos todos, los valores de la tolerancia para “desactivar la semilla del odio”.

Quiero deciros que, aún a pesar de todo, estamos "condenados" a entendernos, a respetarnos y ¿por qué no?... a querernos.

Un saludo, mis queridos "coloraos".


EL MUNDO HA CAMBIADO







“I amar prestar aen, 
han mathon ne nen, han mathon ne chae a han noston ned ‘wilith"

El mundo ha cambiado. 
Lo siento en el agua. Lo siento en la tierra. Lo huelo en el aire..."

Galadriel, El Señor de los Anillos



Si hoy, J.R.R. Tolkien levantara la cabeza, diría: "El mundo ha cambiado. Lo leo en Twiter. Lo comparto en Facebook. Lo cuelgo en YouTube...”

La World Wide Web, es decir, Internet ha cambiado nuestros gustos e intereses personales, nuestras tendencias políticas, nuestros paradigmas de sociedad, nuestros usos y costumbres, nuestros consumos, nuestras amistades, nuestra salud, nuestras formas de diversión, etc. 

Lo ha cambiado todo, y lo ha hecho con nuestro beneplácito o sin él. La Red ha cambiado el espectro espacio/temporal mundial, proporcionando información de cualquier tipo a la velocidad de la luz (a un click).


En la actualidad, existen más de 3.000 millones de usuarios de Internet (casi la mitad de los seres humanos). 

Lo que supone un aumento de casi un 600% con respecto al año 2000. 






Twiter, el SMS de Internet tiene más de 500 millones de usuarios o seguidores (followers), generando 65 millones de tuits al día (mensajes de texto plano de corta longitud, con un máximo de 140 caracteres) y maneja más de 800.000 peticiones de búsqueda diarias.




YouTube, desde su nacimiento, ha editado más de un trillón de videos, lo que equivaldría a ver cada ser humano de la Tierra 140 veces. En la actualidad, tiene más de 1.000 millones de "artistas".



Facebook, la red social por antonomasia, posee más de 1.350 millones de usuarios activos que equivalen casi a la población de China, el país más poblado del mundo.




Instagram sube 100 millones de fotos diarias de 300 millones de usuarios.


Pinterest tiene más de 25 millones de "mañosos" que nos enseñan asuntos prácticos de la vida cotidiana.



WebMd, portal de información médica, tiene más de 107 millones de "médicos".



Ya no concebimos la vida sin tecnología. Más de 1700 millones de personas con sus smartphones se comunican y navegan por la red, "wassapean", hacen gestiones a distancia utilizando un sinfin de aplicaciones, compran y venden, pagan el parking, consultan la cartelera, buscan restaurante, recorren virtualmente el lugar de vacaciones, juegan, escuchan música, conocen la ubicación de cualquier cosa, etc.

Hemos pasado de una generación "analógica" a una generación "digital" o también llamada "Pulgarcita", cuyos pulgares son la extensión de su cerebro y la llave a la información. Esta generación tiene la posibilidad de reinventar nuestra sociedad porque tiene "el mundo en sus manos".

En su libro “Pulgarcita”, Michel Serres, miembro de la Academia Francesa, filósofo e historiador de las ciencias, escritor y ensayista nos describe algunas de sus características:

"La generación "Pulgarcita" vive en la ciudad pero es sensible al medio ambiente, contamina menos, es prudente y respetuosa. 

Su esperanza de vida ha aumentado hasta los ochenta años. Sus bisabuelos se juraron fidelidad eterna, y ellos a duras penas tienen una visión de diez años de matrimonio. 

Mientras sus parientes fueron concebidos sin saber ni sexo ni fecha de nacimiento, ellos pueden tener un nacimiento programado y conocer el sexo de su hijo antes de que nazca. 

La edad de las madres para tener su primer hijo ha aumentado de diez a quince años y más de la mitad de sus padres son divorciados y no tienen la misma genealogía familiar.

Nacidos bajo la anestesia epidural y con nacimiento programado. No sienten temor de la muerte debido a los avances de la ciencia.

Frecuentan pues un espacio topológico de vecindades, mientras que nosotros habitábamos un espacio métrico, referenciado por las distancias.

Ya no habitan el mismo espacio. Mientras que sus predecesores se criaban en un mundo culturalmente homogéneo, ellos estudian en un ambiente heterogéneo con personas de diferentes religiones, idiomas, descendencias y culturas. Para ellos y sus maestros, el multi-culturalismo es normal".

Ya no se pierden, ya pueden preguntar al instante lo que no saben o les despierta la curiosidad, ya cuentan lo que les pasa en el momento, acompañado de imágenes, sea fotografía o vídeo.

No tienen el mismo cuerpo, la misma expectativa de vida, no se comunican de la misma forma, no perciben el mundo de la misma manera, no viven en la misma naturaleza, no perciben ya el mismo mundo exterior, no habitan el mismo espacio. Ellos no conocen ni integran ni sintetizan como sus antecesores. Ya no tienen la misma cabeza.

No tienen el mismo cerebro de su padre y madre y aprenden de manera diferente. Por el móvil, acceden a todas las personas; por el GPS, a todos los lugares; por la red a todo el saber.

La ciencia es lo que el padre enseña al hijo. La tecnología es lo que el hijo enseña al padre".




Tangado haid! Leithio i philinn! 

 ¡Mantened posiciones! ¡Disparad las flechas!

Elrond, el Señor de los Anillos 




lunes, 29 de junio de 2015

CARTA A NUESTROS HIJOS: "LLEGARÁ EL DÍA...."

 


Queridos Raquel, Alberto y Jorge:

Llegará el día en el que a mamá y a mí nos veáis viejecitos , y como que ya no somos los mismos de siempre. Os pedimos que tengáis comprensión, que intentéis entendernos. Aceptadnos y perdonadnos, porque entonces, los niños seremos nosotros.

Llegará el día en el que hablemos y repitamos lo mismo mil veces. Por favor, no nos interrumpáis para decirnos “eso ya nos lo habéis contado”, ni nos regañéis. Solamente escuchadnos, por favor. Y recordad cuando erais pequeños y os leíamos el mismo cuento, noche tras noche, hasta que os quedabais dormidos. 

Llegará el día en el que nos tengáis que dar la comida, atarnos los zapatos o ir a buscarnos, tened paciencia. Recordad las horas que pasamos haciendo las mismas cosas para vosotros.

Llegará el día en el que vayamos mal aseados o mal vestidos. No nos regañéis y por favor no tratéis de avergonzarnos, solamente recordad las veces que tuvimos que perseguiros con miles de excusas para que os bañarais u os vistierais, cuando erais pequeños. 

Llegará el día en el que estemos juntos y, sin querer, nos hagamos nuestras necesidades encima. No os avergoncéis y comprended que no tenemos la culpa de ello, pues ya no podremos controlarlas. Recordad cuantas veces, cuando erais niños, os cambiamos los pañales y os ayudamos, pacientemente a vuestro lado, a que terminarais en el orinal.

Llegará el día en el que nuestra ignorancia ante las cosas cotidianas de la vida nos confunda. Dadnos el tiempo necesario para aprender, y por favor no pongáis esos ojos ni esas caras de desesperados. Recordad que os enseñamos a hacer muchas cosas: a comer apropiadamente, a vestiros y peinaros por vosotros mismos, a comprender las matemáticas o a pronunciar el inglés, a cómo afrontar los problemas y lidiar con la vida. 

Llegará el día en el que notéis que perdemos la memoria o el hilo de la conversación. Por favor, dadnos el tiempo necesario para recordar, y si no lo logramos, no os pongáis nerviosos, impacientes o arrogantes. Tal vez no sea importante lo que queramos decir, solamente tened presente en vuestros corazones que lo más importante para nosotros es estar con vosotros, escucharos y que nos escuchéis. 

Llegará el día en el que nuestras cansadas y viejas piernas, no nos dejen caminar como antes. Dadnos vuestras manos, de la misma manera que os las ofrecimos cuando disteis vuestros primeros pasos. Y si nos caemos, nos ayudéis a levantarnos como cuando os llevamos en brazos con las rodillas ensangrentadas o los dientes rotos.

Por último, llegará el día en el que partamos de este mundo para reunirnos con nuestro Padre, en cuya poderosa compañía no hemos de sentir vergüenza. No os pongáis tristes. Algún día entenderéis que nuestra marcha no tiene que ver con vuestro cariño o con cuanto os quisimos. Siempre quisimos lo mejor para vosotros. Perdonarnos, si no siempre fuimos capaces de conseguirlo.

Cuando estos días vengan, no os debéis sentir tristes o impotentes de vernos así, sólo os pedimos que estéis con nosotros, que tratéis de entendernos y ayudarnos con amor mientras llegamos al final de nuestro camino. 

Y con gran cariño y ternura, os lo agradeceremos, a vosotros y a Dios, por el regalo de haberos dado la vida y por haberla compartido con nosotros.

Con una gran sonrisa y con el inmenso amor que siempre os hemos tenido, sólo queremos deciros que nos sentimos muy orgullosos de vosotros.

Papá y Mamá.
Alberto y María José

sábado, 27 de junio de 2015

WEDDING DRESS CODE FOR MEN: ETIQUETA MASCULINA EN UNA BODA



La mayoría de los hombres, novios o invitados, no tienen claro que traje usar en una boda. Cuando les pregunto por el dress code elegido, me miran extrañados, piensan que soy marciano y no saben qué responder. Por ello, hoy lo explicaremos de una forma clara, para salir de dudas.

El "Dress code", código de vestimenta o etiqueta (o protocolo) es un conjunto de normas que definen los niveles de formalidad y regulan qué prendas se deben vestir, en qué entorno y en qué momento del día.

Los códigos de vestimenta masculina básicamente son tres: Formal, semiformal e informal. Los más formales suelen permanecen invariables en el tiempo (sin cambios durante más de cincuenta años) mientras que las clasificaciones más informales  y los códigos femeninos cambian más rápidamente. 

En la práctica, los códigos de etiqueta se siguen de manera intuitiva o bien por la presión de un grupo, por lo que la gente viste ropa similar en determinados eventos. Un caballero siempre sabe lo que debe ponerse cuando se le invita.


Por otra parte, en los eventos más formales, donde se especifica un código de vestimenta, los invitados están obligados a vestir la ropa del nivel especificado; si se permite alguna variación (por ejemplo, "black tie preferred", es decir, preferiblemente esmoquin), el anfitrión vestirá la opción más formal para evitar que los huéspedes vistan un nivel superior de formalidad que él. 

Debemos tener en cuenta que las definiciones mencionadas a continuación son las más estrictas, rigurosas y tradicionales, que provienen de la cultura anglosajona y que pueden no ser seguidas comúnmente en algún país en concreto, debido a las distintas culturas, sobre todo en relación a las ceremonias.  

Formal o Etiqueta

CÓDIGO: Traje de ceremonia (ceremonial dress) o Traje formal (formal attaire) o Traje de etiqueta o Traje de gala (full formal o full dress).

CUÁNDO: 
DÍA (hasta las 6:00 pm): Chaqué o morning dress o morning suit.
NOCHE (después de las 6:00 pm): Frac (Tailcoat) o white tie.  

DÓNDE: bodas, cenas de gala, bailes, entrega de premios Nobel y recepciones oficiales. 

La diferencia del traje formal de gala para el día o para la noche estriba en que para el primero es una levita (froack coat) y para el segundo, casaca (dress coat). 

Actualmente, el "full dress" o máxima etiqueta, sólo se aplica al "white tie", que se sigue, sobre todo en bodas y recepciones reales y por ejemplo, en la entrega de los premios Nobel.


Hay que tener en cuenta que en algunos países como EEUU y Australia, el código formal o de etiqueta no existe y corresponde al semiformal o media etiqueta.

La máxima etiqueta suele vestirse en bodas religiosas.



Semi-formal o Media etiqueta

CÓDIGO: Traje semiformal (semiformal dress) o media etiqueta (half dress).

CUÁNDO:
DÍA (hasta las 6:00 pm): Stroller (chaqueta y pantalón diplomático).
NOCHE (después de las 6:00 pm): Esmoquin (Tuxedo) o black tie.

DÓNDEEstrenos, entregas de premios sociales, eventos benéficos, presentaciones.

En la media etiqueta, el Stroller sustituye al chaqué por el día y el esmoquin, al frac, por la noche.

La media etiqueta suele vestirse, tradicionalmente, en bodas civiles. 


Informal

CÓDIGO: Traje informal (cocktail) o traje de calle (business attaire).

CUÁNDO: Tanto de día como de noche, Traje y corbata (lounge suit)

Traje informal
Traje de calle


El código de vestimenta informal abarca todos los trajes con o sin corbata, así como los conjuntos de chaqueta y pantalón pero no todos los trajes son considerados apropiados según el tejido, el corte o el color.

DÓNDE: Reuniones de negocios o políticas, eventos de carácter social, funerales, a diario.



El traje informal suele vestirse en bodas alternativas, bodas en la playa o en el campo.

Antes de establecerse los tres tipos de código (formal, semi-formal, e informal) las principales clasificaciones de las prendas de vestir eran gala e informal. 

Por ejemplo, para la noche, "black tie" o esmoquin (originalmente ropa para cenas) fue inicialmente considerado como informal, frente al formal "white tie" o frac, mientras que el "lounge suit," o traje de negocios, se consideraba como ropa casual, frente al "morning suit" o chaqué, puesto que todos los hombres vestían a diario traje.





viernes, 26 de junio de 2015

UN LOOK MASCULINO IMPECABLE



Una exquisita imagen personal es una combinación de sentimientos, actitudes y valores que se plasman en el exterior al elegir nuestra imagen frente a los demás. 

Ir impecable, con exquisito estilo, buen gusto y fuerte personalidad, no significa necesariamente que seas pijo, metrosexual o gay, y aunque lo fueras, no debe ser motivo de crítica despectiva alguna. Es posible que hoy no esté de moda ir impecable, pero por ahí empieza la personalidad de un hombre impecable.

A ninguna mujer (ni a ningún hombre) le atrae un hombre mal vestido o mal aseado. Y diré más... el cuidado de la apariencia NO ES SÓLO COSA DE MUJERES.

Hay pequeños detalles que marcan la diferencia entre un look impecable y el auténtico desastre.

TALLA EQUIVOCADA.

Llevar prendas demasiado ajustadas o demasiado anchas puede echar a perder tu look en un segundo, aunque sea tendencia. 

Chaqueta: Es ridícula y antiestética tanto si nos queda grande como si es estrecha. Siempre tiene que quedar justo en los hombros. La manga de la chaqueta debe comenzar justo donde se marca el hueso del brazo. Vigila también el largo, tanto por exceso, que no se te vean las manos, como por defecto, que enseñes medio brazo. 

Pantalones: Deben quedar en la cintura, y no ser tan largos que ni se vea el zapato. Ni tampoco ser excesivamente anchos. ¡Y nunca piratas!

Camisa: Perfectamente planchada y en su talla. Por supuesto, de manga larga y si es de puño doble, mucho mejor.

Otro detalle erróneo es llevar tus pertenencias en los bolsillos de la chaqueta o del pantalón. No sólo deforman la apariencia del traje sino también tu imagen.

Y, por supuesto, todo ello perfectamente planchado.

CALZADO VIEJO O SUCIO.

Como ya dije en un artículo anterior, un caballero se viste siempre por los pies. 

Por ello, los zapatos siempre deben estar en buen estado y limpios. Lo contrario, denota descuido y dejadez.





JOYERÍA OSTENTOSA.

La única joya permitida en un caballero es el anillo de matrimonio. 

Los pendientes, piercings, esclavas y anillos estrafalarios pueden estar en tendencia en los futbolistas, pero dista mucho de un look impecable. 

ERROR DE BÁSICOS.

No merecen ser olvidadas las camisetas blancas de hilo de Escocia, los calcetines de Pantarella, los calzoncillos de algodón Sea Island o de algodón egipcio. 

Invierte en ropa interior de calidad. No sólo irás perfecto por dentro, también te durará mucho más. Busca tejidos suaves, naturales (las prendas de algodón 100% son las más cómodas) y confortables. Y olvídate de los calzoncillos de Bob Esponja, al menos, si tienes una cita.

ERROR DE 'GROOMING'.

Además de la ropa, el cuidado del hombre también forma parte del vestir masculino: el afeitado, el cuidado facial y las manos de un hombre dicen tanto de él como lo que lleva puesto. Descuidar estas prácticas o cometer errores tales como una depilación de cejas (me da igual cómo sea, porque un hombre nunca se depila las cejas) pueden llevarte al ostracismo social.

No te olvides de los detalles, una manicura te hará ganar puntosuñas cortas y cuadradas, y por supuesto, nunca negras ni mordidas.

Invertir en una buena maquinilla de afeitar y comprar productos que mimen tu piel te asegurarán un afeitado perfecto y una piel cuidada. Y si prefieres llevar barba, dedícale tiempo, será tu complemento perfecto.

Y, por supuesto, preocúpate de tener siempre una boca sana, tu sonrisa es, sin duda, una importante arma de seducción.