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lunes, 26 de mayo de 2014

ELEGANCIA VS. ESTILO



Elegancia y Estilo en la vestimenta se refieren a conceptos muy diferentes entre sí, aunque a menudo se confunden. La elegancia siempre tiene un estilo pero el estilo no siempre tiene elegancia.

La elegancia es un concepto general y está más vinculada a la moda clásica e intemporal, a lo sencillo y, por supuesto, a todo aquello que huye de estridencias y exhibicionismos. Y además se rige por unos cánones que no admiten interpretaciones.

El estilo es una noción más individual, temporal y notoria. No se rige por normas generales, sino por momentos específicos y puede ser interpretable o cuestionable por cualquiera. El estilo desarrolla externamente la personalidad de cada hombre y no está ligado necesariamente a la elegancia. Incluso, puede estar diametralmente contra ésta.

La elegancia con estilo propio empieza cuando, a partir del conocimiento absoluto de las normas básicas de la etiqueta, un caballero es capaz de romper moldes para introducir cambios y reflejar su propia personalidad en el atuendo. Este es un proceso complicado en el que fácilmente se cae en lo estrafalario o ridículo. Ser capaz de romper esos moldes requiere, además, un alto grado de confianza en uno mismo, ya que pocos serán capaces de entender o apreciar ese nuevo estilo.

Tener dinero, incluso mucho, puede otorgar un estilo concreto pero no le otorga elegancia automáticamente a una persona. Como tampoco, la falta de dinero tampoco le impide tenerla. Muchos caen muy fácilmente en la trampa de asumir que por tener ropa cara o de marca, automáticamente tienen elegancia. Pero, esto no es así, la elegancia no tiene que ver nada con lo material.

Al igual que el sex appeal, la elegancia es incuestionable, se tiene o no se tiene, pero a diferencia de aquel, ésta puede adquirirse si se conocen y se respetan las normas básicas de la etiqueta.

Entonces, ¿qué es exactamente la elegancia con estilo propio? Se podría decir con seguridad que es un conjunto de cualidades y atributos que ofrecen una imagen externa excelsa y carismática. 

Pero no es sólo eso. La forma de ser de cada individuo también puede enriquecer el efecto global con gestos como vestir un pañuelo, la forma de caminar, de encender un cigarro o incluso la forma de abrir y ojear un periódico.

Elegancia es una mezcla de cualidades innatas, aunque también se pueden aprender y cultivar: seguridad en sí mismo, encanto, valentía, educación, buen gusto, consideración y compasión por los demás, aplomo, carácter, buen ojo para los colores y las formas, buen oído para la música, un paladar exigente, una memoria infalible para las caras y nombres, una habilidad en el trato con las personas, un gran sentido del humor y, por supuesto, buenos modales.

Una vez que hemos marcado la diferencia entre la elegancia y el estilo, existen distintos estilos de vestir, fácilmente identificables e inspirados en distintas facetas de la vida:


1 Cultura y folklore. 

Folk 
Hippie 
Bohemio 
Ibicenco 
Étnico 
Gipsy 
Savage

2 Juventud y romanticismo
Naif 
College
Preppy
Tomby
Dandy
Romántico

3 Nostalgia
Boho-chic
Vintage 
Retro 
Hipster

4 Música
Pop 
Mod
Rock 
Punk 
Glam 
Denim 
Disco 70's 
Disco 80's 90's 
Grunge 
Descontruccionista 
Vagabungo 

5 Trabajo y uniformes
Militar 
Marinero 
Safari 
Urbano

6 Culturas antiguas y ciencia ficción 
Gótico 
Barroco 
Futurista 
Oriental 
Minimalista 

7 Informalidad
Hip-hop 
Sportchic 
Oversize 
Casual

8 Formalidad
Black tie
White tie
Morning coat 

9 Nacionalidad
British
Italiano






Artículo escrito por Alberto Mestre en el blog:" Trajes de Novio CMoyano".








viernes, 23 de mayo de 2014

CABALLEROS E HIDALGOS DEL SIGLO XXI: MÁS POBRES, PERO SIEMPRE ELEGANTES






Hidalguía es nobleza que viene a los hombres por linaje o estilo




El concepto de hidalgo, fidalgo (en castellano antiguo, y común en literatura) e infanzón tiene su origen en España y Portugal y es sinónimo de noble, aunque coloquialmente se utilice el término para referirse a la nobleza no titulada. 

Hace referencia a hijo de algo o hijo de alguien. La palabra algo en este contexto denota “rico” o “riqueza”, y por lo tanto, en un principio, era sinónimo de hombre rico. 


En pleno siglo XXI, la hidalgía cobra fuerza entre los caballeros que intentan sobrevivir a esta maldita crisis mundial. 

Muchos de ellos, arruinados o despojados de su amplia zona de confort anterior, se niegan a renunciar a su elegancia, a claudicar de su clase, a despojarse de su estilo, si bien es cierto, que las condiciones económicas que viven actualmente no sean ni parecidas a las que tenían antaño.



Como hidalgos (y según el Quijote) deben ayudar a los más necesitados, defender causas perdidas, socorrer a damas, tener un escudero y una dama a quien dedicarle todas sus victorias. 

Hoy, además son hijos de "algo": del estilo, de la clase, la elegancia y la personalidad, que nunca perdieron. 

Conquistadores de su propia libertad, rompen esquemas y reafirman sus convicciones, siguen las tendencias sin traicionarse a sí mismos.

Su rebeldía, buen porte y desenfado les guía hoy en su forma de vestir, aunque se mantienen firmes en sus principios de elegancia y excelencia.

De imagen noble y generosa, seducen por su gusto impecable, por una imagen inmaculada, tratada al detalle y conformada de acuerdo a los cánones sartoriales de calidad.

Entre la calidez de un bohemio y la transgresión de un dandy, el hidalgo-caballero transforma la rigidez de las antiguas reglas del vestir en libertad natural e innata de acuerdo a su gusto personal y fija todas las miradas en su atuendo, estudiado pero no forzado.

Su rico mundo interior es expresado sin tapujos ni complejos al exterior, permaneciendo ajeno e inmune a las críticas y envidias que intentan "normalizarle" y "uniformarle".




Personalmente, no me gustan las etiquetas, pero si he de escoger alguna, elijo la "hidalguía" y parafraseando al poeta cordobés, Luis de Góngora y Argote:

 "Ándeme yo caliente y ríase la gente"





Artículo escrito por Alberto Mestre en el blog:" Trajes de Novio CMoyano".




sábado, 26 de abril de 2014

EL PAÑUELO DE BOLSILLO: ESENCIA DE DISTINCIÓN








El pañuelo de bolsillo es un complemento funcionalmente perfecto, y más estético que práctico que, junto con los zapatos, otorga carácter, distinción, seguridad y estilo propio a quien lo luce.

Es curioso que, algunos hombres (nunca mujeres) con los que me encuentro en ocasiones, al verme con alguno de mis pañuelos de bolsillo en un traje, me pregunten si voy "de boda". ¡Qué poca cultura sobre la elegancia y el estilo! 

La elegancia y armonía de un traje, no pueden ser completas, sin un pañuelo de calidad, con las costuras cosidas a mano y confeccionado en seda, lino, algodón o cachemir.


La elección del pañuelo está relacionada con el tejido de la corbata utilizada, aunque, de hecho, no existen reglas preestablecidas sobre cómo combinar el pañuelo: liso y estampado, del mismo tejido, del mismo color, etc. 

Es aconsejable que tenga la misma gama de color de la corbata, de la camisa, de los zapatos o de los calcetines, pero ello dependerá de nuestro gusto y personalidad. 

En cuanto a la forma de doblarlo, ya escribimos un post sobre ellas pero resumimos las más utilizadas:
Square Fold Flat Pocket (cuadrado)

una punta
Peak Fold Flat Pocket (pico sencillo)

dos puntas
Double Peak Fold Flat Pocket (pico doble)
Tres Puntas
Triple Peak Fold Flat Pocket (pico triple)
Casual
Fold Casual 






El pañuelo es válido tanto para llevarlo con un look formal (traje, chaqué, frac o esmoquin) al cual aportamos exquisitez, como con un look casual (chaqueta o blazier) al que otorgaremos su mayor protagonismo, incluso si lo vestimos con vaqueros o sin corbata. No en balde, la americana tiene este bolsillo para albergar el pañuelo y según sea el doblez de éste, ofreceremos distintos mensajes.




   


Llevar hoy un pañuelo de bolsillo es todo un acto de rebeldía frente a la uniformidad que podemos observar en muchos hombres por la calle, que no son capaces de vestir mas que un traje gris o azul con los pantalones por el suelo y la chaqueta llena de arrugas, una triste corbata roja, horribles mocasines negros (incluso de suelo de plástico) y los nefastos calcetines, también conocidos como "ejecutivos".


Para los no iniciados en su uso, el pañuelo blanco con el ribete en color o de otro color sólido con el ribete también a contraste, son opciones elegantes y seguras, pues el blanco combina bien con el resto de colores y el color del ribete se puede combinar con el mismo de la corbata o la camisa.

En cuanto a sus medidas, los pañuelos suelen ser  de 30x30cms o de 45x45cm. Elegir una u otra es cuestión de gustos, los pañuelos de 45cm pueden dan más juego:  nos aseguramos que no terminen ocultándose en el fondo del bolsillo y nos permiten jugar mucho más con la forma a mostrar.

Para finalizar, diremos que la elegancia es sencillez, por eso es aconsejable no llevar el pañuelo "demasiado puesto", es decir muy doblado o preparado, pues además de tener que estar pendientes de su colocación correcta en todo momento, le "quita" frescura y espontaneidad a nuestro atuendo.  Para lograr este efecto de naturalidad, la mejor opción es vestirlo con el "Fold casual".




Artículo escrito por Alberto Mestre en el blog:" Trajes de Novio CMoyano".








     

LA MODA MASCULINA DEL SIGLO XXI: ECLECTICISMO Y CONTRASTE



El estilo es la expresión de la individualidad, 
que se refleja en la forma de sentir, pensar, vestir, hablar y actuar.



Con el nuevo milenio, la moda masculina realiza un compendio de tendencias del siglo pasado, un giro retrospectivo con toda libertad, se retorna al "tailoring", inspirado en los trajes de sastrería en V, aunque también se instala la solapa pico, que poco a poco la va sustituyendo. 

Comienza a crecer una moda masculina alternativa, donde la actitud es lo importante. El "street style" busca una identidad y personalidad propias, donde las tendencias y estilos individuales se tornan más arriesgados y divertidos. 

Muere el minimalismo de los 90's  y vuelve el glamour de épocas pasadas con detalles heterogéneos y eclécticos, es decir, contrastando y combinando con equilibrio y originalidad, diferentes estilos y tendencias, texturas, precios, calidades, accesorios y colores.

Aunque la moda de masas se afianza para quedarse, debido a la gran expansión de las grandes cadenas de distribución de moda (Zara, H&M, Cortefiel, etc.) y que deriva inexorablemente en una cierta homogeneidad y uniformidad de la moda, el hombre se vuelve más exigente, se preocupa por su imagen y en buscar un estilo único que va más allá de la moda.



En los últimos años, ha surgido el fenómeno hipster, un giro de tuerca a la metrosexualidad, con un look muy fácil de identificar: hombres alternativos, que dejan crecer su barba, cabello corto por las sienes y largo en la parte superior, tatuajes...

Pantalones muy estrechos, ausencia de calcetines (incluso en invierno), gafas de pasta y camisetas...

En definitiva, un look muy marcado que, tiene los días contados y no tardará en pasar.



Los hombres que se gustan a sí mismos, que emplean tiempo y dinero en moda, antes vistos como vanidosos o afeminados, son ahora considerados hombres atractivos y elegantes.

El entalle y las proporciones del traje son de vital importancia para el dandy del siglo XXI. 

No todo vale, y menos por una cuestión de precio: la elegancia tiene poco que ver con el éxito o el dinero.

La combinación del gusto británico junto a la transgresión italiana puede ser un gran punto de partida.

Los complementos y los pequeños detalles son alguno de los accesorios imprescindibles que no pueden faltar para completar el look de un gentleman y que establecen siempre un estilo diferenciador.


El chaleco, el pañuelo de bolsillo, los guantes en el bolsillo del chesterfield, un nudo simple en la corbata, tirantes en lugar de cinturón, unos "monks", un buen reloj, una camisa de doble puño y gemelos, foulards llamativos...





Artículo escrito por Alberto Mestre en el blog:" Trajes de Novio CMoyano".








martes, 25 de marzo de 2014

ASESORAMIENTO Y ESTILO NUPCIAL PARA NOVIOS






Por desgracia y frecuentemente, en España, se presta poca atención al estilo de vestir masculino. A la hora de planear una boda, las necesidades y gustos del novio se dejan al margen o para el último momento. Pero, no debemos olvidar que su aspecto es tan importante como todo lo demás! Hoy romperemos una lanza en su favor.

Encontrar el estilo propio 

Lo primero de todo es encontrar nuestro propio estilo y saber lo que queremos expresar el día de nuestra boda. 


Las fotos (que quedan para la posteridad) delatan con frecuencia la torpeza en la elección del estilo inadecuado o la imagen equivocada. Es tan importante la forma, el corte, el color y los accesorios del traje como que te sientas a gusto, decidido y seguro. Esto es lo que hace a un novio elegante, no la etiqueta del interior, ni el precio, ni la costumbre ni lo que diga el resto.


Es un día especial donde te corresponde el 50% del protagonismo. Basta ya de "no sé lo que quiero", " quiero un traje negro moderno" ,"voy a alquilar un chaqué","lo que diga mi novia", etc. Al igual que te preparas para salir de fiesta o para una entrevista de trabajo, es necesario prepararte para tu boda en la que acapararás todas las miradas. 

Para ello, una vez tengas tu estilo claro, debes conocer el dress code o código de etiqueta a seguir, según el tipo de celebración, la hora del día o la vestimenta elegida.





Opciones para elegir el traje

Las opciones son variadas y diversas en la elección de tu traje: 

Desde lo más impersonal, aunque muy habitual: el alquiler de un traje que ni representa tu estilo, ni tu personalidad ni tu cuerpo. 
Ventajas: "quitarte de en medio el marrón" sin muchos quebraderos de cabeza.

Puedes optar por la compra del traje en grandes cadenas pensado y creado para las masas. Ventajas: fácil y barato.

O puedes buscar tiendas especializadas donde puedas encontrar tu estilo o, en su caso, donde te puedan orientar, asesorar o aconsejar sobre los usos y estilos nupciales. Ventajas: todas las que imagines y más.

No se trata de vender un traje sino que tú lo compres desde el conocimiento absoluto de las alternativas.
Se trata de no estresarse ni de preocuparse con las opciones o con el presupuesto. 
Se trata de relajarse, de tener una experiencia agradable, de confianza con quien está preparado para darte las pautas que solicites y resolverte todas las dudas que te surjan. Al fin y al cabo, uno se casa una sola vez en la vida (o al menos eso se pretende).

Y cuando todas esas circunstancias se dan, verás como es muy fácil encontrar el traje perfecto.



Asesoramiento

Es importante tener en cuenta cuando alguien quiere sencillamente vendernos un traje o por el contrario, cuando alguien se hace partícipe de lo que pretendes, te capta, te aconseja y te orienta para que tú tomes decisión.

Para ello, es necesario tener en cuenta lo siguiente:

- Los diferentes estilos a su disposición para complementar traje de novio y vestido de novia.
- La combinación de colores, patrones y hechuras según el estilo de la boda.
- El dress code o código de etiqueta del vestir, según la hora, el estilo de formalidad y el lugar de celebración.
- Las mejores opciones para elegir todo lo necesario "de la cabeza a los pies" según el físico y la complexión del novio, la altura,  sus proporciones, el tono de piel, etc. para realzarlo.
- El ajuste correcto y perfecto del traje en el novio.
- Los accesorios que definen con sutileza los detalles y comportan diferencias significativas a la hora de expresar un mensaje u otro: chalecos, zapatos, sombreros, joyas, adornos, etc.
- Las posturas, poses, actitudes y gestos para lucir correctamente en las fotos, con seguridad y confianza y tener así una zona de confort ante los posibles nervios de la ceremonia.
- El aseo personal: cabello, afeitado, etc.

Ottavio Nuccio, con su staff profesional y altamente cualificado te resuelve todas estas incógnitas y las que se te puedan ocurrir. 

Compruébalo en nuestras boutiques:


  

 







Artículo escrito por Alberto Mestre en el blog:" Trajes de Novio CMoyano".







sábado, 15 de febrero de 2014

LA CARENCIA DE ESTILO EN EL VESTIR MASCULINO ESPAÑOL


El hombre se distingue de los animales entre otras cosas, porque se cubre el cuerpo con ropa.
Vestirse es un comportamiento propio y único de la especie humana que, nos civiliza. 

Y lo hacemos por tres razones fundamentales: la necesidad de proteger nuestro cuerpo de las inclemencias climáticas, el pudor a no mostrar nuestro cuerpo desnudo en público y el decoro, que nos hace vestir conforme a los usos y costumbres de la sociedad en la que vivimos. 

Suits in Madrid El factor diferenciador, una vez cumplidas las anteriores normas básicas, es el deseo de mejorar nuestra apariencia, expresar nuestro anhelo de gustar y, por último, seducir.

Sí, la historia de la moda (y de su industria) podría interpretarse como el anhelo de conquistar y cautivar al contrario desvelando u ocultando tal parte de nuestro cuerpo, acentuando o disimulando el volumen en tal otra. 

La carencia generalizada de estilo en el armario de nuestros novios y amigos españoles responde más a un fenómeno sociológico que a una cuestión de gustos. La falta de cultura en materia de sastrería, la influencia mediática de famosos y futbolistas o la fisonomía del hombre español son algunos de los factores que provocarían que no seamos un referente mundial de moda. Apenas tenemos una identidad propia definida como ocurre en otros países de nuestro entorno. 


En España. no existe cultura sobre la moda masculina, ni siquiera sobre el buen vestir. Habitualmente, vemos en televisión o en entregas de premios o eventos de alfombra roja hombres, que más que ir bien vestidos, lo que pretenden es llamar la atención. 

El español no se preocupa (o se preocupa poco) sobre su estilo de vestir y a menudo, no sabe qué ponerse para una entrevista de trabajo, una fiesta o un acontecimiento más formal. En muchas ocasiones es la mujer española la que, habitualmente, compra ropa al hombre, quizás por pereza o dejadez masculina.


Por otro lado, muchos piensan que ir bien vestido es gastarse mucho dinero en determinadas marcas. Sí, el español tiende a la "marquitis" y en base a la marca, se juzga o se califica el buen vestir.


A ello, le añadimos el problema de la censura despectiva, gratuita e ideológica al menospreciar a un hombre elegante tildándole de "pijo" o "de derechas" (como si eso fuera perjudicial o desdeñable).



O quizás se trate de un problema de timidez, de falta de atrevimiento u osadía para seducir con un atuendo impresionante; sirva el ejemplo de los zapatos: es incorrecto llevar un traje con mocasines o castellanos, es un error muy "español".


Además y por lo general, el español medio está condicionado por una cuestión física y/o fisionómica: “somos paticortos y bajitos" al estilo Alfredo Landa, lo que acaba siendo un hándicap a la hora de vestirnos.

Y por último, preferimos la uniformidad al estilo propio. 

Preferimos ir con trajes clonados de grandes cadenas de moda a encontrarnos con alguien que vaya "impecable y elegante", cuando lo lógico sería que nos asombráramos cuando viéramos a alguien mal vestido.





Desde Ottavio Nuccio, nuestro principal interés es que el hombre español y, concretamente, el novio español, haga gala de un estilo propio que le identifique del resto, como ocurre cuando vemos a un "gentleman" inglés o a un "cavaliere".

















Artículo escrito por Alberto Mestre en el blog:" Trajes de Novio CMoyano".