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viernes, 11 de diciembre de 2015

EL TRAJE MASCULINO: CHAQUETA, CHALECO Y PANTALÓN





La palabra traje o suit deriva de la francesa suite, que significa "siguiente", de alguna forma derivado latín tardío de la sequor verbo latino = "sigo", debido a que las prendas de componentes (chaqueta y pantalón y chaleco) siguen una homogeneidad entre sí: el mismo tejido, color y se utilizan ​​juntos.

El traje de salón o lounge suit (también conocido como traje de negocios o business suit por su sobriedad en color y estilo), tal y como hoy lo conocemos, surgió en Gran Bretaña durante la revolución industrial en el siglo XIX, y cambió radicalmente el concepto de ropa formal, que pasó de ser extremadamente elaborada a una más simple en la búsqueda de mayor confort, todo ello junto a una mayor permisividad en las normas del vestir. 
Las variaciones en el diseño, en el corte y en el tejido (dos y tres piezas, doble botonadura o sencilla) determinan la idoneidad social y la utilidad de la prenda. 

Los trajes son usados con una camisa de cuello y corbata y hasta el siglo pasado, también un sombrero. 


Fabricación 

Desde la Revolución Industrial, la mayoría de los trajes son producidos en cadena, y, como tal, se venden como productos listos para usar. En la actualidad, los trajes se fabrican de tres maneras: 

  • a medida o bespoke, en la que la prenda está hecha a medida por un sastre de un patrón creado por completo a partir de mediciones al cliente, dando el mejor ajuste y la libre elección de la tela.
  • hecho a medida o made to measure, en el que un patrón pre-establecido se modifica para adaptarse al cliente, quien elige modelo, tejido y complementos.
  • prêt-à-porter o off-the-rack, que se vende terminado y sin modificaciones.

Corte 

Hay muchas variaciones posibles en la elección del estilo, las prendas y los detalles de un traje. Los dos cortes principales provienen de dos escuelas de sastrería:
  • Británica.  Diseño conservador, ancho y holgado, de tiro alto.
  • Italiana. Diseño innovador, entallado y ajustado, de tiro bajo.

Tejido 

Los trajes se fabrican en muchas variedades de tejidos, pero los más comunes son de lana.

Los dos hilos principales (trama y urdimbre) pueden ser tejidos de diferentes formas produciendo distintas variedades: franelas, tweeds, gabardinas, y lanas frescas, entre otros.

Textura. Determinada por el número de S (o Super S) que describe la finura de las fibras (diámetro de las fibras) , por ejemplo, el Super 120, es el más fino y el más delicado.

A pesar de que la lana se ha asociado tradicionalmente con ropa de abrigo, los avances en la fabricación de fibras más finas han favorecido la creación de trajes de lana para un climas más cálidos y se han convertido, en consecuencia, en trajes más ligeroas y más flexibles.

Gramaje. Los tejidos de lana también vienen determinados por el gramaje, es decir, por su peso por metro cuadrado (ej.: 450gr/m2).

Colores 

Los principales cuatro colores para los trajes usados ​​en los negocios son de color negro, gris claro, gris oscuro y azul marino.

Aunque se han ido ampliando a: marrón y oliva; y en verano, tonos más claros, como canela o crema.

Dibujos 

El traje puede fabricarse en dibujo liso, que es el más común o con dibujos más o menos marcados: rayas (pinstripe), cuadros (windowpane, tartan, principe de gales, etc.).

El traje más convencional es un 2 o 3 botones, desde el gris medio a gris oscuro o azul marino. Otros colores conservadores son el negro, y verde oliva. El negro queda reservado para los eventos nocturnos (cocktails) o más formales (bodas y funerales).

La tradición exige que el traje de un caballero sea de un color decididamente mate, con toques de color brillante reservados para las camisas, las corbatas o pañuelos.


Abotonadura 

Los trajes de botonadura doble (double breasted) casi siempre se mantienen abotonados. Cuando hay más de un botón para fijar (como en una disposición tradicional de seis-en-dos), sólo la parte superior tiene que ser abrochada.

El botonadura de la chaqueta está determinada principalmente por la posición de botón, según la relación de la altura de los botones y la cintura natural. 

Los trajes de botonadura sencilla (single breasted) pueden llevarse abrochados o desabrochados, dependiendo del número de botones y del "botón activo":

  • En trajes de un botón, normalmente los de mayor formalidad, se debe siempre llevar abrochado cuando se permanece de pie y sólo puede desabrocharse cuando estemos sentados.
  • En trajes de dos botones. Tradicionalmente, el botón inferior se deja desabrochado  puesto que el botón activo es el superior.
  • En trajes de tres botones, se abrocha el del medio, que es el activo y en ocasiones, el de arriba. Nunca el inferior.
  • En trajes de cuatro botones, que no son habituales ni estéticos, no existen pautas de abotonado, aunque la norma es que un traje con más de tres botones (que normalmente suele ser un uniforme) todos deben abotonarse. 

LA CHAQUETA

Lo primero que quiero decir es que debemos denominar "chaqueta" a la chaqueta y evitar el término, tan manido como incorrecto, de "americana".

Una vez definida, existen dos tipos de chaquetas en base a cómo abotonan: sencillas o de una fila y cruzadas.

La mayoría de las chaquetas sencillas o single breasted tienen dos o tres botones, o sólo uno en el caso del esmoquin. Existe también variación en el abotonado que viene marcado por el "botón activo".


La chaquetas cruzadas o double breasted  tienen la mitad de sus botones exteriores sin ninguna funcionalidad (salvo la estética), lo que obliga a su disposición de dos en dos. Lo normal es que consten de seis botones, de los cuales se abrochan sólo cuatro (el último par no se abrocha, flota por encima de la superposición).

  • Solapas
Las chaquetas vienen también determinadas por la forma de sus solapas: solapa "uve" o notch lapel (1), solapa pico o peak lapel (2) y solapa chal o chawl lapel (3).


  

La capacidad de cortar correctamente las solapas de pico en un traje de botonadura sencilla es una de las tareas más difíciles de la sastrería, incluso para los sastres muy experimentados.

El ancho de la solapa es un aspecto que varía con los trajes, y ha cambiado con los años, de más anchas a más estrechas. El ancho de la corbata viene determinado por el ancho de las solapas: debe ser de proporciones semejantes.

Las solapas también tienen un ojal, cuya intención es la colocación de una flor decorativa. Por lo general, los trajes cruzados tienen un ojal en cada solapa, mientras que los trajes de una fila tienen sólo uno a la izquierda.
  • Bolsillos 
La mayoría de los chaquetas tienen tres bolsillos interiores y tres ó cuatro exteriores:

  • uno superior o pocket square, siempre en el lado izquierdo cuya utilidad es colocar el pañuelo.
  • dos laterales inferiores, que pueden ser de parche, con tapeta o con vivos.
  • uno inferior más pequeño, añadido encima de uno de los inferiores: es el llamado cerillera o ticket pocket.
           -Superior

El bolsillo del pañuelo o pocket square tiene la exclusiva utilidad de alojar el pañuelo.

          -Inferiores

El bolsillo de parche consta de una sola pieza extra de tela cosidas directamente sobre la frente de la chaqueta; una opción deportiva, a veces se ve en trajes de lino de verano, u otros estilos informales.

El bolsillo con tapeta es estándar para bolsillos laterales, y tiene una solapa adicional forrada de tela a juego que cubre la parte superior de la bolsa.

El bolsillo con vivos es más formal, con una pequeña tira o vivo de tela en la parte superior e inferior de la ranura para el bolsillo. Este estilo se ve más a menudo en las dinner jackets.

El bolsillo cerillera o ticket pocket normalmente se encuentra justo por encima del bolsillo derecho y aproximadamente la mitad de ancho. Originalmente, se trataba de una característica exclusiva de trajes de campo para almacenar convenientemente un billete de tren. 
  • Mangas
Las mangas de un traje, cosidas a los hombros de la chaqueta (mangas pegadas), tienen tres o cuatro botones en cada puño, que suelen ser puramente decorativo . 
A pesar de que los botones de la manga por lo general no se pueden abrochar, la costura en el ojal invita a pensar que se pueda.
  • Aberturas
La abertura es una hendidura en la parte inferior trasera (la "cola") de la chaqueta. Originalmente, estos respiraderos eran una opción deportiva, diseñada para hacer más fácil montar a caballo.

Hoy en día, distinguimos tres estilos de aberturas:

  • una sola abertura central, propia en los trajes de novio.
  • sin aberturas, propia del esmoquin.
  • dos aberturas a cada lado. 
Las existencia de las aberturas tiene tres sentidos prácticos: para acomodarse mejor al sentarse, para usar los bolsillos del pantalón y para mejorar la caída de la chaqueta. Las chaquetas sin aberturas se asocian con la sastrería italiana, mientras que las de doble abertura provienen de las sastrerías británicas.

EL CHALECO

Los chalecos fueron muy utilizados ​​con trajes hasta la década de los 40. El uso de chaleco con chaquetas cruzadas es del todo ridículo e inapropiado, puesto que su razón de ser cruzadas es con el objeto de eliminar el chaleco.

Al igual que las chaquetas, los tipos de chalecos se diferencian según su botonadura: rectos o cruzados.

Tradicionalmente, el botón inferior de un chaleco recto siempre se deja desabrochado ya que facilita la curva del cuerpo, cuando se está sentado. Algunos chalecos pueden tener solapas.

EL PANTALÓN

Los pantalones de un traje siempre se confeccionan del mismo tejido que la chaqueta. Debemos examinar las diferentes concepciones de un pantalón:
  • Ancho
Ha sufrido variaciones considerables a lo largo de las décadas:

En la década de 1920, los pantalones rectos de cadera a bajo y tenían un ancho estándar de 23 pulgadas.
Después de 1935, los pantalones comenzaron a ser cónicos en la mitad inferior de la pierna. En los años 1950 y 1960, adoptaron un aspecto más delgado.
En la década de 1970, los pantalones ofrecen una variedad de estilo acampanado,  y perneras anchas.
En la década de 1980 estos estilos desaparecieron en favor de los pantalones ajustados (slim-legged).
  • Pinzas
 El estilo más clásico de pantalón tiene dos pliegues aunque actualmente están cayendo en desuso.
  • Vuelta y Bajo
Las vueltas en el bajo o Turn-ups se popularizaron en la década de 1890 por Edward VII. y volvieron a popularizarse en los trajes a lo largo de los años 1920 y 1930. Después cayeron en desuso tras la Segunda Guerra Mundial,  a pesar de que su propósito era el de añadir peso para enderezar la caída de los pantalones. No obstante, siempre han sido una opción informal, siendo inadecuado en todos los trajes que requieren de una cierta formalidad.
  • Tiro
El tiro alto de pantalón fue muy utilizado en la primera mitad del siglo 20, especialmente con trajes formales, inclusos por encima de la cintura natural, para permitir que el chaleco que cubre la cintura descendiera justo por debajo de las caderas.

En la segunda mitad del siglo XX la moda cambió, y rara vez se ha vuelto a ver tan alto el tiro de nuevo, incluso han descendido al nivel de las caderas.
  • Longitud
Otros de los aspectos diferenciadores del corte de un pantalón es la longitud, que determina el descanso, es decir, el agrupamiento de la tela justo por encima del zapato.

En la tradicional sastrería británica, la costura frontal apoya en el empeine del calzado, y la trasera, en el principio del tacón.

En la italiana, se opta por pantalones más corto, con poco o ningún descanso.
  • Trabillas
Otra variante son los pantalones con o sin trabillas, para vestir con cinturón o con tirantes. El cinturón inicialmente no se utilizaba con un traje; su obligado uso durante los años de guerra fue debido ​​a las restricciones de uso dle elástico, causada por la escasez). Esto contribuyó a su ascenso en popularidad y uso, en detrimento de los tirantes, ahora mucho menos populares que los cinturones.

Cuando se utilizaban los tirantes, se cosían los botones el exterior de la cintura para fijar los tirantes,  ya que se cubrían con un chaleco o con una chaqueta de punto, aunque ahora es más frecuente coser los botones en el interior del pantalón.

La defensa del uso de tirantes tiene su justificación en el hecho de que, al colgar sobre los hombros, siempre mantienen el pantalón a la altura correcta de las caderas y permiten mayor comodidad al sentarse, mientras que el uso del cinturón requiere un constante re-posicionamiento del mismo en la cintura.



martes, 29 de abril de 2014

VESTIR BIEN CON UN PRESUPUESTO AJUSTADO








No todas las personas pueden invertir siempre una cantidad de dinero elevada a la hora de seleccionar las prendas que conformarán su armario, pero si se debe intentar vestir correcta y adecuadamente aunque se disponga de un presupuesto ajustado. 

Para ello, debemos considerar una serie de observaciones que nos ayudarán a este propósito:

-Conocer las normas del buen vestir. Para vestir bien hoy en día, es muy importante comprender el origen de la vestimenta masculina actual.


La moda del hombre clásico tal y como la conocemos hoy en día tiene sus raíces en los trajes masculinos que se usaban en la década de 1930, con un estilo conservador y según la formalidad de épocas anteriores que darían paso a los conceptos modernos del vestir.

La década de 1930 es considerada por muchos, como la de mayor elegancia y estilo en el vestir masculino.

Conocer los orígenes del buen vestir es de suma importancia, tanto para evitar "hacer el ridículo" como también para saber reconocer a un gentleman por la calle.

-Elegir nuestro estilo y nuestro armario. No es lo mismo elegir un traje para la oficina que para una boda, ni tampoco el estilo de un hombre maduro al de un joven, o el de un tradicional gentleman con el de un moderno dandy. 



Es imprescindible que sepamos lo que queremos comunicar y también las diferentes ocasiones que se nos presentan para hacerlo.


Y para ello, lo más racional es crear un armario básico o lo que habitualmente se conoce como prendas de "fondo de armario". Debemos elegir prendas sobrias y atemporales que combinen entre sí, tanto por su corte como por su color.

-Conocer las opciones disponibles donde comprar moda que tenemos en nuestro entorno. Tanto en las tiendas en las que podemos permitirnos comprar, como en las que no. 

Debemos seleccionar aquellas en las que podemos comprar trajes, americanas y/o abrigos,  en las que comprar camisas, o corbatas y pañuelos, o zapatos o accesorios. 

No es muy aconsejable, que por comodidad o pereza, compremos todo nuestro atuendo en el mismo establecimiento, salvo que éste, compendie totalmente nuestro estilo; algunos obran este milagro.

Otra opción equilibrada puede ser combinar prendas de boutiques más elitistas o con otras de tiendas más populares, siempre que estén en consonancia con la elegancia y el buen gusto. El buen gusto y estilo propio huye de la uniformidad de las masas.

-Leer revistas y blogs de tendencias o de moda masculina. Con ello, podremos comparar distintos estilos y añadir lo que nos guste al nuestro.

-Conocer nuestras medidas. Estas son vitales a la hora de elegir un atuendo, tanto para las chaquetas, los pantalones o las camisas.


-Distinguir la diferencia entre sastrería (bespoke) y hechos a medida (made to measure). 

  • Los trajes de sastrería son los que, cada detalle, está fabricado a medida, estilo y tejido, según el gusto del cliente y con un patrón hecho desde cero sobre el propio tejido y creado según la fisonomía del cliente. 
  • Los trajes hechos a medida (MTM) son trajes con transformaciones o modificaciones sobre papel o cartón a partir de un patrón y una talla existentes. 



-Saber qué elementos son fáciles de modificar y cuáles aportan un valor añadido. Por supuesto, todos los trajes susceptibles de ser modificados nunca pueden exceder de una talla mayor o menor a la que nos correspondería por nuestras medidas, aunque siempre es preferible que éstos sean de una talla mayor, puesto que los arreglos son más factibles, que si lo son de una menor.

También es importante conocer las combinaciones de los distintos elementos para dar mayor elegancia a nuestro look: colores, texturas, accesorios, etc.

-Conservar nuestro armario en perfecto estado. Atender adecuadamente los elementos que ya poseemos, es muy importante. 

Cepillar regularmente los trajes, chaquetas, pantalones y abrigos. Si la prenda tiene arrugas, ponerlas al vapor de la ducha o plancharlas en la tintorería. 

Colgar los abrigos y las chaquetas en perchas anchas, nunca en perchas de plástico, pues se deforman. 



-Comprar barato es comprar dos veces. No debemos caer en la tentación de comprar un "chollo" por el simple hecho de ahorrar dinero.

Es necesario que nos fijemos que la prenda no tenga taras o defectos, que nos siente bien o que se ajuste a nuestro estilo, para que podamos darle un buen y correcto uso.

Es preferible ahorrar y comprar una prenda de mayor calidad que algo barato pero que no merezca la pena. ¿Cuántas veces hemos comprado algo que, luego, no lo hemos estrenado?

-El entalle y ajuste son vitales. En general, las arrugas en un traje son evidencia de una mala hechura:
  • Los pliegues o arrugas verticales indican que la prenda de vestir es demasiado grande en ciertas partes. 
  • Los horizontales en forma de X por la tensión en el botón, indican que es demasiado pequeña. 

-Elaborar una lista de lo que necesitamos y un presupuesto para ella. Es importante ir a comprar, sabiendo lo que necesitamos y lo que no.

De esa forma, evitamos comprar prendas innecesarias.

También es aconsejable fijar un presupuesto mensual o anual para completar nuestro armario con artículos con los que podamos darle un valor añadido.

La versatilidad de los accesorios estriba en los distintos atuendos que podemos conseguir con el mero hecho de cambiar o combinar éstos y de esa forma ofrecer un mensaje más tradicional y sobrio o uno más atrevido y transgresor.


-Evitar los outlets. Inicialmente, se trata de establecimientos comerciales especializados en la venta de productos en stock o de una temporadas anteriores, con precios inferiores a los habituales o también productos con taras o defectos, a precios muy rebajados.


En muchos casos, realmente los outlets ofrecen prendas especialmente planificadas y elaboradas para su venta directa en ellos. O puede que sólo encontremos prendas de muestrario de una sola talla.



Esto implica una lógica y evidente reducción de la calidad en los productos al tener que ofrecer precios más asequibles. 

Es preferible ir a las tiendas originales, incluso en época de ventas especiales o rebajas que a los outlets, salvo que sepamos que es un outlet de garantía.











Artículo escrito por Alberto Mestre en el blog:" Trajes de Novio CMoyano".


Web: http://www.comercialmoyano.com/








martes, 4 de febrero de 2014

I.TRAJES DE NOVIO: ESTILO VICTORIANO









El estilo victoriano surgió en Gran Bretaña a lo largo del siglo XIX, durante el reinado de la reina Victoria. Fue una época donde la elegancia, la formalidad, la corrección y riguroso apego a las costumbres de etiqueta y a los valores de sociedad eran fundamentales y de estricto cumplimiento por parte de los caballeros. 

La revolución industrial y el desarrollo económico durante la segunda mitad del siglo propiciaron que apareciera una clase media emergente, cada vez más próspera. Los banqueros, comerciantes e industriales intentaron demostrar "respetabilidad" y "seriedad" en su imagen, acorde a la actividad que ejercían en las ciudades cada vez más habitadas, en contraposición al "hombre rural". Asimismo, la fuerza del movimiento protestante y sus ideas de sobriedad, influyeron en que el conjunto masculino rechazara cada vez más los "restos" del colorido y la decoración de la antigua vestimenta de la clase ociosa cortesana, reducto del antiguo régimen.

Los elementos diferenciadores de la elegancia victoriana son la sencillez y sobriedad en las líneas, los colores oscuros y una atención inusitada por el detalle.

Así nace el concepto de "gentleman" frente al de cortesano y la cultura de la "poca apariencia"’ como paradigma del buen vestir masculino se convierte en lo que sociólogos y psicólogos identifican como ‘la gran renuncia’:

Desaparece gradualmente el color que aún mantenía algunos detalles del conjunto masculino durante la Regency, sobre todo, en los conjuntos de "medio-vestir". Lo llamativo se considera poco elegante.

Se desarrollan las estrictas normas del vestir del hombre inglés y comienza la influencia norteamericana en el vestir masculino, con la introducción del "dinner jacket"’ (esmoquin o tuxedo) y se marca claramente la división entre la indumentaria correcta de mañana /tarde, de la vestimenta adecuada de noche, de "vestir"’, gala o etiqueta.

La especialización en la realización de las prendas masculinas da lugar a la sastrería, como especialidad propia del saber realizar con perfección un conjunto masculino.


El más característico de los iconos de la vestimenta de los hombres fue el sombrero de copa, que a principios de siglos es alto y progresivamente va reduciendo su altura. Fabricados en seda o fieltro. Estaban reservados para ocasiones más formales, a pesar de que también se llevaban de vez en cuando durante el día.


Otra pieza básica en el guardarropa masculino fue el chaleco como eje del traje: de colores brillantes u oscuros. El mismo traje podía ser usado varias veces con chalecos diferentes, cambiando así la apariencia  y el tono del  traje. Chalecos de lana o de algodón para el día o para la oficina, mientras que los chalecos de seda de colores eran más comunes para los acontecimientos formales.



Iba en contra de las leyes de propiedad para los hombres y las mujeres a tocar la piel de los demás desnudo en público, por lo que los guantes eran muy comunes, tanto para hombres y mujeres.


En la primera mitad de siglo, los hombres usaban frac (prenda victoriana por excelencia), tanto por el día (gris) como por la noche (negro), con camisas con cuellos altos y sin volantes y anudadas con el ascot o corbata ancha para los atuendos formales. Los pantalones son más ceñidos que en el periodo anterior, y usualmente llevan una tira que se engancha debajo del empeine; están confeccionados del mismo tejido que la chaqueta, y fueron muy populares las telas escocesas para el invierno y el dril para el verano. Sin embargo y paulativamente, los caballeros prefieren vestir durante el día chaqué o "morning dress" con levita o redingot y  esmoquin por la noche.

Durante la segunda mitad, se hicieron populares los trajes de tres piezas. En 1890, se introdujo el blazer o americana como atuendo deportivo o para la temporada estival. 


Si te gusta el estilo victoriano para vestir el día de tu boda, en Ottavio Nuccio encontrarás muchos modelos y combinaciones tanto para el día como para la noche y así, sentirte un auténtico "brit gentleman".



Bodas diurnas

  
  Foto: Tendencia de bodas "Alternative Weddings " Ongala Velázquez


   
 
Bodas nocturnas


       



Artículo escrito por Alberto Mestre en el blog:" Trajes de Novio CMoyano".










jueves, 19 de diciembre de 2013

¿BESPOKE, MADE TO MEASURE O READY-TO-WEAR?







Hoy quiero hablaros de las diferencias que existen entre el "bespoke", el "made to measure" y los que pretenden pertenecer a cualquiera de ellas con un traje “ready-to-wear” de confección en serie.

El término "bespoke o sastrería" se deriva de verbo to bespeak o "hablar de algo". Específicamente, significa "dar un encargo a realizar". 

La sastrería es un arte que consiste en la creación de prendas de vestir masculinas personalizadas de forma artesanal, diseñadas, cortadas y cosidas a mano sobre el tejido, de acuerdo con las medidas y preferencias de cada cliente, con un patrón de papel único.





En las sastrerías de Londres, un traje es estudiado y confeccionado con un mínimo de 50 horas de trabajo artesano excelso, según la norma de los miembros de la Savile Row Bespoke Association, unión gremial que agrupa a los grandes y de la que son miembros tanto el bicentenario Henry Poole como ese joven talento llamado Ozwand Boateng.



Un traje bespoke tiene una infinidad de ventajas: servicio personalizado según el gusto, estilo y elección del cliente, es 100% artesanal, está perfectamente adaptado al cuerpo del cliente, asesoramiento cualificado y su durabilidad  es notablemente superior a la de cualquier traje fabricado industrialmente. Y quizás una gran desventaja: el precio.



Las cuatro reglas fundamentales que se deben reunir para lograr la perfección y la excelencia en la sastrería son:

  1. Excelente tejido.
  2. Exquisito corte.
  3. Perfecto entalle.
  4. Óptima costura. 


"Made to measure" o "hecho a medida" (MTM) es el concepto más cercano al pensamiento y cultura sartorial, dentro del amplio contexto de los "ready to wear o listos para usar".


Generalmente se confecciona el traje en la misma fábrica, solo que de manera individual. En lugar de hacer un lote, las medidas específicas son introducidas en un ordenador principal y se corta el traje, fiel a las dimensiones personales del cliente: pecho, cintura, cadera, longitud de la manga, bajo del pantalón y perímetro de cuello a partir de un patrón base.


A diferencia de la sastrería, que tradicionalmente implica sólo costura a mano, los MTM utilizan la costura a máquina y a mano, requieren un menor número horas y de accesorios, lo que resulta en un menor tiempo de espera y un menor precio sin olvidar la excelencia. 


Podemos decir que se trata de trajes semi-artesanales, pues incluyen procesos artesanales y otros, mecanizados. 

Un traje "made to measure" tiene prácticamente las mismas ventajas que un bespoke, a excepción de su total artesanía, pero además, su relación calidad/precio es excelente.





"Ready to wear" o "listo para usar" (RTW). También llamado "off the rack". Se refiere al corte, fabricación y confección del traje en serie, con medidas y drops establecidos de forma generalizada. 


Todo se encuentra mecanizado y el toque manual apenas existe.



Fue iniciado por los italianos en la década de 1950, que segmentaron la forma (drop) del traje masculino en diferentes tamaños para la producción en masa. 


Process of a custom suit

La gran mayoría de los trajes del mundo ahora se hacen de esta manera.



La ventaja del "ready to wear" es, básicamente, su menor precio y su gran variedad.






Con un ejemplo podremos clarificar más aún las diferencias entre los tres conceptos:

"Made to measure es la personalización de una casa que se va a construir o que se está construyendo en una nueva urbanización de lujo con la ayuda del promotor o el constructor. 
Bespoke es hacerse uno mismo la casa entera como uno desea, en su propia tierra y con la ayuda de un arquitecto y un contratista. 
Ready to wear es comprar una casa de una promoción ya construida y finalizada en un barrio de la ciudad, tal y como la pensó el arquitecto que la diseñó, sin posibilidad de hacer cambio alguno".

Un gran traje realizado por un maestro sartorial cuesta más de 3.000 euros, uno a medida en torno a los 1.000 euros y el "ready to wear" unos 300 euros, incluso menos. Por esta razón estrictamente económica, más del 90% de los trajes que hoy se venden en el mundo son producidos en serie. 

Preguntarse si merece la pena gastar diez veces más, en el caso del bespoke o tres veces más, en el caso del made to measure, dependerá tanto de lo mucho que se valore la marca del traje como de la calidad de los materiales utilizados y la confección del traje, para que siente impecable.

Sin embargo, un reducto de poderosos y elegantes caballeros permanece inalterable frente al prêt-à-porter y sostiene con sus encargos la haute couture internacional masculina. En Italia e Inglaterra, mecas de la alta sastrería, muchos varones locales siguen confiando aún su vestimenta al sastre.


Algunas firmas internacionales que representan esta excelencia son las sartorias italianas como Brioni, Kiton, Corneliani o Canali y las bespokes británicas de Savile Row como la pionera Henry Poole fundada en 1.806 o la prestigiosa Anderson & Sheppard, en 1906.

A veces, los cavaliere italianos prefieren la impecable factura inglesa, con sus chaquetas perfectamente armadas, sus dogmas sobre el estilo y su legendaria pañería. Por otra parte, muchos gentlemen británicos aprecian el 'aire' y la libertad de movimientos que proporciona un traje a medida italiano, o la calidad de las modernas y finísimas lanas fabricadas en Italia en los últimos años. 

Los asiduos de grandes sastrerías como Kiton o Brioni, en Italia, o Henry Poole, Huntsman o Anderson & Sheppard en Londres, suelen ser hombres de fama universal: actores de cine, millonarios, reyes y príncipes, estrellas del rock o ejecutivos de éxito. Pagan cara la seguridad de llevar el atuendo perfecto y único, y permiten gustosos que sus sastrerías exhiban sus nombres en su lista de clientes. 

El Bespoke es un proceso fascinante y maravilloso, pero también puede llegar a ser frustrante: pocos sastres son capaces de confeccionar un traje excelente y pocos clientes son capaces de gastar esas sumas de dinero. 

Pero tal es la influencia de los trajes exclusivos que algunas marcas de lujo, como es el caso de Ottavio Nuccio, ofrecen servicios de MTM: el cliente elige el diseño, se le toman medidas y sólo tiene que esperar unas semanas para tener un traje que se adapte perfectamente a su cuerpo y a su estilo. Por ello, la principal característica de los trajes de Ottavio Nuccio es siempre la búsqueda de la excelencia, tanto en los tejidos utilizados como su ajuste o entalle personalizado de sus modelos, sin olvidarse de un asesoramiento personal respaldado por una formación continua reconocida en el mundo sartorial.

Al final, la elección entre el bespoke, MTM y RTW significa decidir cuánto te importa la forma, la calidad y el estilo, así como el precio.




Artículo escrito por Alberto Mestre en el blog:" Trajes de Novio CMoyano".




   

martes, 17 de diciembre de 2013

EL CHAQUÉ: ELEGANCIA DIURNA




El chaqué o "morning dress" surge en Inglaterra durante el siglo XIX, cuando la caballería de la corte británica lo utilizaba como uniforme oficial. Debido a que la chaqueta estaba provista de una abertura en la parte posterior, era cómodo e idóneo para montar en la silla. Más tarde, fue usado por los caballeros ingleses en las cacerías a caballo y se convirtió en uno de los más elegantes modelos para hombres e incluso utilizado durante las ceremonias o actos oficiales. Se compone de tres piezas: levita, chaleco y pantalón.

Traje de novio Chaqué 100 ONGala

Hoy en día es de uso exclusivo para las bodas en la mañana, que se celebran en la iglesia por familias con un alto nivel medio de vida y gustos tradicionales.

Algunas familias de clase media y "nuevos ricos", a menudo improvisan una boda vestidos con chaqué, sin conocer la cultura de la elegancia y el gusto sartorial. La mayoría de estas personas tampoco conocen el código de vestir y sin ningún tipo de escrúpulos, alquilan un chaqué, usado  y desgastado, y ... " ¡Vivan los novios! ".
Traje de novio Chaqué negro 906



Posiblemente pienses que nadie lo nota, pero estás equivocados, porque se aprecia de inmediato cuando alguien se hace pasar por lo que en realidad no es, y muestra el efecto contrario: un " quiero y no puedo ". 

La elegancia es algo que se siente y por esta razón , si la respetas, es mejor y más digno comprar un traje, aunque sea barato y al menos será tuyo y podrás usarlo nuevamente.
Traje de novio Chaqué negro 913
Es recomendable no imitar estos comportamientos ni vestir un chaqué a toda costa. Se trata de un día especial, único e inolvidable, y no deberíamos iniciar nuestra nueva vida de casado con un traje alquilado. Las fotos permanecerán para siempre, y cuando nos veamos de nuevo, con el transcurso de los años, nos arrepentiremos de no haber vestido un traje nuestro. Al final, la diferencia entre la compra y el alquiler no va a cambiar nuestra vida, si pensamos en lo que supone en el cómputo total de los gastos de una boda.

Paradójicamente, este comportamiento no ocurre a la hora de elegir el vestido de la novia. Por supuesto, se asume su compra, puesto que debe ser algo especial y utilizado sólo para ese día. ¿Por qué la novia, sí y el novio, no? ¿No son cada uno el 50% de los participantes de la boda? Piénsalo.

Traje de novio Chaqué 103 ONGala
Si, finalmente eliges el clásico y formal chaqué, debes tener en cuenta que también tus familiares y amigos cercanos están sujetos al mismo código de vestimenta, es decir, que deberán vestir igual. 

En este caso concreto, el alquiler del traje para los invitados está justificado, dado que no son los protagonistas, a pesar de que no es una mala idea tener un buen chaqué en el armario, así como un esmoquin para las ocasiones especiales nocturnas, ya que su compra estará amortizada en los tres primeras  ocasiones en las que lo uses.




Si, por el contrario, eliges un modelo monocolor redingote, los invitados y la familia son libres de usar un chaqué o un traje de calle.
La elección del tejido es esencial, porque sólo a través del tacto se puede sentir la calidad de un traje, y el toque debe ser ligero y sedoso. Para sentirse cómodo, lo aconsejable es:

Para el otoño - Bodas de invierno: un tejido con peso no superior a 380 g/m2 y un mínimo de 280 g/m2.
Para la primavera - Bodas de verano: una lana fría o tejido similar, debido a su ligereza: 280 gr/m2 , peso adecuado también para cualquier estación del año.
Traje de novio Chaqué negro 896
Es muy importante prestar atención a este detalle, ya que una mala elección puede arruinar ese día lleno de felicidad.


El color por excelencia para el chaqué clásico es el negro, pero el azul o el gris oscuro son aconsejables. 

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el estilo clásico no debe excederse en colorines por tratar de ir a la moda, ya que el chaqué fue creado como un modelo clásico y no necesita ser reinventado, se necesita sólo un toque de color.

En el caso del  traje redingote monocromático, los colores pueden ser el negro, azul, gris oscuro, medio o claro, Fil-a-Fil, patrón de "herringbone", rayas finas o diplomáticas de 10 mm y no demasiado pronunciadas.
El chaleco es muy importante para la ceremonia, ya que admite llevar una chaqueta abierta y permite moverse con más comodidad. Ottavio Nuccio te ofrece una completísima gama de modelos y colores.



Hay varias opciones: el diplomático, es decir, de una fila abotonada, de color negro con perfiles blancos y terminado en pico en la cintura.
Si quieres un toque de color, sin exceder las reglas, puedes usar uno cruzado, con solapa chal en gris perla o blanco nacarado, ambos colores son adecuados para la boda.
Chaleco de lana celeste


Si quieres añadir un toque de color escocés, se puede jugar con el rojo, el verde hierba, violeta, azul o beige.


O un tono veraniego y juvenil, puedes vestir uno en colores pasteles, jugando con la corbata de tartán. 






Si quieres un toque de nobleza, puedes utilizar un jacquard barroco de pura seda.

Otra elegante combinación es la "británica", formada por chaqueta negra, chaleco y pantalones "pata de gallo", blanco / negro o también un "Príncipe de Gales".




Un detalle muy importante que debe tenerse en cuenta es la ubicación y la hora de la ceremonia y la recepción. Si después de la ceremonia, el banquete continúa durante la noche es aconsejable cambiar el traje y llevar algo más apropiado para la noche, como un traje oscuro o smoking con fajín y pajarita. Vestir chaque durante la noche es absolutamente incorrecto.




En siguientes artículos hablaremos de los complementos para el chaqué: camisa, corbata, tirantes, zapatos, sombrero, bastón y guantes.




Artículo escrito por Alberto Mestre en el blog:" Trajes de Novio CMoyano".